SITA reclama jubilación anticipada para trabajadores del servicio de limpieza
Productos químicos, condiciones adversas y esfuerzo físico extremo son parte del día a día de los trabajadores de limpieza y residuos, quienes buscan ser reconocidos como profesión de riesgo
El Sindicato Independiente de Trabajadores de Andalucía (SITA) ha solicitado reuniones con todos los grupos parlamentarios del Congreso para exigir que los trabajadores de limpieza y recogida de residuos sólidos sean incluidos en la nueva ley que regula las profesiones de riesgo laboral. Este reconocimiento permitiría a estos colectivos acceder a beneficios como la jubilación anticipada, actualmente contemplados para sectores como bomberos, pilotos o personal ferroviario.
Riesgos laborales en el día a día
SITA argumenta que la labor de los trabajadores de limpieza y residuos implica una constante exposición a riesgos físicos, químicos, biológicos y ergonómicos. En el caso de los trabajadores de limpieza, se enfrentan al contacto e inhalación de sustancias nocivas como lejía, jabones industriales y productos corrosivos. Estas tareas suponen peligros como salpicaduras, quemaduras o afecciones respiratorias.
Por su parte, los recolectores de residuos sólidos urbanos enfrentan riesgos adicionales derivados de su labor nocturna: atropellos, caídas, cortes, golpes y manejo de cargas pesadas. Estas condiciones no solo afectan su seguridad inmediata, sino que también contribuyen a trastornos musculoesqueléticos en la espalda, el cuello, los hombros y las articulaciones.
Cumplimiento de criterios legales
De acuerdo con el sindicato, ambas profesiones cumplen los requisitos establecidos por la normativa vigente para ser consideradas de riesgo laboral. Las características inherentes a sus tareas diarias, que incluyen riesgos mecánicos, biológicos, físicos y ergonómicos, justifican plenamente su inclusión en esta categoría.
Una cuestión de justicia laboral
SITA subraya la importancia de reconocer a estos trabajadores como parte fundamental del tejido social, pues su labor es esencial para la higiene y el funcionamiento de las ciudades. Este reconocimiento no solo implica un acto de justicia laboral, sino también una medida para garantizar su salud, seguridad y bienestar, permitiéndoles acceder a una jubilación anticipada justa y merecida.