Otras noticias

Cómo acabar con los hongos

 

Los hongos son mucho más comunes de lo que puede parecer. Algunos de ellos pueden ser muy molestos

 

Uno de los problema de salud más comunes que podemos tener son los hongos. De hecho, se calcula que el 20 % de la población los tiene, los ha tenido o los tendrá en algún momento de su vida. Y no es de extrañar, ya que hay más de 100 mil tipos diferentes de hongos capaces de colonizar nuestro cuerpo. Hay quien le resta importancia porque no se trata de una infección o un problema que tenga efectos muy notables, aunque las molestias que producen y su facilidad para transferirse de una persona a otra incluso sin contacto hacen que se necesite una prevención y cura eficaces.

Factores que ayudan a la aparición de los hongos

Hay dos elementos fundamentales que necesitan los hongos para desarrollarse. Estos son una temperatura alta y condiciones de humedad. En este sentido, no difieren de cualquier otro tipo de hongo que se encuentra en la naturaleza.

Tener un conocimiento de estos elementos es fundamental para prevenirlos y obtener una cura eficaz cuando nos aqueja el problema. Además de ello, es importante saber identificar el tipo de hongo que nos afecta y tomar las medidas adecuadas en función de ello.

¿Los hongos son una enfermedad?

Aunque se trata de un organismo que coloniza otro, los hongos no se pueden clasificar como enfermedad ni de una infección. Es importante tenerlo en cuenta porque a menudo se confunde y no es positivo. Por ejemplo, cuando hablamos de hongos genitales, puede generarse la sensación de que se trata de una ETS. Sin embargo no lo es, y por tanto los tratamientos no son los mismos.

Aún así, se necesitan medidas de prevención para atajar el problema. Afortunadamente estas medidas son fáciles de aplicar, además de que ofrecen buenos resultados. En la web curarhongos.com se pueden encontrar consejos para evitar y tratar estos de forma eficaz. Estos son algunos.

Consejos de prevención

La prevención es el arma más poderosa de todas cuando se trata del cuidado de la salud. L fin y al cabo, es mucho más sencillo mantener una buena salud cuando no ha aparecido el problema que cuando este se ha hecho patente. Y los hongos no son una excepción.

Como hemos dicho, la humedad y el calor son los grandes aliados de estos organismos. Y estas condiciones se dan cuando sudamos, algo que podemos hacer incluso en invierno al abrigarnos demasiado y entrar a lugares en los que hace mucho calor. Para reducir el riesgo, es mejor no utilizar ropa muy ajustada o de fibras sintéticas, que aumentan la posibilidad de sudar porque no permiten al cuerpo transpirar. Esto es importante en especial cuando hacemos deporte, ya que la actividad aumenta la temperatura corporal.

La higiene es esencial, sea que tengamos una vida muy activa o sedentaria. Esta debe ser diaria especialmente en zonas de riesgo, como las axilas o las partes íntimas. Unos minutos son suficientes para lavarnos con agua y jabón, preferiblemente neutro. Después, hay que secar bien el cuerpo para que no queden restos de humedad ni suciedad. Un poco de talco no está de más, sobre todo en estas zonas que no dejamos al aire. También se puede utilizar un desodorante específico contra los hongos.

Como son muy contagiosos, en caso de sospecha de que los podamos tener, es vital acudir a un especialista para que nos ayude a tomar medidas adecuadas.

Síntomas que pueden indicar que hay hongos

Hay algunos signos que indican si podemos estar sufriendo este problema. Por ejemplo, un picor excesivo y continuado, enrojecimiento de la zona o la aparición de manchas blancas. Dependiendo del tipo de hongo, pueden aparecer irritaciones, sensación de calor intenso o un olor característico, como el del pan fermentado, especialmente cuando hablamos de hongos genitales. En este caso también puede haber dolor al realizar funciones propias de estos miembros.

Consejos específicos para los hongos genitales

De todos los tipos de hongos que existen, los que afectan a las partes íntimas son los más molestos. Por ello, es importante extremar las precauciones y tomar nota de algunos consejos adicionales. Es verdad que se pueden usar cremas y medicamentos específicos en caso de tenerlos, pero a veces tienen efectos perjudiciales. Por ello, lo mejor es usar remedios naturales, como estos.

El primero, al igual que en el resto de los casos, es una buena higiene. No debe convertirse en una obsesión, aunque tampoco hay que despreocuparse. En especial entre las mujeres, donde la flora interna cumple funciones de protección, hay que hacer todo lo posible para que esta se encuentre en perfecto equilibrio. Evita los jabones fuertes y las lociones, que alteran la acidez y afectan a la flora.

El sistema inmunitario es fundamental para luchar contra agresiones externas. Y la mejor manera de fortalecerlo es mediante la alimentación. Es importante hacerlo de forma equilibrada, aumentando la ingesta de probióticos como los yogures y productos lácteos fermentados, que aportan al organismo bacterias beneficiosas que luchan contra los hongos y las bacterias nocivas.

La ropa interior debe ser de algodón o tejidos naturales. Esto es importante porque la ropa sintética no deja respirar al cuerpo y favorece la humedad, algo que se tiene que evitar a toda costa. Tampoco es bueno prescindir de ella. Sobre todo si usas pantalones, ya que el roce del movimiento puede causar irritación y debilitar la zona.

En caso de tomar un tratamiento con antibióticos, no abuses de ellos ni los consumas sin control. Estos medicamentos alteran la acidez de todo el cuerpo, lo cual reduce la flora y hace que los hongos puedan hacerse fuertes. En caso de tenerlos y necesitar un tratamiento de este tipo, consulta con tu médico la posibilidad de usar una alternativa antes de tomarlo.

Los hongos son molestos y muy contagiosos. Aunque afortunadamente se pueden prevenir o tratar cuando estos aparecen. Sigue siempre estas pautas y evitarás padecer este problema, que no es excesivamente grave, pero que requiere de atención.

Fuente: Estrella Digital

Comentarios