La Ciudad

La nueva ubicación de los secaderos de pescado está por determinar

Costas acometerá una obra "de mayor envergadura" en la explanada del Chorrillo

Escollera Juan XXIII
photo_camera Los daños en la plataforma de la explanada de Juan XXIII son de mayor envergadura de los estipulado inicialmente.

Los daños, provocados por el último temporal de levante, en la explanada de Juan XXIII son mucho mayores de lo que se observó en un primer momento y obligará a reubicar los secaderos de pescado.

La explanada de la playa del Chorrillo va ser sometida a una serie de actuaciones de emergencia tras la última inspección realizada por parte de los técnicos de Fomento. Unas obras, para evitar el colapso de la plataforma, que obligarán a reubicar los secaderos de pescado, la imagen típica de cada verano en la explanada de Juan XXIII.

Diego Martínez Argüello, director del Área de Fomento de Delegación de Gobierno, asegura que la primera inspección que se hizo en la zona de la explanada de Juan XXIII,  fue “visual” y a la hora de elaborar el presupuesto para la reparación, por vía de emergencia, “se han realizado unas catas in situ” que han destapado la gravedad de los daños, mucho mayores de lo que se podía apreciar en un principio. "Estábamos pendientes del estudio del temporal sobre la explanada del Chorrillo" por lo que no se podía conocer el alcance real de los daños cuando se concedió la licencia a los salazoneros.

En un primer momento se pensaba que el impacto se había limitado a la zona que había sido vallada pero cuando se ha llevado a cabo un estudio en profundidad para hacer el análisis global de la reparación y de la inversión a llevar a cabo, "hemos comprobado que esa zona también estaba afectada", afirma Martínez Argüello.

Ante las quejas de los salazoneros por tener que desplazar las casetas, que se instalaron la pasada semana, el director del Área de Fomento de Delegación de Gobierno no entiende cual es el problema que puede suponer para los salazoneros, porque “se les da una alternativa, que es la reubicación".

Las casetas de los salazoneros están ubicadas en dominio público terrestre, en una zona de interés público, "con una ocupación condicionada a circunstancias de este tipo y en este caso prima el interés general y sobre todo, la propia seguridad de los salazoneros" reitera Martínez Argüello.

Desde Delegación aseguran que de haber tenido constancia que la zona de la explanada estaba tan afectada hubieran actuado "de otra manera". En una primera inspección técnica no se observaron, en la zona más occidental de la explanada, daños de entidad "para que pudieran afectar la integridad de la estructura". Una vez llevado a cabo el estudio definitivo, Costas entiende que la propia seguridad de los salazoneros prima en este caso. "Lo que buscamos es su seguridad y que la zona esté en las mejores condiciones posibles para todo el mundo y precisamente para ayudales, se han ido agilizando todo el tema de licencias", sentencia Diego Martínez.

La envergadura de las obras que se van a tener que acometer en la zona de la explanada del Chorrillo obligan, por necesidad, a la reubicación de los casetas de los secaderos de pescado. La nueva ubicación que, asegura el director del Área de Fomento de Delegación de Gobierno, aún está por determinar ya que "no se ha tomado una decisión definitiva".

Desde Delegación entenderían la preocupación de los salazoneros “pero en ningún caso pueden estar molestos” porque de lo que se trata es de “garantizar su seguridad”. Si la explanada tiene un riesgo de colapso en el borde, “lo que tenemos que hacer es salvaguardar la integridad de todos y evitar que la estructura colapse, en ese orden”

“No pueden tener ninguna queja cuando se lleva trabajando, al menos desde que yo estoy al cargo del área de Costas en Delegación, para mejorar sustancialmente todas la infraestructuras que a los salazoneros dan servicio" afirma el director del Área de Fomento de Delegación de Gobierno.

El Gobierno Local, a petición de Delegación, "creó una red de saneamiento para que tuviesen la instalaciones cumpliendo con la normativa vigente y con la calidad sanitaria de la que carecían con anterioridad, algo que favorece tanto a los salazoneros como al resto de ciudadanos” concluye Diego Martínez.


 

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