Laboral

NUEVA ETAPA EN LA UGT

Gil: "Pepe Álvarez es un líder"

Antonio Gil (1)
photo_camera El secretario general de la UGT en Ceuta, Antonio Gil/ ANTONIO SEMPERE

La elección de Josep María Álvarez como nuevo secretario general de la UGT abre una nueva etapa en la organización. Su homólogo ceutí, Antonio Gil, que dejará el cargo de secretario regional en el congreso del próximo 7 de abril, ha cifrado en el liderazgo del nuevo líder el éxito de la nueva andadura que ha iniciado el sindicato. 

“Hemos elegido la mejor opción: Pepe Álvarez es un líder”. Con esta rotundidad se ha pronunciado el secretario general de UGT-Ceuta, Antonio Gil, para valorar la elección este fin de semana del sindicalista catalán como nuevo líder nacional de la organización.

El congreso confederal de la UGT sancionaba en Madrid la apertura de una nueva etapa en la existencia centenaria de la organización. Álvarez, nuevo secretario general, deberá pilotar esta recién estrenada andadura, que se iniciará con  la reducción a sólo tres del número de las federaciones del sindicato.

Antonio Gil y Juan Carlos Pérez, secretario general de la Federación de Servicios Públicos (FSP-UGT) en Ceuta, han sido los dos únicos ugetistas ceutíes presentes en el congreso de Madrid. Ambos han brindado su apoyo a Álvarez.

“El nuevo secretario general va a estar a la altura, capitaneando unas medidas de calado que muchos reclamaban y que nos permitirán disfrutar de una organización más ágil”, ha defendido Gil.

 

Reestructuración

Este proceso de reordenación interna medirá el equilibrio de fuerzas en el seno de un sindicato dividido en sus apoyos. De hecho, Álvarez conseguía imponerse en el congreso por apenas un puñado de votos a Ángel Cilleros, considerado el candidato del secretario saliente, Cándido Méndez.

El proyecto de reforma de las estructuras sindicales de la UGT ha encontrado no pocas reticencias en algunas federaciones que temen que los procesos de integración previstos acaben reduciendo su capacidad de influencia.

La presentada como la refundación de la UGT supondrá la creación de tres nuevas federaciones sectoriales: Servicios Públicos, donde se integrará la Federación de Enseñanza, Servicios Privados, bajo cuyo paraguas se sitúa a las federaciones de Transporte y Comercio, e Industria, que reúne a Metal, Químicas, Manufacturas, Agroalimentación y Madera.

En Ceuta, con el horizonte del congreso regional que se celebrará el próximo 7 de abril, las suspicacias se mantienen. En el punto de mira, la Federación de Servicios Públicos (FSP-UGT) liderada por Juan Carlos Pérez, y la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE-UGT), encabezada por Francisco Lobato.

 

Fusión, sectorialización

La terminología misma empleada por ambos sindicalistas para referirse al proceso que habrá de abrirse en próximas fechas resulta significativa. Mientras Lobato se refiere a una “fusión” de federaciones, Pérez prefiere hablar de “sectorialización”. “No es una fusión”, insiste, para despejar cualquier atisbo de duda, el sindicalista de la FSP.

El matiz no es ocioso. Las federaciones de menor tamaño han reclamado que la reestructuración garantice, en todo caso, su autonomía como sectores. “Los sectores son los que poseen verdadera capacidad para la acción sindical”, sostiene el secretario general de FETE, quien, además, recuerda que su federación, pese al menor número de trabajadores a los que potencialmente puede llegar a atender, mantiene más afiliados en Ceuta que la FSP.

 

Relevo de Gil

Con todo, no parece que, al menos a priori, esta tirantez entre la FSP y la FETE vaya a tener ningún reflejo en el congreso provincial que la organización celebrará en Ceuta el próximo 7 de abril. La cita servirá para dar el relevo al veterano Antonio Gil al frente de la secretaría general.

A menos de un mes del congreso, ninguno de los dirigentes del sindicato ha manifestado públicamente su intención de optar a la dirección de la organización. Sin embargo, la disposición de Juan Carlos Pérez a hacerlo podría situar al secretario general de la FSP en la carrera por la sucesión, un empeño en el que no competirá con ningún miembro de la FETE, según sostienen los sindicalistas de enseñanza.

“Eso lo puedo asegurar: no nos planteamos presentar una candidatura”, despeja incoógnitas Lobato. Aunque precisa: “Claro que si hay más de un candidato tendremos que valorar a quién apoyaremos”.

Los congresos de federación que seguirán al regional y que formalizarán las integraciones de los distintos sectores en la nueva estructura abren otro espacio de debate. La posibilidad de que un sindicalista de FETE-UGT concurra a la cita congresual con el propósito de ocupar la secretaría general de la nueva federación no es descartable. “¿Presentarnos a la secretaría general de la nueva federación? Eso está un poco verde”, reconoce Lobato.  

Comentarios