Sánchez pide “no repetir los errores del pasado” y reclama una solución diplomática al conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles en el Palacio de La Moncloa para fijar posición ante el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, defendiendo con firmeza el “no a la guerra” y reclamando una salida diplomática que evite una escalada mayor
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles en el Palacio de La Moncloa para valorar la escalada bélica entre Israel, Estados Unidos e Irán. El jefe del Ejecutivo ha defendido con contundencia el “no a la guerra” y ha exigido una solución diplomática, advirtiendo de que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”.
La tensión internacional por la ofensiva contra Irán ha llevado al presidente del Gobierno español a fijar posición desde La Moncloa. En una comparecencia marcada por el tono crítico hacia la escalada militar, Pedro Sánchez ha reiterado que la postura de España es “clara y consistente” y se resume en cuatro palabras: “No a la guerra”.
El presidente ha defendido que la respuesta a la crisis debe pasar por la vía diplomática y ha reclamado a Estados Unidos, Israel e Irán que detengan las hostilidades antes de que el conflicto alcance dimensiones mayores. “No se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como empiezan los grandes desastres de la humanidad”, ha advertido.
España, ha recordado el jefe del Ejecutivo, forma parte de la Unión Europea, de la OTAN y de la comunidad internacional, por lo que la escalada en Oriente Medio también tiene consecuencias directas para el país. En ese contexto, ha insistido en la necesidad de una respuesta internacional orientada al cese inmediato de la violencia y a la negociación política.
La tensión con Estados Unidos
La comparecencia llega además en medio de un nuevo choque diplomático con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con “cortar todo el comercio con España” después de que el Gobierno español anunciara que no permitirá que Washington utilice las bases militares de Morón y Rota en una ofensiva contra Irán.
Sánchez ha respondido a estas presiones con un mensaje claro: España no será “cómplice de algo malo para el mundo” por miedo a posibles represalias. “Es ingenuo pensar que practicar seguidismo ciego y servil es liderar”, ha afirmado.
“No repetir los errores del pasado”
Durante su intervención, el presidente del Gobierno ha hecho un paralelismo con la guerra de Irak de 2003, recordando que aquel conflicto terminó generando más inestabilidad internacional.
“H ace 23 años otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio que prometía seguridad y democracia, pero el resultado fue justo el contrario”, ha señalado.
A su juicio, aquella intervención provocó un aumento del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo y un encarecimiento generalizado de la energía, con impacto directo en el coste de vida.
Sánchez ha cargado también contra lo que denominó el “trío de las Azores”, en referencia a la cumbre celebrada en 2003 por el entonces presidente estadounidense George W. Bush, el primer ministro británico Tony Blair y el presidente del Gobierno español José María Aznar.
Rechazo al régimen iraní y defensa del derecho internacional
El presidente ha querido dejar claro que el rechazo al conflicto no implica respaldo al régimen iraní. “Repudiamos el régimen de Irán porque reprime y mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres”, ha señalado.
Sin embargo, ha insistido en que la solución no puede ser militar. España, ha afirmado, trabajará con sus socios europeosy con los países de la región que defienden la paz para impulsar una respuesta coordinada basada en el derecho internacional.
“Estamos con los valores que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra Constitución, con los principios fundacionales de la Unión Europea, con la Carta de las Naciones Unidas y con la convivencia pacífica entre países”, ha subrayado.
Medidas para proteger a los ciudadanos y la economía
El jefe del Ejecutivo también ha explicado que el Gobierno está asistiendo a los españoles que se encuentran en Oriente Medio y que desean regresar al país. “Nuestros compatriotas pueden tener la certeza de que vamos a protegerles y traerles de vuelta a casa”, ha asegurado.
Además, el Ejecutivo analiza posibles medidas para mitigar el impacto económico del conflicto en España, especialmente en hogares, trabajadores, autónomos y empresas.
“España cuenta con los recursos necesarios para hacer frente a esta crisis”, ha concluido el presidente, que ha reiterado que el objetivo del Gobierno es evitar que la escalada militar desemboque en una crisis global de mayor alcance.