Vox sin apoyos para enviar a los inmigrantes de Ceuta a Bruselas

Frontera del Tarajal.

La ultraderecha plantó también el cierre del CETI y los centros de acogida de menores, así como un referendum popular para consultar sobre la voluntad de la ciudadanía de echar de Ceuta a los llegados de manera irregular

Los inmigrantes en situación irregular en Ceuta no serán enviados a Bruselas para que "las élites que fomentan la inmigración ilegal" que, según Vox, allí residen, puedan "acogerlos con ejemplaridad". La ultraderecha volvió a acudir al Pleno de la Asamblea este lunes con una propuesta -idéntica a la presentada en otros parlamentos y ayuntamientos de España- en la que se pedía tomar una serie de medidas -algunas fuera de la legalidad- en materia de política migratoria. Entre ellas se encontraba cerrar el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y los espacios de acogida para menores no acompañados. La formación se quedó sola en el voto favorable, rechazando su propuesta el resto de partidos representados.

Juan Sergio Redondo, portavoz de Vox, dibujó durante la defensa de su iniciativa un panorama marcado por una "invasión migratoria sin precedentes" -algo que no se corresponde con la realidad histórica, véanse los casos de españoles que huyendo de la guerra y la dictadura marcharon a Sudamérica- que, en su opinión, está "esta promovida por una élite de Bruselas que en lugar de apostar por el fomento de la natalidad y el apoyo a la familia y los trabajadores españoles ha optado por un modelo de inmigración incontrolada".

A renglón seguido acusó a los principales partidos de la nación, PP y PSOE, de fomentar el efecto llamada, dándoles a entender que una vez lleguen a Ceuta, Melilla y Canarias serán trasladados a la Península. Mismo efecto que a su juicio crea el hecho de que, según una noticia de Ok Diario que se encargó de esgrimir ante los presentes, "los residentes del CETI tengan gimnasio gratis". "Es un resort", señalo sobre que el centro cuente con ese espacio deportivo, del que también disponen, por ejemplo, los centros penitenciarios.

Siguió Redondo subiendo el tono, afirmando que los gobiernos de las dos citadas formaciones políticas le hacen "la mejor publicidad a las mafias de tráfico de inmigrantes" y ligó a oenegés con estas organizaciones delictivas. También acusó al Gobierno local de apoyarse "en islamistas" y relacionó el flujo migratorio con menos prosperidad e inseguridad.

Le contestó la vicepresidenta de la asamblea, Fátima Hamed (MDyC), quien recordó para comenzar que la propuesta es un "copia y pega" de las ya presentadas en otros parlamentos y ayuntamientos. "Vienen a ver a quien le echan su porquería mental de fascistas", espetó a continuación, y en ese mismo sentido, viendo que uno de los puntos de la propuesta de Vox era declarar la ciudad contraria a ONG que colaboran con las mafias, propuso replantear el objeto de rechazo: "Nosotros preferimos declarar nuestra ciudad región antifascista, libre de personas que piensa como usted".

Siguiendo la misma estrategia dialectica, planteó cambiar el objeto del referendum solicitado por la ultraderecha a uno para preguntar a la población si los españoles "quieren volver a vivir bajo una dictadura o estar en un régimen fascista" y empleó la parte de la propuesta relativa a evitar "fraudes" en el empadronamiento como elemento arrojadizo contra el propio Redondo y sus cooperantes: "Para fraude la ultraderecha, el billete de ida y vuelta para ustedes, para que vuelvan a las cuevas de las que nunca debieron salir", zanjó.

En la réplica posterior, el portavoz de Vox la tacharía de antisemita por su participación en una manifestación por Palestina en la Plaza de los Reyes. "Aquí todo el mundo sabe perfectamente que la única exposición absoluta de fascismo y antisemitismo la ha hecho usted en plaza pública", subrayó.

Por parte del Gobierno le contestó Gaitán, que no entró en el fondo ético, sino que se limitó a recordar que la legislación no permite las repatriaciones que plantea Vox y a señalar que el partido ultraconservador, dada esta circunstancia, solo pretende "convertir a Ceuta en un lugar del que los inmigrantes no puedan salir", al no apoyar el traslado de personas a otras comunidades y salirse de los gobiernos conjuntos con el PP en aquellos lugares donde se aceptó su acogida.

Respecto al cierre del CETI, habló de despropósito, recordando los problemas surgidos años atrás, en concreto en 1995, cuando quienes llegaban a la ciudad se asentaban en las Murallas Reales.

Terminado el debate, todos votaron contra la propuesta a excepción de Vox, que anunció su intención de volver a llevar iniciativas relacionadas con la inmigración al pleno.