La Ciudad

Los agentes denuncian sus condiciones de trabajo

Historias de la Policía Local en la nacional 352

cola policía local
photo_camera Policía Local en la carretera nacional 352 / ARCHIVO

Desde UGT y CSIF advierten de que van a solicitar "un informe a prevención de riesgos laborales para estudiar poner una denuncia en inspección de trabajo".

Hasta siete horas seguidas, soportando altas temperaturas, en algunos momentos de esta semana cercanas a los 28 grados, sin acceso al agua ni a una sombra, sin un aseo en condiciones higiénicas para su uso, increpados, mediando con centenares de personas con los ánimos encendidos, en continua tensión y muchas veces con el corazón en un puño por ser testigos de situaciones inhumanas. Esa es la vida ahora de muchos policías locales de Ceuta que han sido destinados a la explanada de Juan XXIII y a los cruces de la carretera de la frontera. Se consideran víctimas de "una mala organización y del parcheo" de la administración. En su defensa las centrales sindicales salen a la palestra para denunciar que realizan funciones que no les competen. Desde UGT y CSIF advierten de que van a solicitar "un informe a prevención de riesgos laborales para estudiar poner una denuncia en inspección de trabajo".

Esta semana un policía local ha tenido que ser atendido por una lipotimia. A la hora de relatar las condiciones laborales de estos agentes los testimonios siempre comienzan de la misma manera. "Estamos la mayor parte de tiempo quietos, en el mismo puesto, hasta siete horas seguidas bajo el sol y sin una sombra para cobijarnos, sin agua y aguantando las ganas de ir al baño de la playa porque las condiciones higiénicas, después de que pasen por él centenares de personas, no son las más apropiadas", describe el representante sindical de UGT en la Policía Local, Juan Francisco Vega. Desde CSIF suman que al fin y al cabo el baño de El Chorrillo es una suerte. "Imagínate estar siete horas seguidas en el cruce de Loma Colmenar sin poder beber ni orinar", explica Jaime Hoyos de CSIF.

 

Tensión, peleas y mediaciones

Esta es sólo una parte del trabajo del policía local en Juan XXIII. "Al menos es nuestro trabajo, y por ello nos pagan, pero lo mismo les pasa a las centenares de personas que están allí", ha lamentado Hoyos.

La tensión en el desempeño de sus funciones es evidente. Están expuestos a que les increpen en cualquier momento o a tener que mediar con personas con los ánimos muy caldeados. "Es normal, pasan horas y horas embolsados, a menudo hay peleas, gente desesperada con la que tienes que tratar de mediar para que no pierdan los nervios", describe Vega.

 

Situaciones inhumanas

Los policías son testigos de situaciones inhumanas. Pese a que los problemas de colas interminables en la frontera de Ceuta han sido relatados por medios nacionales, no han trascendido lo suficiente como para que muchos viajeros desistan de optar por la Ciudad Autónoma en la Operación Paso del Estrecho. "Se nos pone el corazón en un puño", relata Vega, "hace poco una familia, con niños pequeños y un bebe, que no entendía por qué se tenía que quedar parada en la explanada durante horas y horas", explica el representante sindical de UGT. 

Sobre el mismo caso también se ha pronunciado el sindicalista de CSIF. "Estuvieron bajo el sol durante horas y encima nosotros tenemos que decirles que estén ahí", añade Hoyos al tiempo que critica que "la OPE no es algo nuevo, deberían haber previsto unas carpas, tomas de agua, aseos", enumera Hoyos las carencias que detecta para estas personas llegadas desde países como Francia o Alemania.

 

Pesar de conciencia

La policía está dejando de lado otras funciones en la ciudad.  El servicio de vigilancia en los cierres de los comercios y las horas posteriores se ha dejado de prestar. A esos agentes ahora también les mandan a la frontera. Es un servicio entre las ocho de la tarde y la una de la madrugada. "Están mandando a esos policías también a la frontera cuando era un servicio con importancia para la seguridad", ha explicado Vega. Por su parte, desde CSIF consideran que al final no hay policía local que no pise la carretera nacional o la explanada de Juan XXIII, "no se libra nadie, hasta el de vigilancia lo están mandando también, estamos dejando desatendida la ciudad porque la Guardia Civil y la Policía Nacional no tienen efectivos", critica Hoyos. Una "desatención" que según relatan los policías, les termina por hacer pesar las conciencias, que tampoco descansan, después de ver la situación de esas familias con niños, repetirse día tras día.

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