UGT acusa a la Confederación de Empresarios de Ceuta de alimentar un “escenario catastrofista” ante la reducción de jornada
El sindicato vincula la medida al derecho a la desconexión y al registro horario interoperable, y recuerda que países de la UE prueban que se puede trabajar menos y competir mejor
UGT reprocha a la CECE que celebre el freno a las 37,5 horas y defiende que muchas PYMES ya trabajan con ese rango; “no es un lujo, es justicia social y productividad”, sostiene Yolanda Aparicio.
UGT Ceuta ha salido al paso de las manifestaciones de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), que celebró el freno parlamentario a la reducción de la jornada a 37,5 horas semanales. La secretaria general de UGT Ceuta, Yolanda Aparicio, reprocha a la patronal “alimentar un escenario catastrofista sin aportar un solo dato” y asegura que “muchas PYMES ya funcionan con jornadas de entre 37,5 y 38,5 horas”.
“Reducir jornada no es un lujo ni un capricho: es justicia social y coherencia con el aumento de productividad, la digitalización y la necesidad de conciliación”, sostiene Aparicio, que recuerda cómo la patronal también se opuso en 1919 a la implantación de las ocho horas o en 1983 a la jornada de 40 horas. “Hoy repiten el mismo argumento del miedo”.
El sindicato subraya que el ajuste equivale a media hora diaria, “totalmente asumible” con planificación y que, en las PYMES, “mejora la organización, reduce la rotación laboral y puede aumentar la estabilidad de las plantillas”. Además, defiende que es una oportunidad para retener talento joven que rechaza empleos sin respeto a la conciliación.
UGT Ceuta liga la medida a dos avances clave: el derecho a la desconexión digital y la implantación de un registro horario digital interoperable. Recuerda que el Tribunal de Justicia de la UE obliga a implantar registros horarios fiables, conectando la reducción de jornada con una exigencia europea. Países como Alemania, Países Bajos o Dinamarca demuestran —sostiene— que se puede trabajar menos y ser más competitivos.
A juicio de Yolanda Aparicio, las jornadas más cortas “no reducen competitividad; al contrario, generan eficiencia y compromiso laboral”. También impactan en la salud y el bienestar: “menos bajas médicas, menos estrés y mayor equilibrio personal”, con beneficios para la empresa.
Por último, UGT reprocha que el bloqueo en el Congreso frustre la expectativa de “más de 12 millones de trabajadores”. “Dos de cada tres ciudadanos apoyan la medida. Antes o después será ley, porque ya es una conquista social”, concluye Aparicio.