El ministro Torres apela a la cohesión territorial y promete “todo el apoyo” al nuevo delegado

El ministro Torres defendió en Ceuta la unidad institucional, el desarrollo del Plan Integral y la importancia de seguir reforzando la presencia del Estado en la ciudad

La mañana de este miércoles dejó en la Biblioteca Miguel Ángel Blanco algo más que un acto institucional. Entre autoridades civiles, mandos militares y representantes sociales, se respiraba un ambiente de afecto y reconocimiento mutuo. No era un simple relevo administrativo: era el cierre de una etapa y el comienzo de otra, con rostros conocidos y emociones a flor de piel.

Cristina Pérez, hasta ahora delegada del Gobierno en Ceuta, fue la primera en tomar la palabra. Lo hizo con serenidad, pero también con esa mezcla de nostalgia y orgullo que acompaña a quienes sienten que han cumplido con su responsabilidad. “Me voy con la satisfacción del deber cumplido”, confesó, antes de agradecer la confianza del presidente y del ministro. Sus palabras fueron un repaso sincero a un periodo intenso, lleno de retos y también de aprendizajes.

Toma de posesión Miguel Ángel Pérez Triano / S.I

No olvidó a quienes la acompañaron en el camino: su gabinete, al que se refirió como “amigos”, y los cuerpos de seguridad —Guardia Civil, Policía Nacional y la Comandancia General— por su apoyo constante. Tampoco a la administración local, con la que insistió en que la colaboración es imprescindible para afrontar los desafíos de la ciudad. “Juntos podemos afrontar los desvelos”, repitió, dejando claro que la unidad institucional no es un eslogan, sino una necesidad diaria.

Antes de despedirse, tuvo un gesto cálido hacia su sucesor, Miguel Ángel Pérez Triano: “El mejor de los éxitos. Quedas al frente de una institución esencial”. Su voz, cargada de emoción, cerró una etapa que dijo llevarse “con orgullo”.

Un nuevo comienzo para Miguel Ángel Pérez Triano

El nuevo delegado tomó el testigo con un agradecimiento sincero hacia su predecesora. Y fue entonces cuando el ministro de Política Territorial y Memoria Histórica, Ángel Víctor Torres, tomó la palabra para poner en contexto el momento.

Toma de posesión Miguel Ángel Pérez Triano / S.I

Torres no solo destacó la amplia representación institucional presente —algo que calificó de “singular y reseñable”—, sino que subrayó el “cariño” palpable en el auditorio. Tuvo también un gesto afectuoso hacia Cristina Pérez, a quien envió “un abrazo físico y metafórico”.

Pero el foco estaba en el nuevo delegado. El ministro destacó su trayectoria en la administración pública, su conocimiento profundo de la realidad ceutí y su vocación de servicio. Ambos comparten profesión de origen: maestros. Y Torres aprovechó para reivindicar el papel de los docentes en la construcción del estado del bienestar. “Estamos ante una persona comprometida con este pueblo”, afirmó, garantizando el respaldo del Ministerio en la tarea que tiene por delante.

Ceuta, un territorio que exige cooperación constante

El ministro aprovechó su intervención para recordar que España vive el periodo constitucional más largo de su historia, un logro que atribuyó a la capacidad de integrar distintas realidades territoriales en un proyecto común. En ese marco, Ceuta ocupa un lugar especial.

Torres destacó la cooperación “continua, sincera y real” entre administraciones como un ejemplo a seguir, y recordó el Plan Integral aprobado en 2022, del que ya se han materializado varias medidas. También mencionó los avances en la atención y reubicación de menores no acompañados, que calificó como un “hito histórico” en materia de derechos humanos y solidaridad.

Aun así, no ocultó que quedan retos por delante. Pero aseguró que el Gobierno seguirá trabajando “cada día” para mejorar los servicios públicos y reforzar la cohesión territorial. La clave, insistió, es la unidad institucional.

Un cierre lleno de confianza

Toma de posesión Miguel Ángel Pérez Triano / S.I

El acto concluyó con un mensaje claro: apoyo, confianza y continuidad. “Enhorabuena, Miguel Ángel”, expresó el ministro, convencido de que el nuevo delegado ejercerá su labor con compromiso y cercanía.

En la sala, más allá de los discursos, quedó la sensación de que Ceuta inicia una nueva etapa con un relevo sereno, humano y cargado de responsabilidad compartida. Una de esas jornadas en las que la política se acerca a las personas y recuerda que, al final, todo se resume en trabajar por quienes viven en la ciudad.