Lunes. 11.12.2017 |
El Tiempo
Ceuta Actualidad

DOS AÑOS DE ENFRENTAMIENTOS

La imagen del movimiento vecinal, dañada por el conflicto abierto entre Moreno y Ayora

Imagen tomada a las puertas de la FPAV el día de las elecciones / ARCHIVO
Imagen tomada a las puertas de la FPAV el día de las elecciones / ARCHIVO

Las posturas entre el presidente de la FPAV y el presidente de Erquicia están lejos de encontrarse. El último movimiento ha sido la denuncia ante el Tribunal de Cuentas del asunto por parte de Ayora, quien asegura que Moreno ha convertido a la federación en su "cortijo".

La imagen del movimiento vecinal, dañada por el conflicto abierto entre Moreno y Ayora

La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) está en pie de guerra desde que en mayo de 2016 Juan Moreno ganara las elecciones frente a Miguel Ayora y se convirtiera en el presidente de la Federación. Desde esa fecha, lejos de calmarse las cosas, parece que el enfrentamiento entre Moreno y Ayora no tiene fin. Ayora junto con los presidentes de otras asociaciones de vecinos acusan al actual presidente de no facilitar información, de pagar favores a través de las Brigadas Verdes y de haber convertido a la FPAV en su cortijo. Ante estas críticas, pocas veces sale Moreno a la palestra a no ser que se requerido por los medios de comunicación.

Preguntado sobre el origen de esta “guerra”, Moreno no lo tiene claro aunque “está claro que no les ha gustado que ganara las elecciones, ni mi forma de hacer las cosas”.  Por su parte, Ayora fecha el inicio de los problemas en el día que Moreno se hizo con la presidencia y en la falta de información. “Le he pedido cuentas y números y no me los has facilitado”, ha comentado a Ceuta Actualidad.

Moreno explica que el anterior presidente, Pepe Ramos, llevaba mucho tiempo intentando que se presentara. “Él estaba trabajando en la cárcel y no tenían tiempo para dedicarle a la Federación”, comenta. Al principio se resistió hasta que sucumbió y decidió optar a la presidencia. Frente a él también lo hacía Miguel Ayora. Las urnas hablaron y eligieron a Moreno como máximo representante del movimiento vecinal de la ciudad. Tal vez esta amistad de Moreno y Ramos junto con el hecho de que Ramos echara de la junta directiva a Ayora y varios presidentes afines a él, ha podido ser el punto de fricción.

AYORA Y MORENO“De lo único que se me puede acusar es de ser demasiado bueno”, comenta Moreno ante las críticas recibidas sobre su forma de hacer las cosas. Niega amiguismos, ni que pague favores con las Brigadas Verdes. A todo aquel que quiera conocer las cuentas de la FPAV, “las puertas están abiertas. Lo que no voy a hacer es entregar documentación con números y nombres”. Puestos a aclarar, Moreno matiza que no cobra “un duro” ni de la Federación, ni de las Brigada Verdes y niega que sea gerente de nada. Asimismo niega pagos por debajo de la mesa. “Estamos auditados en todo momento y toda la documentación y facturas pasan por Intervención así que difícilmente puedo hacer nada con el dinero que no esté controlado”. Unas palabras de las que duda Ayora. “De cara a la galería puede decir lo que quiera pero no cuenta con nadie, ni con su junta directiva. Las cuentas no están claras y por eso hemos denunciado el asunto ante el Tribunal de Cuentas”, comenta.

Para Moreno el conflicto abierto no hace sino dañar la imagen del movimiento vecinal que “tanto ha costado construir. Los vecinos quieren que se solucionen sus problemas y no estar escuchando mentiras”, concluye.

 

El PSOE intenta mediar

Esta misma semana  el líder socialistas, Manuel Hernández, se reunía con ambos y sin entrar en disputas internas sino todo lo contrario, ha querido poner "el énfasis en que, por encima de cualquier tipo de desavenencia, lo importante es potenciar y fomentar el movimiento vecinal", y apostilla que "el prestigio del movimiento vecinal ha tardado mucho tiempo en alcanzarse y en muy poco se puede desmoronar".

Aunque la gestión de Moreno está siendo muy discutida por una serie de presidentes, Hernández manifiesta que "ha sido elegido de forma democrática y, por tanto, hay que respetar sus decisiones, y si hay alguien que tiene indicios o documentos que acrediten que está gestionando fuera de la legalidad, que lo denuncie en las instancias oportunas".

La imagen del movimiento vecinal, dañada por el conflicto abierto entre Moreno y Ayora