El túnel Europa-África sorprende a la prensa británica
Para el diario británico 'The Sun', el túnel del Estrecho de Gibraltar enfrentaría retos mucho más complejos que el Eurotúnel, en una comparativa de ambas estructuras
Como los míticos ojos del Guadiana, el proyecto de un túnel submarino que conecte Europa con África aparece y desaparece en la agenda internacional. Ahora, la prensa británica lo ha puesto nuevamente bajo los focos, comparándolo con el célebre Eurotúnel que conecta Inglaterra y Francia bajo el canal de la Mancha.
Según el diario The Sun, el túnel del Estrecho de Gibraltar enfrentaría retos mucho más complejos que su contraparte europea. A las enormes profundidades y las intensas corrientes marinas, se suman las veloces ráfagas de viento y, sobre todo, el mayor obstáculo: la actividad tectónica de la región, marcada por frecuentes temblores.
Este ambicioso proyecto que uniría España con Marruecos, que llevaba décadas en un cajón y que se reactivó su estudio meses atrás, seguiría en su etapa inicial. Tanto expertos marroquíes como españoles están evaluando meticulosamente su viabilidad técnica y económica, enfrentando desafíos sin precedentes en la ingeniería civil.
Algunos datos clave ilustran la magnitud del proyecto. Con una longitud total de 42 kilómetros, de los cuales casi 28 estarán sumergidos, y una profundidad máxima de 300 metros, sería uno de los mayores túneles submarinos del mundo. Su historia se remonta a 1979, cuando los entonces monarcas Hassan II de Marruecos y Juan Carlos I de España firmaron un acuerdo inicial para explorar esta posibilidad.
El Instituto de la Ingeniería de España, una de las instituciones involucradas, detalla que la construcción y operación del túnel se planificará en dos fases. La primera incluiría un túnel ferroviario monotubo para trenes de alta velocidad y mercancías que circularían de forma alterna en ambas direcciones, con tandas de 12 convoyes. La segunda fase, que se implementaría según la demanda, añadiría dos túneles ferroviarios unidireccionales.
Aunque la obra es descrita como “el mayor dispositivo europeo de estas características y uno de los más importantes a nivel mundial” por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, es improbable que se materialice antes de 2030 o incluso 2040, según las estimaciones de Secegsa en su informe más reciente.