La Ciudad

Un ciudadano lleva un año y medio para que se le regularice el doble cobro de una multa

Ernesto Daniel Pérez Delgado./M.G.
photo_cameraErnesto Daniel Pérez Delgado./M.G.

Ernesto Daniel Pérez Delgado peregrina sin resultados por varias administraciones, pero lo primero que hicieron fue embargarle su cuenta

Desde el verano de 2013, Ernesto Daniel Pérez Delgado, empleado de Trace, está viviendo una situación irregular por parte de varias administraciones y organismos como consecuencia del cobro doble –además con intereses de demora- de una multa impuesta por agentes de la Guardia Civil.

Para en doble fila para comprar un bocadillo y cuando sale del establecimiento, en la zona de la Marina, se encuentra con que la Guardia Civil le impone una multa de 80 euros. Es sábado. Le comunican los agentes que si paga el lunes, esto es, cuarenta y ocho horas más tarde, se le hace un descuento por pronto pago. Se quedaría en 40 euros.

Así lo hace. Lunes por la mañana: se dirige a Tráfico, donde le comunican que allí no puede pagar la multa y que tiene que hacerlo en el edificio Ceuta Center, donde están los servicios de recaudación. Allá va, pero el funcionario que le atiende advierte que la multa tiene fecha de bastantes días atrás: error del agente.

Se dirige, pues, a la Comandancia de la Guardia Civil, en Hadú, donde efectivamente se percatan del error y le reescriben a mano la fecha auténtica de la multa, que coincide con la declaración de Ernesto Daniel, una vez consultados los registros del instituto armado.

Personado de nuevo en el servicio de recaudación, abona los 40 euros y cree haber pasado página. Nada más lejos de la realidad.

Pasado un tiempo, va a sacar dinero de su cuenta corriente, en Unicaja, cuando le comunican que le han embargado parte de sus ahorros, por valor de casi 100 euros. Se trataba de la multa de 80 euros –que ya había abonado en pronto pago y que le supuso el desembolso de 40 euros- y que ya cobrado ya la Agencia Tributaria. La diferencia al alza son intereses de demora.

Allí se dirige a pedir explicaciones, pero parece ser que la Agencia Tributaria, informada por Tráfico de que hay una multa impagada, supuestamente, actúa en consecuencia. El continúa haciendo gestiones con las partes, de momento sin resultado.

“En fin, que entre unos y otros, el perjudicado soy yo. Reconozco que tenía el coche en doble fila, pero hice todo lo posible para pagar por mi infracción. De momento, ya son 140 euros. Llevo un año y medio esperando y nada. Ésto es de locos”, afirma. Por supuesto, todas sus declaraciones están acreditadas documentalmente.

Le consta, por conocidos y también por algún funcionario de la Agencia Tributaria que se ha interesado por solucionar su caso, que hay algún que otro afectado más. Confía en que se le devolverá su dinero injustamente embargado, más intereses de demora, pero evidentemente se siente víctima de un caso de falta de coordinación y comunicación entre distintas administraciones y organismos que, a fin de cuentas, paga el ciudadano. Desconoce si es realmente un error o bien una forma de recaudar si el ciudadano se cansa de realizar gestiones y olvida el asunto.

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