PLENO EXTRAORDINARIO DE PRESUPUESTOS

Redondo eleva el tono contra Vivas y Chandiramani contesta: “Mucha más traición es ser un racista como es usted”

Vox abrió uno de los bloques más tensos del pleno de Presupuestos 2026 al cuestionar directamente los 25 años de gestión de Juan Vivas. La consejera Kissy Chandiramani respondió defendiendo el modelo del Ejecutivo, y el presidente intervino para reivindicar su trayectoria al frente de la Ciudad, "es usted un cobarde"

La sesión extraordinaria del Pleno para debatir la aprobación inicial del Presupuesto de 2026 volvió a mostrar dos visiones antagónicas sobre la situación de Ceuta. La intervención del portavoz de Vox, Juan Sergio Redondo, cargada de críticas estructurales al modelo económico, social y político de la ciudad, encendió el debate antes de que la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, respondiera apelando a los principios de convivencia, datos contrastados y respeto institucional. La discusión escaló hasta el punto de que el presidente Juan Vivas, pese a no tener turno de palabra, intervino para defender su gestión.

Redondo dibuja una Ceuta “estancada”, con presupuestos “fotocopiados” y un modelo “agotado”

Juan Sergio Redondo inició su intervención señalando que la ciudad vive una situación de repetición constante: “Bien podríamos habernos ahorrado este debate. Bastaría con proyectar el vídeo del año pasado”, afirmó, antes de asegurar que Ceuta “no ha cambiado” o lo ha hecho “para ir a peor”.

Su diagnóstico se apoyó en varios frentes: deterioro de barriadas, “diáspora” de jóvenes y familias, caída del número de autónomos y un contexto migratorio que describió como “insostenible”. Para el líder de Vox, todo forma parte de un “desastre económico, político y social que define la era Vivas”, una etapa que —dijo— “parece eterna, se prolonga como una sombra, pero tendrá su final”.

Redondo centró parte de su discurso en la crítica al carácter continuista de las cuentas públicas: calificó los Presupuestos de 2026 como “una fotocopia apolillada” y repasó los eslóganes de años anteriores para demostrar que, a su juicio, no existe un proyecto real detrás de las palabras. “Una colección de eslóganes” que —dijo— “esconde el mismo molde de siempre” y un “corta y pega anual” orientado “a sostener un sistema de favores y dependencias”.

A nivel económico, sostuvo que la estabilidad que muestran las cuentas es un “espejismo”. Argumentó que la última EPA sitúa el paro en torno al 26% y que Ceuta “encabeza índices que nadie querría liderar”, como el desempleo juvenil o el fracaso escolar. Añadió que la inflación, “meses por encima del 3,9%”, encarece la vida en la ciudad más que en la península.

Una parte central de su discurso giró en torno al modelo asistencial de la Ciudad, que criticó con dureza. Calificó el gasto social creciente como “síntoma, no éxito”, y denunció que el presupuesto destinado a menores extranjeros no acompañados se ha convertido en “un agujero negro presupuestario”. Redondo sostuvo que este ámbito “perpetúa” el problema en lugar de reducirlo y lo vinculó a “estructuras permanentes” y “redes de contratación”.

También cuestionó el sistema de subvenciones, asegurando que hay entidades que reciben ayudas “sin justificación detallada, sin objetivos medibles y sin evaluación real”. Llegó a señalar que se dan subvenciones “a entidades con expedientes rechazados o conexiones investigadas”.

El portavoz de Vox extendió sus críticas al Plan Integral de Desarrollo de Ceuta, que definió como “un monumento a la tomadura de pelo política”. Aseguró que “el 80% de sus medidas sigue sin ejecutar” y que las barriadas viven “en la oscuridad absoluta del abandono”. Redondo defendió que Ceuta necesita “una alternativa real” basada en “producción local”, “empresa ceutí” y “seguridad”, frente a lo que llamó la “ciudad subvencionada”.

En su cierre, Redondo citó una paráfrasis bíblica del profeta Jeremías para advertir al presidente: «Todo poder humano, por fuerte que parezca, tiene su hora». Con esa frase anticipó un “fin de ciclo” del Gobierno: “Ningún poder que se alimenta del miedo, la dependencia, la traición y la mentira puede sostenerse impune para siempre”.

Chandiramani responde: “Ceuta no se construye en el miedo, la dependencia, la traición y la mentira”

La consejera de Hacienda tomó la palabra en un tono firme y directo: “Creo que el debate se estaba discurriendo en el respeto, en un discurso constructivo. Y como siempre, llega Vox para decir que Ceuta se construye en el miedo, la dependencia, la traición y la mentira”.

Chandiramani devolvió uno a uno los conceptos utilizados por Redondo: “Miedo, porque usted lo único que hace es pretender que la sociedad ceutí tenga miedo de unos contra otros”, afirmó. Sobre la acusación de traición, fue contundente: “El mayor traidor a esta ciudad son ustedes, cuando no admiten que personas que recen como recen o se llamen como se llamen no nos consideran españoles”. Y añadió: “La mentira es el discurso que ha hecho a lo largo de la mañana”.

La consejera cuestionó los datos económicos aportados por el portavoz de Vox, señalando que algunas estadísticas “advierten de que, como los datos no son lo suficientemente amplios, los resultados deben ser tomados con cautelas”. También reprochó la “reiteración” sobre los menores extranjeros no acompañados, recordando que es un ámbito “absolutamente humanitario”.

Chandiramani interpeló directamente a Redondo sobre la falta de propuestas alternativas: “¿Cuál es la propuesta que trae Vox? Es que ni siquiera ha planteado hoy cuál es su estrategia de ciudad”. Criticó que sus enmiendas “solo rebajan las partidas del servicio de menores” y que no existe una visión clara “ni en el ámbito económico, ni en el social, ni en el educativo, ni en el sanitario”.

En otro punto de su respuesta, rechazó tajantemente las alusiones a “acuerdos entre bambalinas”: “Aquí entre bambalinas no se hace nada. Todo está dibujado en el presupuesto. Todo es transparente”. E invitó a Redondo a “trabajar un poquito” para consultar la información disponible.

Chandiramani defendió la política de consenso del Gobierno: “Yo creo en el diálogo, en la negociación y en las posibilidades de consenso. Ustedes están en otra posición: la del Ceuta dividida, la Ceuta que se enfrenta”.

Redondo replica y eleva el tono: “Excusatio non petita, accusatio manifesta”

“No voy a martirizar a los ciudadanos que han tenido la valentía de seguir este pleno”. Según dijo, “la mayoría aquí ya sabemos que está escrito de antemano”.

Sostuvo de nuevo que sí existen negociaciones “entre bambalinas” y que la Ciudad está dirigida por una “gerontocracia que vive y se alimenta del poder”. Redondo afirmó que “el que paga, manda” y acusó al Gobierno de “exprimir esta tierra como se exprime a la gallina de los huevos de oro”.

Concluyó su réplica con un mensaje de advertencia al presidente: “Disfrute usted de su sillón, de sus tránsfugas y de sus paniaguados. Esa silla es más perversa de lo que aparenta ser”.

Vivas rompe su silencio: “Creo que es usted un cobarde”

Pese a que no le correspondía hablar, Juan Vivas intervino visiblemente molesto: “Hoy tenía que moderar el debate. Ha hecho usted un ejercicio cargado absolutamente de odio”. Aseguró tener la “conciencia muy tranquila”, afirmó no haber tomado “un solo acto en 25 años que no haya sido pensando en Ceuta” y acusó a Redondo de aprovechar la situación “para hacerme un ataque personal”. “Creo, señor Redondo, que es usted un cobarde”.

El cierre de Chandiramani: “Ceuta no se merece a Vox”

Chandiramani cerró el debate con un mensaje contundente: “Yo lo que creo es que Ceuta no se merece a Vox”. Acusó al grupo de “faltas de respeto” y de fomentar “la confrontación”. Respondió directamente a las palabras de Redondo: “Ceuta no está en venta ni la integridad territorial ni la bandera ni nuestra alma, que es la convivencia”.

Recordó que el presidente Vivas “ha defendido siempre la integridad territorial” y sostuvo que la mayor amenaza para el territorio es “intentar dividirnos e intentar enfrentarnos”. Sobre la acusación de traición, Chandiramani respondió: “Eso se llama lealtad institucional, gobierne quien gobierne”.

La consejera reivindicó avances del Plan de Desarrollo: “Solo dos medidas —el cable eléctrico y el convenio de cesión de suelo de Defensa— van a suponer un cambio urbanístico en esta ciudad”. Y cerró con la frase más dura del debate: “Mucha más traición es ser un racista como es usted”.