El Senado avala la exigencia del PP de más medios en la frontera de Ceuta
La senadora ceutí Cristina Díaz advierte de una presión “constante e insostenible” en la frontera, con más intentos de entrada, falta de recursos y un vallado deteriorado, y reclama que el Estado trate a Ceuta como la frontera sur de España y de Europa
Un pulso político en Madrid ha vuelto a poner el foco en Ceuta y en su frontera. La Comisión de Interior del Senado —donde el grupo mayoritario era el proponente— aprobó una moción del Partido Popular —con el voto en contra del PSOE— que reclama un refuerzo “urgente y sostenido” de los medios humanos y materiales en el perímetro fronterizo. La iniciativa, defendida por la senadora ceutí Cristina Díaz, llega en un momento en el que el PP describe un escenario de presión constante sobre la ciudad y sobre los agentes que trabajan en primera línea.
Una frontera que “no descansa”
Díaz dibujó un panorama de desgaste acumulado. Según expuso, Guardia Civil y Policía Nacional afrontan turnos “agotadores” en un perímetro de apenas 8 kilómetros que combina valla y litoral. La senadora sostiene que los agentes “están al límite física y mentalmente” y que quienes llevan años en Tarajal, Benzú o el espigón “no recuerdan una presión tan prolongada”.
El PP apoyó su diagnóstico en cifras oficiales del Ministerio del Interior: un aumento del 40% en las entradas irregulares entre 2024 y 2025 y un incremento del 600% en los primeros 45 días de este año, con 962 personas registradas, entre ellas 168 menores. A esto suman lo que llaman “la presión invisible”: unos 200 intentos diarios de entrada, por tierra y por mar, que no siempre quedan reflejados en estadísticas.
La senadora también puso el acento en la dimensión humana del fenómeno. Habló de “48 cadáveres aparecidos en la costa” y del riesgo que asumen los llamados “nadadores”, un fenómeno que, según dijo, se repite con frecuencia y suele terminar en tragedia.
Infraestructuras que se quedan atrás
El PP sostiene que el problema no es solo de personal. Díaz denunció la falta de medios materiales —vehículos, cámaras térmicas, drones, equipos de rescate— y el deterioro de infraestructuras clave. Asegura que el vallado presenta “deficiencias estructurales” y que los espigones de Benzú y Tarajal necesitan una rehabilitación profunda “con criterios de seguridad y prevención humanitaria”.
La senadora criticó que el PSOE “saque pecho” de la gestión actual y calificó de “ceguera” que los socialistas votaran en contra de la moción pese a admitir, según dijo, que los agentes trabajan en ocasiones “en condiciones penosas”.
Ceuta como frontera sur
Díaz insistió en que Ceuta “no es una abstracción”, sino una ciudad pequeña, acogedora y con un modelo de convivencia que se sostiene en un territorio limitado. Reclamó que el Estado trate a la ciudad “como lo que es: la frontera sur de España y de Europa en África”.
La moción aprobada incluye cinco peticiones concretas al Gobierno:
- Un plan de refuerzo permanente de efectivos, con incrementos estacionales en los meses de mayor riesgo.
- Dotación inmediata de medios materiales actualizados para la vigilancia terrestre y marítima.
- Mayor cooperación con Marruecos y la UE, con protocolos conjuntos para prevenir entradas irregulares y proteger vidas.
- Un informe en tres meses ante la Comisión de Interior sobre las medidas adoptadas y sus resultados.
- Rehabilitación de los espigones de Benzú y Tarajal y mejora integral del vallado fronterizo.
La iniciativa queda ahora en manos del Gobierno, mientras Ceuta continúa en el centro del debate sobre la gestión de la frontera y los recursos necesarios para sostenerla.