El Gobierno trabaja para reforzar la colaboración con la UGR, pero mientras la residencia sigue cayéndose
MDyC ha mostrado mucho interés por saber qué solución se va a dar a los 40 residentes que viven en la instalación del campus y que sufren sus múltiples y graves carencias
El diputado del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía de Ceuta (MDyC), Mohamed Mohamed Ali Duas, ha apretado de forma exhaustiva al Gobierno de la Ciudad y a la Consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco, por el mal estado que presenta la residencia de estudiantes del campus universitario. El diputado quería saber qué acciones se plantea el Ejecutivo llevar a cabo para poner remedio a una situación de dejadez de la que entienden los localistas que es responsable indirecto el Ejecutivo y más concretamente la Consejería de Orozco.
En concreto, según ha ido desgranando la residencia presenta problemas constantes en forma de avería con el sistema de climatización. “En invierno se estropea la calefacción y en verano el aire acondicionado”, ha repasado Ali Duas. Goteras que “mojan el suelo y la cama. ¿Cómo van a dormir con la cama mojada?” Claraboyas sin persianas, mal selladas. Estudiantes obligados a dormir con la puerta abierta y sin intimidad o microndas que no funcionan o neveras compartidas demasiadas pequeñas que “hacen imposible saber qué comida es de quién”.
Una ristra y un rosario de deficiencias y quejas que los residentes, unos 40, ya habían puesto en conocimiento de la UGR, de la empresa concesionaria que es responsable del servicio de residencia y del propio Gobierno de la Ciudad, sin recibir respuesta a sus demandas de ninguna parte.
Quería saber además MDyC si la Ciudad se toma en serio el proyecto de rehabilitar el antiguo hospital de la Cruz Roja para dedicarlo precisamente a residencia, algo que sería bienvenido por parte de toda la comunidad universitaria.
Orozco se ha limitado a dar explicaciones sobre averías convirtiendo por momentos la sesión en una junta de comunidad. El sistema de climatización se estropea y la marca goza de exclusividad, lo que suele acarrear más tiempo en las reparaciones, pero se está en ello. Como se estuvo en enero y en verano con un sistema que da servicio no sólo a la residencia, sino a todo el campus.
Lo que sí ha hecho Orozco es aprovechar para anunciar una próxima visita del vicerrector de la UGR y una intensificación de la colaboración entre la Ciudad y la Universidad con el fin de potenciar las interacciones. En concreto, Orozco no ha descartado un nuevo convenio para llevar de forma conjunta el mantenimiento de todo el campus. Orozco se ha mostrado dispuesta a financiar incluso el cambio de mobiliario que estaría avejentado, para lo que anuncia una consulta a Intervención. No lo ha dicho Orozco, pero cabe esperar respuesta negativa dado que ese mantenimiento está incluido dentro de un contrato que ya paga la Consejería por el servicio de residencia.
Y sobre eso también ha apretado el diputado Ali Duas, que ha preguntado, sin recibir respuesta, de forma muy concreta si el técnico de la Consejería responsable de velar por el cumplimiento de ese contrato la había informado de todas las deficiencias o no tenía concomiento.
Esa intensificación de la colaboración con la UGR pasaría en primer lugar por aclanzar acuerdos de colaboración en materia cultural, para que la Universidad pueda disponer de los espacios museísticos de la Ciudad. Otro tanto de lo mismo se va a buscar en materia deportiva.