Redondo silencia a Verdejo en la Asamblea de Ceuta

Verdejo se ha convertido en un mero espectador en los pleno de la Asamblea
La mano dura del líder de VOX Ceuta se ha hecho más evidente al comunicar a la Mesa de la Asamblea que no autorice la propuesta y la interpelación que Verdejo planeaba defender en los próximos plenos

Carlos Verdejo, uno de los cinco diputados del Grupo Parlamentario VOX en la Asamblea de Ceuta, decidió en noviembre abandonar la formación liderada por Santiago Abascal, citando “muchas discrepancias, sobre todo con algunas prácticas internas de Juan Sergio Redondo”. Estas diferencias, lejos de disiparse, se han intensificado con el tiempo, especialmente ante la permanencia de Verdejo en su escaño, ya que no renunció a su acta de diputado tras darse de baja del partido.

La ruptura entre Verdejo y Redondo se hizo evidente tras las elecciones de 2023, cuando Verdejo fue apartado como portavoz de VOX en la Asamblea. Redondo asumió el control del partido en Ceuta de manera unilateral, sin consenso ni diálogo. "Lo único que solicité dejar fue la secretaría provincial del partido, algo que se hizo efectivo, deseando que quien asuma la responsabilidad encuentre las condiciones necesarias para poder hacer su labor en beneficio de los ceutíes", escribió Verdejo a principios de octubre en sus redes sociales. "Ante las preguntas de si desde Madrid me han 'expulsado' de la portavocía o algo parecido, la respuesta es simple y clara: NO. Es cierto que me habría gustado seguir como portavoz y no solicité dejarlo, pero estoy encantado con esta nueva etapa personal, con toda naturalidad", añadió, para luego matizar que "yo me callo y no digo mucho más de momento, para que no paguen justos por pecadores". Y tras un emoticono con una boca cerrada con una cremallera, apuntó: "pero con ciertos temas estoy profundamente decepcionado". Y Verdejo fue relegado a un segundo plano.

La situación ha escalado cuando Redondo ha comunicado a la Mesa de la Asamblea que no autorice la propuesta y la interpelación que Verdejo planeaba defender en los próximos plenos. Este movimiento evidencia el férreo control de Redondo sobre el partido y su determinación de no ceder espacio a voces disidentes como las de Verdejo o Teresa López, otra diputada crítica, que también ha pasado de ser la ‘mano derecha’ de Redondo a quedarse sin voz en la Asamblea.

La decisión final sobre la propuesta de Verdejo está en manos de la Mesa de la Asamblea, pero independientemente del resultado, queda patente el liderazgo autoritario de Redondo y su rechazo a cualquier oposición interna. La fractura en VOX Ceuta se profundiza, dejando al descubierto un modelo de liderazgo marcado por la prepotencia y el ninguneo.