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Así se organizaban los terroristas que atentaron en Barcelona y Cambrils

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photo_camera Así se organizaban los terroristas que atentaron en Barcelona y Cambrils (ESTRELLA DIGITAL)

Un imán como líder, al menos 12 componentes y una base de operaciones en un chalet de Alcanar. Los yihadistas estuvieron preparando sangrientos e “inminentes” en la capital catalana durante al menos seis meses sin levantar sospechas. 

Estrella Digital/Paula Pérez

Ninguno estaba fichado ni bajo el radar de las fuerzas policiales por sus posibles vínculos con actividades terroristas. Solo el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, el hombre clave de la célula catalana. Las últimas investigaciones apuntan a que él fue quien organizó el laboratorio en Alcanar, aunque los ataques que tenían pensado llevar a cabo, mucho más mortíferos, fueron terminados de diseñar hace unos días en Marruecos, en la localidad de Mrirt, situada en la región de Mequinez-Tafilafet, de la que procedía la mayoría de los presuntos implicados. De hecho, los servicios de la lucha antiterrorista han comprobado que los principales sospechosos estuvieron en Marruecos en la segunda quincena de julio y algunos no regresaron hasta esta misma semana, según 'El Confidencial'.

El perfil del imán hace pensar, cada vez con más firmeza, que fue él quien estaba al frente de la célula. Había pasado por prisión por tráfico con hachís y tuvo relación con un detenido por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid durante su paso por prisión. Allí, mantuvo una relación especial con, Rachid Aglif, alias El conejo, condenado a 18 años por haber participado en el 11-M, según recoge ‘El Mundo’. Pero su nombre también aparece en otra investigación ligada al radicalismo, la llamada ‘Operación Chacal’, en la que cinco personas fueron detenidas por reclutar jóvenes para enviarlos a Irak.

Es precisamente él el señalado por las investigaciones policiales como el posible cabecilla de la célula, por sus características de liderazgo en este tipo de grupos: mediana edad, salafista y con un contacto directo con la comunidad musulmana de su lugar de residencia.

Además de su paso por prisión, los datos sobre el imán de Ripoll han ido redondeando su imagen como posible líder. Abdelbaki Es Satty vivió en uno de los nidos yihadistas europeos, en Vilvoorde, una localidad a las afueras de Bruselas. El imán de Ripoll vivió allí tres meses el año pasado y mantuvo contacto con varias mezquitas, según ha asegurado el alcalde de la localidad, Hans Boonte. Lo que no ha trascendido por el momento es si existía una conexión europea o si el imán de Ripoll recibió órdenes de algún tipo durante su estancia en el país.

Pero su influencia fue directa para los jóvenes residentes en Ripoll, a quienes consiguió radicalizar, pese a que los Mossos aseguran que “no están en condiciones de confirmar que fuera la persona que radicalizó a los demás miembros de la célula”, según el mayor, Josep Lluís Trapero. Sin embargo, todos los indicios, el peso que ha ganado el imán en la investigación y los testimonios de las familias de los jóvenes apuntan en esa dirección. El imán llegó hace dos años a Ripoll y pasaba el tiempo entre la mezquita y su casa y fue desde hace dos meses cuando en el entorno de los jóvenes yihadistas comenzaron a notar cambios.

Red personal directa

Las conexiones personales entre los miembros de la célula se han tornado fundamentales para su organización, algo que pudo aprovechar el imán. Todos ellos crecieron en la misma ciudad y se conocían entre ellos, tanto que hay cuatro parejas de hermanos.

El más conocido es Younes Abouyaaqoub, que se encuentra huido. El joven marroquí de 23 años es investigado por los Mossos como el conductor de la furgoneta que arrolló a la multitud en La Rambla. Además, las últimas investigaciones no descartan que huyera con un Ford Focus en el que después apareció muerto un joven con diversas puñaladas. Ese coche se saltó un control policial y se llevó por delante a una agente de los Mossos. Si se confirma este extremo, el joven fallecido en el vehículo sería la víctima 15 de los ataques. Abouyaaqoub tiene una orden de búsqueda y detención internacional.

El desparecido terrorista formaba parte de la célula junto a su hermano, Al Houssaine Abouyaaqoub, cuatro años menor que él y que falleció en el tiroteo en Cambrils. También fueron abatidos, otros dos hermanos Mohamed y Omar Hychami, de 24 y 21 años respectivamente.

En el coche de Cambrils viajaban en total cinco terroristas que, según varias informaciones, tenían planeado atacar con cuchillos a las personas que se encontraban en el paseo marítimo de la localidad tarraconense hasta que un Mosso d’Esquadra los mató con su arma reglamentaria. Los dos restantes eran Sadi Allaa, un marroquí de 19 años y Moussa Oukabir, quien en un principio fue considerado el autor material del ataque de Barcelona. No obstante, el responsable de los Mossos, Josep Lluís Trapero, explicó que "cada vez tiene menos peso" esa hipótesis en tanto que el vehículo fue alquilado con la identidad de su hermano Driss.

Driss Oukabir es el primero de los cuatro detenidos, ya que sus datos se correspondían con la persona que alquiló la furgoneta de color blanco con la que arrollaron a decenas de personas. Incialmente, declaró a la policía que le habían sustraído su documentación, por lo que se baraja la posibilidad de que se la hubiera robado su hermano Moussa, que, al ser menor de edad, no tenía permiso de conducir y por tanto no podía alquilar vehículos.

Hay otros tres detenidos. Mohamed Aallaa, de 27 años, fue detenido en Ripoll y hermano de Sadi Aallaa, abatido en Cambrils. Los dos únicos que no tenían vinculación familiar son Salah El Karib, de 34 años -que regenta un locutorio y la Policía le relaciona con Driss Oukabir- y Mohamed Houli Chemlal, de 21 años, y natural de Melilla. Él fue herido grave tras la explosión en la vivienda de Alcanar en Tarragona y detenido por la policía.

 

Seis meses de preparación en Alcanar

Los hallazgos de la policía científica y las averiguaciones de los Mossos han situado al chalé de Alcanar como el centro de operaciones de la célula. Allí, han localizado más de 120 bombonas de butano y material habitual del Dáesh para fabricar explosivos, como acetileno y TATP, y siguen buscando más material, aunque el proceso es muy laborioso porque existe el riesgo de que haya más detonaciones.

Fue, precisamente la explosión de esta vivienda la que precipitó los ataques de Barcelona y Cambrils, que no fueron tal y como estaban planeados por los yihadistas que emplearon, al menos, seis meses de preparación. Además de los restos materiales, la localización de restos biológicos hacen que este chalé en una urbanización frente al mar siga teniendo la atención de los investigadores. Los últimos datos apuntan a que se han encontrado los restos de tres personas que podrían corresponderse con los desaparecidos: el imán Abdelbaki Es Satty y Youssef Aalla, hermano de Mohamed y Said. Viajó a Zurich en diciembre de 2016 con Mohamed Hichamy. Por el momento, se descarta que esa tercera persona sea Younes Abouyaaqqub. 

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