Hotel Puerta de África

El futuro de la plantilla del Puerta de África, en el aire: Postigo exige criterios justos en la recolocación

Puerta principal del Hotel Puerta de África.

Los 43 empleados del hotel municipal afrontan semanas de incertidumbre mientras se negocian sus destinos laborales. Los sindicatos reclaman que primen la antigüedad y la formación frente a entrevistas “discrecionales”

La plantilla del Hotel Puerta de África, compuesta por 43 trabajadores y trabajadoras, sigue atrapada en la incertidumbre. A las puertas de que la gestión del inmueble, propiedad de la sociedad municipal, sea adjudicada a una empresa privada para transformarlo en un hotel de cuatro estrellas con un plazo máximo de explotación de 30 años, nadie sabe aún cuál será el destino laboral de quienes hasta ahora han sostenido el funcionamiento de la instalación.

El debate sobre la recolocación del personal ha abierto una grieta entre la dirección de la sociedad y los representantes sindicales. UGT, sindicato mayoritario en la empresa, rechazó de plano las bases presentadas por la dirección para regular el proceso de traslado, calificándolas de “trágala” y denunciando que abrían la puerta al “amiguismo” y al “enchufismo”. Según el sindicato, el sistema planteado relegaba a un segundo plano la experiencia, los méritos profesionales y la antigüedad, al tiempo que otorgaba un peso desproporcionado a entrevistas curriculares que, a juicio de la central, dejaban todo el procedimiento a la discrecionalidad de la empresa.

UGT ya ha anunciado que elaborará una contrapropuesta y que no cederá “un ápice” en la defensa de los derechos laborales. El clima, admiten desde la organización, es de “máxima tensión”.

En este contexto, Emilio J. Postigo, en declaraciones a RTVCE, quiso enviar un mensaje de cierta calma y, sobre todo, de claridad en los criterios que deben regir el futuro de la plantilla. “Es normal que exista tensión, porque hay una importante incertidumbre entre los trabajadores sobre cuál va a ser su futuro, qué condiciones de trabajo van a tener y qué destino se les va a asignar”, reconoció.

Antigüedad y formación, frente a la entrevista curricular

Postigo explicó que tanto UGT como CCOO coincidieron en rechazar la entrevista curricular como herramienta de selección. “En este caso no tiene sentido —argumentó—. No estamos hablando de gente nueva, sino de trabajadores que llevan años en el hotel, a los que conocemos y de los que ya se sabe qué capacidades tienen”. Según detalló, la consejería habría tomado nota de esta posición y, por el momento, ese mecanismo habría quedado fuera de la negociación.

En su lugar, los sindicatos han defendido que se otorgue mayor peso a la antigüedad y a la formación adquirida. “Desde nuestro punto de vista, la antigüedad debe tener un peso importante, lo mismo que la formación que han ido desarrollando estos trabajadores a lo largo de su carrera profesional”, apuntó Postigo.

Una bolsa de rotación como salida provisional

El representante sindical expuso además una propuesta que, según dijo, fue bien recibida en la mesa: la creación de una bolsa de clasificación entre los empleados. “La idea es que, una vez se establezca el orden, el primero pueda elegir destino. Luego, cuando haya nuevas encomiendas, ese trabajador tendría que esperar y el turno pasaría al segundo, y así sucesivamente. De este modo, todos tendrían la oportunidad de elegir y se establecería un criterio objetivo”, explicó.

No obstante, Postigo advirtió que este sistema solo sería una salida provisional. “Estamos hablando de encomiendas temporales, que pueden renovarse año tras año, como ocurre en otras sociedades municipales. Pero los trabajadores necesitan una solución estable, definitiva, que les permita desarrollar su vida laboral con seguridad y con unas condiciones económicas dignas”, subrayó.

Una solución definitiva: convenio único y movilidad entre sociedades

De ahí que Postigo insista en dar un paso más. “Hemos planteado que se trabaje en un convenio único para todas las sociedades municipales y que se habilite un sistema de concursos de traslado entre ellas. Sabemos que es un camino largo, pero creemos que es la mejor solución para que los trabajadores de Puerta de África puedan integrarse de manera estable en otras sociedades municipales”, afirmó.

Las incógnitas de las encomiendas

Una de las principales dudas sigue siendo conocer cuáles serán esas encomiendas de gestión y en qué consejerías se materializarán. “Es una buena pregunta que debería responder la consejería”, admitió Postigo. Por ahora, lo único en discusión son los criterios de selección, no los destinos concretos. “Si supiéramos ya las necesidades que van a ofertar las consejerías, tendríamos una opinión más clara sobre si hablamos de una salida a corto o a medio plazo. Esperemos tener esa información en los próximos días”, señaló.

Preguntado sobre la posibilidad de que la falta de alternativas derive en un ERTE, Postigo se mostró prudente, aunque confiado: “Esperemos que no lleguemos a esa situación. La consejería está buscando soluciones y la voluntad es que nadie se quede atrás”.

Próximos pasos

Según adelantó, la próxima semana se espera que sindicatos y consejería vuelvan a reunirse con una propuesta única. El objetivo: cerrar el debate sobre los criterios de selección y avanzar en la definición de los destinos. “Sin saber a dónde van, tampoco podemos pelear por las condiciones en que van a trabajar. Lo primero es saber qué destinos habrá, y después garantizar que esas condiciones sean las más dignas posibles”, concluyó Postigo.

Mientras tanto, la plantilla del Puerta de África continúa en vilo, dividida entre la desconfianza hacia la dirección de la sociedad municipal y la expectativa de que, esta vez, las negociaciones permitan alumbrar una salida justa, transparente y definitiva.