Trabajar o no cobrar: la denuncia de los vendedores de lotería de Cruz Roja en plena alerta naranja
Mientras Ceuta permanece en alerta naranja, con colegios cerrados y la recomendación de limitar la actividad laboral, los vendedores de lotería de la Cruz Roja denuncian que, si no salen a trabajar, no cobran, por lo que —aseguran— no les queda otra opción
La alerta naranja activada en la ciudad los días 28 y hoy ha paralizado buena parte de la actividad en Ceuta. Centros educativos cerrados, servicios municipales suspendidos y llamamientos oficiales a extremar las precauciones han marcado la jornada. Sin embargo, no todos los trabajadores han podido quedarse en casa.
Un comunicado remitido a este medio denuncia la situación que atraviesan los vendedores de lotería vinculados a la Cruz Roja Española, personas en situación de extrema vulnerabilidad que, según relatan, si no trabajan no cobran los 27 euros diarios que perciben por jornada.
“Si no sales, no comes”
El escrito pone el foco en una realidad invisible durante los episodios de emergencia: la de quienes no tienen contrato, ni cotización, ni derecho a baja médica. Personas que, según el testimonio recibido, “no se pueden poner enfermas porque ese día no cobran”, y que, pese al riesgo meteorológico, no han recibido ninguna instrucción para suspender la venta o garantizarles el ingreso mínimo diario.
“La Cruz Roja se excusa en que es lotería de caridad”, señala el comunicado, que cuestiona con dureza el modelo: “¿Caridad para quién?”. La denuncia apunta directamente a una contradicción ética: mientras la entidad despliega recursos y mensajes de solidaridad hacia el exterior, “para los loteros caballas, pan y agua”.
Sin derechos hoy, sin pensión mañana
Uno de los aspectos más graves que plantea el comunicado es la ausencia total de cotización. Personas que, tras años vendiendo lotería en la calle, no generarán derecho alguno a pensión, perpetuando un círculo de pobreza estructural. “El día de mañana su cotización será cero y no tendrán derecho a percibir una mísera pensión”, lamenta el texto.
La crítica no se limita a la organización humanitaria. También señala al Gobierno de la Ciudad, al que acusa de “mirar hacia otro lado” ante una situación que consideran injusta y cronificada. “El tiempo de la esclavitud sigue vigente y esto es un claro ejemplo”, concluye el comunicado.