La Ciudad

La coalición censura a los socialistas por erigirse en portavoces de los trabajadores de la concesionaria

La situación de Trace enfrenta a PSOE y Caballas

Un trabajador de Trace en plena faena (C.A.)
photo_cameraUn trabajador de Trace en plena faena (C.A.)

Caballas censura a los socialistas que reclamen la rescisión del contrato del servicio de limpieza pública, que la coalición no cree legalmente viable a día de hoy, anunciando una huelga de los trabajadores de la que nadie tenía noticia. 

La situación de la concesión de la limpieza pública continúa enredándose. Las volubles relaciones entre la empresa Trace y la Ciudad parecen entrar en un punto muerto. El Gobierno local se muestra resuelto a rescindir el contrato con la concesionaria, una decisión que, ya anunciada el pasado año, ha encontrado la oposición de un sinfín de obstáculos aparentemente no superados todavía.

El pasado julio, la consejera Kissy Chandiramani, tras una huelga fugaz de la plantilla de Trace por el retraso en el abono de sus nóminas, volvía a insistir en que la intención de su Gobierno sigue siendo romper el contrato que actualmente vincula a la Ciudad con la empresa. En la misma línea se pronunciaba la pasada semana el consejero de Economía y Hacienda, Alberto Gaitán, en el pleno de la Asamblea. El objetivo del Gobierno de Vivas es romper el contrato de manera acordada con Trace y a coste cero.

El conflicto en el que se ha convertido la prestación del servicio de limpieza pública añadía una nueva arista este fin de semana. En esta ocasión los protagonistas ya no han sido la empresa y la Ciudad sino Caballas, el grupo minoritario en la Asamblea, y PSOE, la formación a la que de manera unánime la oposición municipal atribuye un acuerdo de gobernabilidad con el PP de Juan Vivas.

El domingo, los socialistas emitían un comunicado en el que, tras reclamar la extinción del contrato, aseguraban que los trabajadores de Trace estaban determinados a convocar una huelga el 15 de diciembre si la rescisión no se formalizaba antes de final de año.

“¿Desde cuándo el PSOE se ha erigido no ya solo en portavoz de los trabajadores sino de la propia empresa?”, se preguntaba el coordinador general de Caballas y diputado a la Asamblea, Mohamed Alí, en un mensaje de voz distribuido a los medios de comunicación.

La tesis que siempre ha mantenido la coalición, y que reiteró en el pasado pleno de la Asamblea, es la de que la rescisión del contrato es legalmente inviable por ser incompatible con los 14 expedientes sancionadores abiertos por el Gobierno a la empresa y con las denuncias millonarias que Trace mantiene en los tribunales contra la Ciudad.

“No entendemos cómo el PSOE puede avalar una rescisión que no cumple los requisitos”, se pregunta Alí. La “estupefacción” en la que el líder de la coalición dice encontrarse sumido no para aquí. Alí no oculta su sorpresa ante el hecho de que sean los socialistas quienes a través de su comunicado de prensa anuncien una movilización de los trabajadores de Trace de la que nadie tenía noticia. “No se puede copar el interés de un grupo de trabajadores desde un punto de vista partidista: no parece que la vía más apropiada para defender sus intereses sea que un partido político que sostiene al Gobierno anuncie una huelga”, concluye  el diputado de Caballas.

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