Sesión de Control al Gobierno

El albergue que no llega: PSOE y Gobierno se cruzan reproches y mantienen el bloqueo

Sebastián Guerrero

El PSOE denuncia opacidad y retrasos en el proyecto del albergue para personas transeúntes y teme perder más de un millón de euros en fondos europeos. El Gobierno asegura que la licitación desierta es una “contingencia prevista” y evita dar plazos para reactivar el recurso

La interpelación del PSOE sobre el futuro albergue para personas transeúntes dejó este miércoles una sensación extraña: parecía que nada de lo ocurrido en los últimos meses había pasado. Ni rastro de la acusación socialista de que el Gobierno diseñó una licitación “ad hoc”, ni del cruce de reproches que entonces agitó el debate público. Esta vez, ni unos ni otros quisieron abrir esa herida. Pero el fondo del problema sigue exactamente en el mismo sitio.

Un debate sin respuestas nuevas

El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea, Sebastián Guerrero, buscaba algo tan básico como saber en qué punto está el nuevo pliego, qué cambios incluirá y qué calendario maneja la Ciudad para reactivar un proyecto que perdió su primera oportunidad cuando la licitación quedó desierta. También preguntó si este parón puede poner en riesgo más de un millón de euros de fondos europeos destinados al recurso.

La consejera de Servicios Sociales, Nabila Benzina, no despejó ninguna de esas dudas. Tampoco explicó por qué el PSOE no ha recibido la información que pidió sobre la primera licitación. Los socialistas denuncian que llevan meses sin respuesta a preguntas registradas por escrito, lo que consideran una vulneración de su labor de control.

Mientras tanto, el PSOE insiste en que el retraso lo pagarán quienes menos tienen: las personas sin hogar para las que se pensó el albergue.

“No está parado”, dice Benzina

Benzina defendió que el expediente no está bloqueado, sino en una situación prevista por la ley: la licitación quedó desierta. Según explicó, Procesa —responsable de los fondos europeos— está analizando todas las opciones legales para reactivar el proyecto “con la mayor agilidad posible”. La consejera elogió el trabajo técnico y recordó que los proyectos financiados con fondos europeos exigen un cumplimiento milimétrico de plazos e hitos.

Eso sí, se negó a dar fechas. “No voy a anunciar un calendario ficticio solo para callar titulares”, respondió a Guerrero. Y remitió al PSOE a la Plataforma de Contratación para conocer el estado del expediente.

Mientras no haya albergue, recordó que la Ciudad mantiene recursos concertados con Luna Blanca y Cruz Blanca, aunque no todos los usuarios los aceptan.

Construir o comprar: el origen del lío

En su segundo turno, Guerrero apuntó al punto de partida: “Tenían más de un millón de euros para crearlo y decidieron no construirlo, sino comprar un edificio”. Comparó la situación con el Díaz Flor, donde sí se optó por derribar y levantar uno nuevo. En el caso del albergue, dijo, esa opción “era inviable”.

El PSOE también sigue esperando acceso a las ofertas presentadas en la primera licitación, solicitado el 1 de julio. Eso permitiría conocer qué inmuebles se propusieron.

Guerrero salió igual que entró: sin calendario, sin saber qué cambios tendrá el nuevo pliego y sin garantías sobre los fondos europeos. Aprovechó para señalar otros retrasos del área de Benzina, como el centro de atención 24 horas o la gestión del Centro Asesor de la Mujer.

“Muchas suspicacias” y un cruce final

Benzina defendió que la decisión de comprar un edificio se tomó tras consultar al Ministerio de Derechos Sociales, que marcaba las características necesarias. El problema, recordó, es que ninguna de las dos ofertas cumplía los requisitos, y la tercera llegó fuera de plazo.

“El albergue no ha salido adjudicado no porque no queramos, sino porque no se cumplían las condiciones”, insistió. Y acusó al PSOE de “poner palos en las ruedas”.

Sobre el centro de crisis, aseguró que la Ciudad cumplió “en tiempo y forma” y que el retraso es responsabilidad de la empresa adjudicataria.

Un debate que deja todo igual

La sesión terminó sin avances, sin fechas y sin una hoja de ruta clara. El Gobierno evita comprometerse y el PSOE denuncia opacidad. Entre tanto, el proyecto sigue en el aire y las personas sin hogar continúan esperando un recurso que lleva años prometiéndose.