CCOO propone cerrar los centros de salud los sábados para afrontar la jornada de 35 horas

Centro de salud de Otero (C.A./ARCHIVO)

El sindicato respalda la reducción de la jornada laboral como un avance para los profesionales sanitarios, pero advierte de que su entrada en vigor el próximo 1 de julio podría generar sobrecarga en los servicios si no se acompaña de un refuerzo real de las plantillas

La implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales en el ámbito del INGESA, prevista para el próximo 1 de julio, ha encendido las alarmas en Comisiones Obreras. El sindicato ha trasladado al delegado del Gobierno su preocupación por las consecuencias que podría tener la medida en la sanidad pública ceutí si no viene acompañada de una planificación adecuada y de un incremento de los recursos humanos.

Desde CCOO valoran positivamente la reducción de jornada por considerarla un avance en materia de derechos laborales, conciliación familiar y salud de los trabajadores. Sin embargo, advierten de que su aplicación sin nuevas contrataciones podría traducirse en problemas organizativos, una mayor presión sobre los profesionales y un deterioro de la calidad asistencial tanto en Atención Primaria como en el Hospital Universitario de Ceuta.

Con el objetivo de anticiparse a los posibles efectos de la medida, el sindicato ha remitido a la Dirección Territorial del INGESA una propuesta de reorganización de la Atención Primaria que considera viable y adaptada a la realidad asistencial de la ciudad.

Entre las medidas planteadas destaca el cierre de los centros de salud los sábados, trasladando la atención sanitaria de esa jornada al Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), siempre que este dispositivo cuente con un refuerzo suficiente de personal sanitario.

Según argumenta la organización sindical, la actividad asistencial de los centros de salud durante los sábados es notablemente inferior a la registrada entre semana, mientras que el SUAP dispone de una estructura diseñada específicamente para atender la demanda urgente y continuada.

Desde CCOO sostienen que mantener abiertos los centros de salud los sábados bajo el nuevo régimen horario obligaría a redistribuir recursos humanos durante el resto de la semana, afectando directamente a los días con mayor presión asistencial. Esta situación podría repercutir en la atención de consultas, el seguimiento clínico de pacientes y la actividad programada.

La preocupación del sindicato también se extiende al Hospital Universitario de Ceuta, donde la actividad asistencial se desarrolla de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día. En este sentido, alertan de que la reducción de jornada sin una ampliación de las plantillas en todas las categorías profesionales podría derivar en una sobrecarga estructural que termine comprometiendo la calidad del servicio prestado a los pacientes.

Además, CCOO reclama la actualización de los acuerdos reguladores que afectan al SUAP y al servicio de emergencias 061, al considerar que la normativa actual ha quedado desfasada y no responde ni a las necesidades asistenciales actuales ni al nuevo escenario laboral que supondrá la implantación de las 35 horas.

Ante esta situación, el sindicato solicita una mayor implicación del delegado del Gobierno para coordinar junto al INGESA una implantación "ordenada, realista y eficaz" de la nueva jornada laboral. Entre sus reivindicaciones figuran una planificación adecuada de los recursos humanos, el refuerzo efectivo de las plantillas, la reorganización de la Atención Primaria con criterios de eficiencia y la apertura de procesos de negociación que permitan adaptar tanto las condiciones laborales como la organización de los servicios.

Para CCOO, estas medidas no solo contribuirían a garantizar el éxito de la reducción de jornada, sino que permitirían preservar la calidad de la asistencia sanitaria, optimizar los recursos disponibles y proteger tanto a los profesionales del sistema como a los pacientes que dependen de él.