CSIF denuncia falta estructural de personal en la prisión de Ceuta y acusa a Instituciones Penitenciarias de “ignorar” sus necesidades

El sindicato advierte de sobrecarga laboral, falta de efectivos y problemas de conciliación en el centro penitenciario tras la llegada de solo diez funcionarios en prácticas

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado la situación de “precariedad de recursos humanos” en el Centro Penitenciario de Ceuta, un problema que, según el sindicato, no es puntual, sino estructural.

Desde la organización sostienen que la plantilla arrastra carencias desde la apertura del centro, con una relación de puestos de trabajo insuficiente, especialmente en áreas clave como la vigilancia interior.

Solo diez funcionarios en prácticas para cubrir salidas

El conflicto se intensifica tras la última decisión de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que ha enviado únicamente diez funcionarios en prácticas al centro ceutí.

Para CSIF, esta medida no soluciona el problema, ya que esos efectivos se limitan a cubrir las vacantes que dejan otros diez trabajadores que finalizan su periodo de prácticas y abandonan el centro para incorporarse como funcionarios de carrera.

El resultado, según el sindicato, es claro: la situación se mantiene sin mejoras. “Nos dejan igual que estábamos”, denuncian.

Sobrecarga, estrés y deterioro del clima laboral

La falta de personal tiene consecuencias directas en el día a día de la plantilla. CSIF advierte de un aumento de la carga de trabajo que deriva en estrés, agotamiento y desmotivación, además de un incremento del absentismo.

A esto se suma la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar, con limitaciones en permisos, días libres o vacaciones que, según el sindicato, no pueden justificarse de manera indefinida bajo el argumento de las “necesidades del servicio”.

Críticas a la planificación de recursos humanos

El sindicato apunta directamente a una “mala planificación” por parte de la administración. Denuncia que el centro penitenciario de Ceuta queda sistemáticamente relegado en el reparto de funcionarios en prácticas, lo que agrava una situación que consideran cronificada.

Además, recuerdan que la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional establece que las necesidades del servicio deben ser reales y justificadas, no una fórmula genérica para cubrir déficits estructurales.

Jornadas ampliadas y medidas extraordinarias

Ante la falta de soluciones, la dirección del centro se ve obligada —según CSIF— a recurrir de forma habitual a medidas extraordinarias, como la prolongación de jornada o cambios de turno, contempladas en la normativa penitenciaria.

Estas medidas buscan garantizar el funcionamiento del servicio, pero no resuelven el problema de fondo: la falta de personal.

CSIF insiste en que la situación requiere una respuesta estructural y no medidas puntuales. Reclaman una dotación suficiente de efectivos que permita garantizar la seguridad del centro, el cumplimiento de la normativa penitenciaria y unas condiciones laborales dignas para la plantilla.

Mientras tanto, el sindicato advierte de que el modelo actual no es sostenible en el tiempo.