El empleo femenino marca récord en vísperas del 8M: más de 10,2 millones de mujeres afiliadas
El empleo femenino vuelve a batir cifras históricas y reduce la brecha de género mientras crecen los contratos indefinidos y la presencia de mujeres en sectores de alto valor añadido
La Seguridad Social ha vuelto a dejar un dato que, sin necesidad de grandes discursos, marca tendencia: febrero cerró con más de 10,2 millones de mujeres trabajando, y ya van trece meses seguidos por encima de esa barrera. A las puertas del 8M, el dato no pasa desapercibido en un mercado laboral que sigue moviéndose, pero esta vez hacia arriba.
El sistema sumó 21,67 millones de afiliados de media, con casi 100.000 personas más en solo un mes. En términos anuales, el crecimiento roza el medio millón. La ministra Elma Saiz lo resumió con entusiasmo: febrero ha sido “muy positivo” y solo dos febreros desde 2007 habían registrado un impulso mayor.
Si se mira la serie desestacionalizada —la que elimina los vaivenes del calendario— la cifra sube hasta 21,93 millones, el nivel más alto registrado. Son más de 2 millones de afiliados ganados desde antes de la reforma laboral.
Tres millones de trabajadores extranjeros
El empleo entre personas de origen extranjero también sigue en máximos: 3.076.837 afiliados, un 14,2% del total. En un año, el sistema ha sumado más de 200.000 trabajadores de fuera.
El 8M llega con más mujeres trabajando que nunca
El dato más llamativo del mes tiene nombre de mujer. En un año, la afiliación femenina ha crecido en 232.871 trabajadoras, y desde 2018 el salto es de casi 1,8 millones. Las mujeres ya representan el 47,3% del total de personas afiliadas.
El avance se nota en todas las edades, pero hay dos grupos que destacan: las menores de 30 años (+35,6%) y las mayores de 64 (+89,2%). La brecha de género en la tasa de empleo continúa estrechándose: desde 2018 se ha reducido un 14%.
Más autónomas, más visibles
Entre las ocupadas, 1,26 millones son autónomas, 132.000 más que en 2018. Desde 2021, el crecimiento entre ellas es del 8,5%, muy por encima del de los hombres. Dos de cada tres nuevos empleos creados en el RETA llevan nombre femenino.
Además, su presencia crece en sectores de alto valor añadido: actividades científicas, técnicas, programación, telecomunicaciones… espacios donde tradicionalmente la brecha era más evidente.
Sectores que tiran del empleo
El mercado laboral no crece por igual en todas partes. En el último año destacan Agricultura (+4,8%), Saneamiento (+4,7%), Transporte (+4,6%), Construcción (+4%) y Actividades inmobiliarias (+3,7%).
En el lado más tecnológico y formativo: Educación (+3,5%), Sanidad (+3,3%), Contenidos (+3,2%), Telecomunicaciones (+3,1%) y Actividades científicas y técnicas (+3%).
Entre los autónomos, el impulso es aún mayor en telecomunicaciones (+10,7%) y en actividades de contenidos (+9,2%).
Menos temporalidad, más estabilidad
Desde 2021, el mercado laboral ha dado un giro notable: hay 4,7 millones más de contratos indefinidos y casi 1,9 millones menos de temporales. La temporalidad ha caído al 11,5%, muy lejos del 29,5% de 2019.
El cambio se nota especialmente entre los mayores de 55 años, que han pasado de una temporalidad del 21% al 9%. Las bases de cotización de las mujeres han subido un 25,9% desde 2019, más que las de los hombres, lo que apunta a una mejora real en salarios y condiciones.
La fotografía laboral de febrero deja un mensaje claro: el empleo crece, se estabiliza y, sobre todo, las mujeres ganan terreno.