Cuando el capitán hunde el barco: las bajas en Vox Ceuta

La desbandada en Vox Ceuta sigue siendo noticia. La reciente salida de Carlos Verdejo, seguida por la renuncia de Teresa López a la portavocía adjunta, evidencia las profundas fisuras en el partido liderado por Juan Sergio Redondo. Estas no son las primeras bajas en una formación política marcada por divisiones internas y acusaciones de mala gestión

El último capítulo en la crisis de Vox Ceuta se desató cuando Carlos Verdejo, hasta entonces una de las caras más visibles del partido en la Asamblea de Ceuta, decidió abandonar la militancia tras criticar abiertamente la gestión de Juan Sergio Redondo. Su publicación en redes sociales, en la que rechazaba el señalamiento de su propio partido a la jefa del Área de Menores, Toñi Palomo, por la situación en el centro de Piniers, marcó un antes y un después en su relación con la cúpula local de Vox.  

El distanciamiento entre Verdejo y Redondo llevaba tiempo gestándose. Su cambio de posición en los plenos, pasando a ocupar un asiento más discreto y evitando intervenir, ya había encendido las alarmas. Sin embargo, el anuncio de su baja oficial, confirmado en una rueda de prensa convocada por el propio Verdejo, cayó como un jarro de agua fría. Su declaración dejó en evidencia no solo la desconexión con su líder, sino también la fragilidad interna del grupo parlamentario.  

Apenas unos días después, Teresa López, diputada del partido, seguía los pasos de Verdejo. Presentó un escrito oficial a la Mesa de la Asamblea renunciando a la portavocía adjunta, argumentando motivos de salud. Su decisión se interpretó como otro síntoma de las tensiones que se viven en el partido.  

Pero estas no son las únicas bajas que ha sufrido Vox en Ceuta. En 2020, María del Carmen Vázquez y José María Rodríguez, dos diputados del partido, también abandonaron la formación, alegando políticas "suicidas y erráticas" y un ambiente insostenible marcado por "barbaridades" vertidas en mensajes internos contra la población musulmana de la ciudad. Sus renuncias fueron una dura crítica al liderazgo de Redondo, que parece haber convertido la disciplina férrea en un arma de doble filo para el partido.  

Las salidas de Verdejo y López reavivan un patrón que ha mermado la credibilidad de Vox en Ceuta. Aunque Redondo sigue al mando, su liderazgo se ve cada vez más cuestionado. Los números no juegan a su favor: en menos de dos años, el partido ha perdido a cuatro de sus diputados electos, dejando al descubierto una estructura más frágil de lo que aparenta. 

Con las bajas acumulándose y las críticas arreciando, la pregunta parece inevitable: ¿quién será el próximo en abandonar el barco?