La Ciudad

La FPAV da un ultimátum a la Ciudad para salvar al movimiento vecinal

La junta directiva de la FPAV posa junto a Vivas y sus consejeros (CEDIDA)
photo_camera Una de las últimas reuniones que la FPAV mantuvo en Presidencia (ARCHIVO)

La Federación fija este octubre como el plazo máximo para retomar las reuniones con Vivas, a través de las que pretenden recuperar las subvenciones para las asociaciones de vecinos

Después de seis años las asociaciones de vecinos siguen sin recibir un céntimo por parte de la Ciudad, que en el año 2015 decidió paralizar la subvención que inyectaba al movimiento vecinal después de que ocho de las cuarenta y dos asociaciones que lo componen no justificasen sus cuentas- requisito indispensable para recibir la financiación-. Así, como reza ese dicho popular “todos justos por pecadores”, y en este caso el pecado se traduce en una muerte anunciada para ese movimiento con más de cincuenta años de historia y que tan buenos momentos ha dejado entre los vecinos ceutíes.

Este mes de octubre, tal y como ha declarado a este medio el presidente de la FPAV, se cierne como la fecha clave para salvar del óbito a las asociaciones de vecinos, muchas de las cuales ya han echado la persiana durante estos años. En vista de la elaboración de los presupuestos por parte de la Consejería de Hacienda para el próximo ejercicio, García Segado, ha vuelto a reclamar una reunión de urgencia con el jefe del ejecutivo local en vista de que se incluya en el gasto presupuestario las subvenciones para el movimiento vecinal.

Encuentro que volvieron a reclamarle en persona la pasada semana al consejero de Medio Ambiente y Servicios Urbanos, Yamal Driss, por parte del que observan una “predisposición” para desenredar el entuerto. Así, según lo manifestado por el consejero, parece que las aguas vuelven a su cauce, y esa tan reclamada reunión se cierne como algo inminente durante estas próximas semanas. No obstante, García Segado es claro: “Si pasa octubre y seguimos en la misma situación volveremos a la calle. Por las buenas o por las malas, ya nos da igual, tenemos todo perdido”.

El presidente de la FPAV cifra en un 90% las asociaciones que han cerrado durante estos años. “Las que continúan estás poniendo de su bolsillo”. Con los socios a la baja, las que subsisten lo hacen reformulándose. De ellas, la mayoría han optado por el formato hostelero, como la AAVV del Mixto o la de Santiago Apóstol. No obstante, desde la FPAV no demandan que se inyecte el presupuesto correspondiente a estos últimos seis años. Hacen borrón y cuenta nueva, y tan solo piden el correspondiente al próximo ejercicio, es decir, 1.900 euros por asociación “para pagar luz y agua”. Quedarían excluidas, eso sí, las ocho asociaciones que no justificaron cuentas, tal y como recoge la propuesta que pretende llevarle a Vivas la Federación que preside García Segado, quien también contempla dos vías para el reparto de la subvención. “Que se transfiera el total a la Federación y nos encarguemos nosotros de la distribución, siempre y cuando se presente la documentación necesaria, o bien que sea el propio Gobierno quien se haga cargo de ello”.

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