El Pleno de la Asamblea ha dado luz verde a una propuesta presentada por la portavoz del MDyC, Fatima Hamed, para modificar el artículo 33.2 de la Ordenanza Fiscal del IPSI con el objetivo de reducir la carga impositiva en los servicios de telefonía, telecomunicaciones e internet. La iniciativa ha salido adelante con 14 votos a favor y 5 abstenciones.
Nueva enmienda de Vox, nuevo rechazo
La propuesta ha estado marcada por el debate previo sobre una enmienda presentada por Vox, en su línea de las últimas sesiones, en las que no presenta propuestas pero sí enmiendas a las de los demás grupos. La misma ha estado defendida por su portavoz, Juan Sergio Redondo, quien ha propuesto una rebaja más ambiciosa del impuesto, pasando del 10 por ciento actual a un 0,5 por ciento, argumentado para ello que, en un contexto de inflación, elevado coste de la vivienda y presión económica, las administraciones deben aplicar políticas fiscales que alivien de forma real la carga de los ciudadanos.
La enmienda, también como viene siendo habitual, ha sido rechazada con 3 votos a favor, solo los de Vox, y 12 en contra, dando paso al debate de la propuesta original del MDyC.
Seguir el ejemplo de la "ciudad hermana de Melilla"
Durante su intervención, la portavoz del grupo para este punto, Fatima Hamed ha defendido la necesidad de reducir el IPSI aplicado a las telecomunicaciones, actualmente fijado en el 10 por ciento, al considerar que se trata de un servicio esencial en la vida diaria. “No es un lujo, es un servicio básico”, ha señalado, poniendo como ejemplo el caso de Melilla, donde el tipo impositivo es del 8 por ciento. La portavoz ha subrayado que esta medida tendría un impacto directo en el bolsillo de los ciudadanos sin suponer una merma significativa en la recaudación, y ha criticado lo que considera una falta de medidas para aliviar la presión económica sobre los ceutíes.
El debate ha derivado en un cruce de reproches entre MDyC y Vox, con acusaciones mutuas sobre la autoría de propuestas y la falta de trabajo político, en un tono especialmente tenso entre ambos portavoces, nada nuevo bajo el sol en una guerra política que se extiende ya durante toda la legislatura y que está lejos de llegar a su fin.
El Gobierno, "de acuerdo en el fondo aunque no en la forma"
La encargada de dar respuesta ha sido la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, quien se ha mostrado de acuerdo con el objetivo de facilitar el acceso a las telecomunicaciones y reducir la brecha digital, aunque ha cuestionado la idoneidad de una rebaja generalizada del impuesto. Chandiramani ha defendido que durante la legislatura ya se han aplicado reducciones fiscales en distintos ámbitos, como productos tecnológicos, vivienda o proyectos estratégicos, y ha advertido de que cualquier rebaja debe ir acompañada de un análisis técnico, jurídico y presupuestario que garantice su viabilidad.
Una respuesta que no ha terminado de satisfacer a la portavoz del MDyC, que en reiteradas ocasiones le ha invitado a votar en contra y ha acusado a la consejera de votar a favor solo por “no quedar mal con la gente”.
Lejos de entrar en la provocación, el Gobierno ha optado por apoyar la propuesta, dejando claro que el objeto de la misma es el estudio en comisión informativa, donde se evaluará el impacto real de una posible rebaja del IPSI y sus consecuencias sobre las cuentas públicas.