Otras noticias

PIO GARCIA ESCUDERO, DE NUEVO RESPONSABLE DEL PARTIDO

Garrido será el sexto presidente de Madrid con el apoyo de Ciudadanos

Ángel Garrido (E.D.)
photo_cameraÁngel Garrido (E.D.)

Ángel Garrido se va a convertir en el sexto presidente de la Comunidad de Madrid desde 1983. EL PP ha optado hoy por el actual presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido y Ciudadanos le ha ofrecido su apoyo. Pio García Escudero a la cabeza del partido.

Estrella Digital

Ángel Garrido se va a convertir en el sexto presidente de la Comunidad de Madrid desde 1983, y será el segundo que lo hace sin pasar por las urnas, ya que al igual que Ignacio González llegará a la Presidencia tras la dimisión de su antecesora (Cristina Cifuentes y Esperanza Aguirre, respectivamente).

La cúpula del PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, ha optado hoy por el actual presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, para que sea el candidato a la investidura y siga al frente del Gobierno de la región hasta las elecciones autonómicas de 2019.

El Presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha confirmado el apoyo de su partido a Garrido para presidir el Gobierno madrileño.

Desde los primeros comicios autonómicos en la Comunidad de Madrid en mayo de 1983, seis personas han ocupado la presidencia de la región: cuatro hombres y dos mujeres.

Tras el primero y único socialista Joaquín Leguina, han liderado la región los populares Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre, Ignacio González, Cristina Cifuentes y, en los próximos días, Ángel Garrido.

Joaquín Leguina (PSOE) fue el primer presidente madrileño de la democracia y gobernó durante tres legislaturas: 1983-1987, 1987-1991, y 1991-1995.

Asumió el cargo en junio de 1983 tras el triunfo por mayoría absoluta del PSOE en las primeras elecciones autonómicas, celebradas un mes antes.

En 1987 fue reelegido en el cargo tras revalidar el PSOE su liderazgo, aunque esta vez por mayoría simple; y en 1991 renovó igualmente, pero de la mano de un acuerdo entre su partido e IU.

En 1989, Leguina se enfrentó a una moción de censura presentada por el Partido Popular y el Centro Democrático y Social, que no prosperó gracias al voto del grupo Mixto.

El segundo presidente madrileño y primero del Partido Popular fue Alberto Ruíz-Gallardón (1995-2003), que sucedió a Leguina en la Presidencia, y al igual que él, estuvo al frente del Gobierno durante tres legislaturas, aunque en la última ejerció el cargo en funciones.

El 28 de junio de 1995 se convirtió en el presidente de los madrileños tras el triunfo por mayoría absoluta del PP en las elecciones autonómicas celebradas un mes antes.

En junio de 1999 fue reelegido en el cargo tras revalidar el PP la mayoría absoluta.

Pero en mayo de 2003, el PP perdió la mayoría. Socialistas e IU llegaron a un acuerdo de Gobierno, que presidiría el socialista Rafael Simancas, pero la abstención de dos "transfugas" impidió su elección al faltar un voto para obtener la mayoría necesaria, situación que forzó la celebración de nuevas elecciones, el 26 de octubre de 2003, y la continuidad de Ruiz-Gallardón en funciones hasta esa fecha.

Esperanza Aguirre (2003-2012), la primera mujer en ocupar el cargo en Madrid, asumió la Presidencia el 20 de noviembre de 2003 tras el triunfo, por mayoría absoluta del PP, en los comicios autonómicos celebrados un mes antes.

En mayo de 2007, el PP renovó y amplió su mayoría absoluta y un mes después, Aguirre fue reelegida en el cargo, como así ocurrió, por tercera vez consecutiva, en junio de 2011, tras revalidar el PP de nuevo su mayoría absoluta.

El 17 de septiembre de ese mismo año, Aguirre anunció sin embargo su dimisión alegando motivos personales, entre ellos su reciente enfermedad, y su convencimiento de que era "el momento adecuado". El vicepresidente Ignacio González asumió la Presidencia en funciones.

Ignacio González (2012-2015) presentó el 25 de septiembre de 2012 en la Asamblea su programa de gobierno y al día siguiente fue investido presidente de Madrid con los 72 votos del PP que conformaban la mayoría absoluta en la cámara regional. El 27 asumió el cargo y se convirtió en el cuarto presidente de Madrid.

Los presuntos escándalos de corrupción en los que se vio envuelto le costaron, sin embargo, la candidatura a la Presidencia de la Comunidad de mayo de 2015, a favor de la entonces delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes.

González concluyó su mandato pero ya no concurrió en las listas por el PP de Madrid.

Cristina Cifuentes, del PP, fue investida presidenta de la Comunidad el 14 de junio de 2015. Su lista para las elecciones autonómicas, celebradas el mes anterior, se alzó como la más votada, con 48 diputados, aunque lejos de la mayoría absoluta, pero el apoyo de Ciudadanos (17 diputados) le garantizó, sin embargo, la investidura como jefa del Ejecutivo regional.

El pasado 25 de abril y después de semanas de polémica por las irregularidades del máster que ésta hizo en la Universidad Rey Juan Carlos y la publicación de una información en la que se le atribuía un supuesto hurto en un supermercado en 2011, Cifuentes presentó su dimisión.

Desde entonces, Garrido ha sido presidente regional en funciones y mantiene también la Consejería de Presidencia y Justicia y Portavocía del Gobierno

Garrido, que ya cuenta con el futuro respaldo de Ciudadanos, se convertirá así en el sexto presidente madrileño y el segundo que llega al cargo tras una dimisión.

 

El nombramiento de Pío García Escudero

El presidente del Senado, Pío García-Escudero, presidirá el PP de Madrid hasta el próximo congreso regional, y Juan Carlos Vera será el secretario general autonómico del partido, según ha anunciado hoy el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo.

El próximo 15 de mayo se celebrará un Comité Ejecutivo Nacional del PP para aprobar la designación de ambos, que a su vez podrán remodelar la cúpula regional e integrar nuevos nombres a su equipo.

Se mantienen tanto así el Comité Ejecutivo Regional y la Junta Directiva Regional de Madrid, aunque se podrán integrar personas que el nuevo presidente y el nuevo secretario general elijan.

Con esta decisión se pretende, ha subrayado Maíllo, dar "un impulso al partido" en este año "complicado" en el que hay que preparar las elecciones de 2019, para las cuales, ha prometido, se buscará a candidatos "muy potentes" tanto para el ayuntamiento como para la Comunidad.

Génova ha considerado que la elección de García-Escudero y Vera transmiten "tranquilidad" al partido, porque son las personas "adecuadas" para "pilotar esta situación transitoria hasta el próximo congreso regional".

Congreso que en cualquier caso no se celebrará hasta después de las elecciones autonómicas.

La prioridad, ha señalado el coordinador general, es el Gobierno de los madrileños, y eso ya se ha decidido con la designación de Ángel Garrido como candidato a la investidura. Y después está el partido y el trabajo que le espera de cara a 2019.

Fernando Martínez-Maíllo ha asegurado que la dirección nacional no ha tenido que "sondear a nadie" que no fueran los dos elegidos.

Y ha recalcado que ambos son "personas honestas" y así lo han demostrado en los muchos años que llevan ambos en el partido.

"Por eso les proponemos, van a hacer una magnífica función", ha dicho Maíllo del presidente del Senado como de Vera, que actualmente es coordinador de Organización en Génova y diputado en el Congreso.

Aunque entre las alternativas que tenía el partido tras la dimisión de Cristina Cifuentes como presidenta estaba la de nombrar una gestora, se ha optado por esta otra fórmula que permiten los estatutos, aunque como ha admitido Maíllo, supone en realidad "cambiar la dirección" regional.

"Es una cuestión más de nombre que de contenido", ha admitido el coordinador general, quien ha explicado que cuando hay gestora el Comité Ejecutivo Nacional designa a todos sus miembros y se disuelven los órganos regionales, pero en esta ocasión dichos órganos se mantienen aunque puedan hacerse muchos cambios internos.

De esta forma, Pío García-Escudero y Juan Carlos Vera podrán remodelar la cúpula regional eligiendo a personas de su confianza que no tienen que estar necesariamente ni en el comité ejecutivo ni en la junta directiva regionales. 

Comentarios