Verdejo acata su suspensión en VOX, pero advierte: "No me rindo"
Carlos Verdejo asume su suspensión en VOX "por practicidad" pero denuncia falta de garantías jurídicas, injerencias familiares y escasa representación ceutí en el partido
Carlos Verdejo ha vuelto a alzar la voz. El diputado ceutí del Grupo Parlamentario VOX ha emitido un comunicado en el que carga duramente contra la dirección de su partido tras la decisión de prorrogar la suspensión cautelar que le fue impuesta el pasado 28 de abril. Una medida que, según afirma, es “injusta”, “nula en derecho” y “políticamente desafortunada”.
Verdejo denuncia que la suspensión inicial careció de validez jurídica por haberse adoptado, asegura, “de forma irregular, sin respetar los procedimientos establecidos y sin garantías de defensa”. Una nulidad de origen que, a su juicio, invalida también la prórroga dictada ahora por el Consejo de Dirección del grupo parlamentario.
Pese a todo, el diputado ha optado por acatar la decisión, aunque admite hacerlo “con pesar”. “No me rindo”, afirma, y confía en que “en los próximos meses se produzcan cambios significativos en la estructura de VOX a nivel autonómico” que —advierte— “beneficien a los ceutíes”.
Una organización “alejada” de Ceuta
En su comunicado, Verdejo lamenta el “escaso peso” de Ceuta dentro de la estructura interna de VOX. Apunta que de los seis miembros del actual Comité Ejecutivo del partido, solo uno es ceutí. Una infrarrepresentación que, según subraya, también se extiende a asesores y responsables jurídicos del grupo parlamentario.
“Ceuta es tenida en cuenta como territorio electoral, pero no como una parte activa y decisiva del proyecto político”, reprocha.
Relaciones familiares e identidad diluida
El parlamentario también apunta a un deterioro interno vinculado a relaciones personales y familiares que, afirma, han terminado por enturbiar las decisiones estratégicas del partido. “Por legítimos que sean, estos vínculos no deberían condicionar ni las decisiones estratégicas ni la voluntad de los votantes”, denuncia.
Con todo, Verdejo se muestra especialmente crítico con la evolución del proyecto en la ciudad. Asegura que VOX Ceuta “ha perdido fuerza, carácter y autenticidad” y alerta del riesgo de que la formación acabe convirtiéndose en “una versión suavizada y diluida” del partido que —según afirma— llegó a representar en el ámbito nacional.
Mientras aguarda nuevos movimientos dentro de la formación, el diputado agradece el “aliento y apoyo” recibido por parte de quienes, afirma, siguen creyendo “en un proyecto político firme, valiente y verdaderamente ceutí”.
Así, Verdejo se replantea el ultimátum de tres días que dio al partido para cambiar su postura sobre la sanción.