Ramírez anuncia que espera licitar dos promociones del Plan de Vivienda este mes y 35M del Estado
La próxima semana saldrá a concurso la promoción de 69 viviendas en Monte Hacho (Sarchal) y antes de que finalice el mes las más de 100 viviendas de Pozo Rayo
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Servicios Urbanos, Alejandro Ramírez, ha anunciado este miércoles en el Pleno de la Asamblea que espera tener en licitación pública dos de las promociones que conforman el Plan de Vivienda de la Ciudad antes de que finalice el mes. Lo ha hecho tras ser apurado por una interpelación del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) que le reclamaba explicaciones sobre los incumplimientos manifiestos de los plazos que recoge su propio plan de vivienda. Además ha añadido que espera que el Estado eleve la financiación prevista para vivienda en su Plan Estatal que le correspondería a Ceuta y Melilla del 0,1 al 1 por ciento, lo que se traduciría en unos 35 millones de euros para construir vivienda.
En concreto, Ramírez, ha explicado que espera que la idea y los nuevos plazos con los que trabaja su consejería pasan porque la próxima semana esté publicado en la plataforma de licitación el concurso para ejecutar la construcción de 69 viviendas en la promoción que en el Plan se denomina como Monte Hacho y que en realidad se ubica en el Sarchal, en la parcela que dejó sin ejecutar la promoción de torres de colores que acabó con un sobre coste del 20 por ciento, el máximo que permite la Ley y con una torre menos construida sobre lo que recogía el proyecto en los tiempos en los que Francisco Márquez manejaba las riendas de vivienda del Gobierno de la Ciudad del PP.
La promoción cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros y las obras según el último plazo recogido en la modificación última del Plan debían haber empezado a finales del pasado 2025.
La otro promoción que Ramírez espera esté en licitación durante este mismo mes de abril es la correspondiente a Pozo Rayo. “No tiene incidencia. El expediente técnico está finalizado”, ha explicado Ramírez. Está en la última fase, la correspondiente a la parte “más administrativa” con una encomienda de gestión a Procesa y espera que la plataforma recoja el concurso antes de que acabe este mes. Se trataría de 102 viviendas con un presupuesto de 19 millones de euros y cuentan con una parte de financiación de los Fondos FEDER, de ahí la intervención de Procesa.
Las obras en este caso también tendrían que haber comenzado a finales del pasado 2025.
En el planing del Plan de Vivienda la siguiente promoción que debería iniciarse es la de Huerta Molino, otras 110 viviendas. En este caso sí parece que la cuestión se va a alargar algo más. Quedaría aquí también la parte más administrativa y Ramírez espera que tal vez a lo largo de mayo la licitación pueda ver la luz. En este caso las obras tendrían que haber comenzado en el pasado mes de marzo. El presupuesto para esta obra es de 19 millones de euros.
Tampoco tiene pinta de demorarse mucho más el arranque de la obra para las 90 viviendas de promoción pública en Loma Colmenar. Aquí la competencia es íntegra del Estado, pero Ramírez también ha ofrecido información sobre esta promoción. El Ministerio ya había adjudicado la obra pero por las oscilaciones de precio se ha tenido que modificar y volverá a salir a concurso por un precio de 18 millones de euros. “Deberá licitar en breve”, ha dicho Ramírez que aseguraba que tenía “información actualizada” sobre la promoción.
En suma unas 400 viviendas sí podrían empezar a ver la luz. Porque a esas hay que sumar la obra ya en marcha de Huerta Téllez, por más que también parece que los trabajos ya acumulan retraso.
70 millones para Ceuta y Melilla
Ramírez ha dado información de otra cuestión, la negociación con el Gobierno Central para tratar de mejorar la financiación y la apuesta por la construcción de vivienda pública en Ceuta. Uno de los secretos mejor guardados por parte del Ejecutivo.
Su área está buscando con el Gobierno de Sánchez un entendimiento para que se mejore la financiación que les correspondería a Ceuta y Melilla en el nuevo Plan de Vivienda estatal que abarcaría hasta 2030. A las dos ciudades autónomas les correspondería, según la tradición el 0,1 por ciento de los fondos disponibles. En este caso el montante con el que trabaja el Gobierno Central es de 7.000 millones de euros, lo que se traduciría en unos 7 millones para las dos ciudades. “Podría subir hasta el 1 por ciento, que no tiene un impacto prácticamente residual para los fondos del Plan y llegar hasta 70 millones de euros, que da capacidad para financiar incluso las actuaciones pendientes del Ministerio si no da financiación para ejecutar el suelo de Defensa en su fase inicial”, ha explicado Ramírez.
Las perspectivas son buenas “de primeras, espero que se pueda aprobar y que Ceuta pueda contar con esa financiación para poder acometer el Plan de Vivienda aprobado por la Asamblea”, ha explicado Ramírez. De materializarse este incremento la Ciudad pasaría a contar con una inyección de unos 35 millones de euros para destinar a la construcción de vivienda.
Duras críticas
La portavoz del MDyC, Nadia Mohamed, ha cargado con dureza contra los incumplimientos de los plazos durante su intervención. Y ha recordado lo que salta a la vista que por más planes aprobados y más anuncios, de momento, hay “cero ladrillos puestos”. “Estamos, no nosotros, la ciudadanía, hartos de anuncios vacíos que al final se traduce en tomadura de pelo, porque la realidad es que no se ha visto ninguna obra iniciada”, ha arrancado Mohamed. “Anuncios vacíos. Absolutamente ni un ladrillo, ni una obra, ni una sola vivienda. Cero”, ha insistido en varias ocasiones Mohamed.
Mohamed ha recordado que hay 8.000 personas inscritas como demandantes de vivienda y que muchas ante la perspectiva de que no sirva para nada ya ni se inscriben. Y con esos argumentos y los retrasos evidentes en las licitaciones y por consiguiente en la construcción y materialización de las promociones ha azuzado a Ramírez, que se ha defendido, sin negar los retrasos de los plazos, pero aclarando que no hay ningún problema en los expedientes en marcha y que la demora se debe sólo a los limitados recursos con los que cuenta la ciudad y a los plazos habituales de los trámites administrativos.
“A lo mejor esperaba que le contara excusas y le dijera que los expedientes van mal, que no se cuándo se va a resolver, como ocurre a veces. Pero no es el caso. No hay excusas, en cada uno de los expedientes que se están tramitando se están tramitando bien, sin incidencia, y la totalidad de ellos están en la fase administrativa”, ha repasado Ramírez.