Del informe al favor: Vivas estudia mantener al interventor tras su jubilación forzosa
Vivas baraja retener a Caminero tras su jubilación, en un movimiento que alimenta las dudas sobre la independencia del interventor y su papel clave en decisiones como la cesión del hotel municipal
El interventor municipal, José María Caminero, se jubila en semanas. Pero podría seguir vinculado al Ejecutivo de Juan Vivas, que ya ha deslizado públicamente su intención de mantenerlo en el entorno del poder.
El interventor de la Ciudad, José María Caminero, está a punto de jubilarse de forma forzosa por edad. Pero podría seguir activo a la vista de las intenciones mostradas por el Gobierno de la Ciudad presidido por Juan Vivas, cada día menos interesado en disimular sus métodos. De confirmarse se trataría de una puerta giratoria de alto nivel que hará arquear las cejas a más de uno sobre las decisiones tomadas por Caminero en su papel de vigilante del rigor presupuestario y económico del Ejecutivo.
Al propio presidente de la Ciudad, Juan Vivas, se le ha escuchado en público contar que le han ofrecido que se quede con ellos cuando se jubile. Pero ¿a cuántos funcionarios municipales les ha preguntado el Ejecutivo qué quieren hacer cuando se jubilen?
Existe una 'relación especial' que parece ser la clave del asunto a la vista de los últimos acontecimientos, y apunta a la relación de amistad y vecindad que le une con el propio presidente Vivas.
Sin la debida neutralidad
Entre Vivas y Caminero existe una relación de confianza construida durante años. Y ahora, a las puertas del retiro, esa relación se traduce en una puerta giratoria dentro del propio Ayuntamiento.
Una especie de premio de jubilación o ascenso camuflado que en realidad vendría a cuestionar la debida neutralidad técnica de sus decisiones pasadas y levantaría todas las sospechas sobre cómo se mueven los hilos en el poder creado por el Ejecutivo del Partido Popular durante las dos décadas y media que pronto alcanzará controlando la Ciudad.
Y es que ha venido siendo práctica habitual del Gobierno de Vivas escudarse tras informes técnicos. Y de todos los escudos el del Interventor es sin ningún género de dudas uno de los más robustos. A pesar de que carece de la habilitación nacional que requiere el puesto. El puesto mejor pagado de toda la Administración Local.
El último ejemplo de ese proceder podría ser el de la licitación para la gestión por 30 años del hotel municipal. Ahí un informe del interventor ha servido también de escudo al Ejecutivo para descartar la oferta de Bulyba y poner la alfombra roja al grupo hotelero Barceló. En lo que algunos podrían interpretar como ¿el último intercambio de favores?
Relación con el Gobierno
Esa debida neutralidad que se debe en una intervención municipal, ha sido cuestionada en el caso de Ceuta en reiteradas ocasiones a lo largo de los años por los partidos políticos de la oposición de todos los colores.
El interventor es un puesto de habilitación nacional con una serie de requisitos muy especiales, precisamente para garantizar su papel de árbitro de las cuentas públicas. Pero lo cierto es que en el caso de Ceuta, el presidente Vivas y sus diferentes gobiernos a lo largo de los años han disfrutado del privilegio de no contar con un funcionario con esa habilitación nacional.
El último concurso para cubrir la plaza quedó desierto. Y el propio Gobierno habría estado esperando un cambio legislativo que habría permitido a Caminero seguir en el puesto unos años extras más. Pero el cambio legislativo no se ha producido.
Fiesta de despedida
Aunque a Caminero le queda aún un mes para hacer efectiva su jubilación, este mismo jueves tuvo lugar una celebración de despedida en el Restaurante El Refectorio.
A esa fiesta adelantada un mes por las previsibles vacaciones del interventor acudieron varios y destacados miembros del Gobierno, según han relatado algunos asistentes a este medio.