Medio ambiente

Un delfín listado aparece mutilado en la playa del Chorrillo

Delfín listado, mutilado, varado en la playa del Chorrillo

El hallazgo de un delfín sin aleta dorsal ni cola en la playa del Chorrillo vuelve a señalar a las redes de deriva, prohibidas pero aún presentes en el Estrecho. Las asociaciones piden actuar ya para proteger la biodiversidad marina

Un joven delfín listado, una especie habitual en las aguas del Estrecho, ha aparecido en la mañana de este viernes varado en la Playa del Chorrillo con la aleta dorsal y la cola amputadas. La imagen, dura y repetida demasiadas veces en nuestro litoral, apunta a un mismo origen: las redes de deriva, un arte de pesca prohibido tanto en la Unión Europea como en Marruecos por su crueldad y por el daño que causa a la fauna marina.

Estas redes, largas y casi invisibles, actúan como muros flotantes que atrapan todo lo que encuentran. No distinguen entre especies: delfines, tortugas, aves marinas… todos quedan expuestos al mismo riesgo. Y aunque su uso está vetado desde hace años, en el Estrecho siguen apareciendo pruebas de que continúan utilizándose con total impunidad.

Desde DAUBMA vuelven a exigir a las autoridades una respuesta firme. Reclaman más vigilancia en nuestras aguas, sanciones reales para quienes emplean artes ilegales y una cooperación internacional que permita frenar de una vez estas prácticas que ponen en jaque la biodiversidad del Estrecho. “La protección del mar no puede esperar”, insisten. Piden además a la ciudadanía que, ante cualquier red sospechosa o animal herido, avise de inmediato a las autoridades y contacte con la asociación. “La defensa del medio marino es una responsabilidad de todos”.

El CECAM, por su parte, confirma que la mutilación del delfín encaja con una práctica que, aunque menos frecuente que hace años, sigue ocurriendo: cortar las aletas de los animales que quedan atrapados en las redes pero no sirven para su venta. Una forma de deshacerse del cuerpo para evitar problemas y, al mismo tiempo, borrar rastros.

El caso del delfín del Chorrillo vuelve a recordarnos que el Estrecho es un punto caliente de biodiversidad… y también de amenazas. Cada hallazgo como este es un aviso de que la vigilancia y la cooperación entre países no pueden relajarse. El mar habla, y hoy lo ha hecho con un mensaje claro.