Vivas evita la confrontación en la Conferencia de Presidentes: no pide elecciones ni rechaza los pinganillos
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha apostado por la moderación y la cooperación institucional durante la Conferencia de Presidentes celebrada este viernes en Barcelona, donde, a diferencia de otros dirigentes del PP, evitó exigir un adelanto electoral y utilizó los auriculares de traducción para seguir las intervenciones en lenguas cooficiales
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha optado por reforzar la vía del diálogo y la lealtad institucional durante su intervención en la Conferencia de Presidentes celebrada este viernes en el Palacio de Pedralbes, en Barcelona. En un contexto político tenso, marcado por las peticiones de adelanto electoral por parte de algunos presidentes autonómicos del Partido Popular y por la polémica sobre el uso de las lenguas cooficiales en este foro, Vivas ha destacado por su actitud moderada y su apuesta por el respeto institucional.
A diferencia de otros líderes regionales del PP, Vivas no ha aprovechado el encuentro para exigir la convocatoria anticipada de elecciones generales. Un gesto que lo ha distanciado del mensaje unificado que el partido popularizará este domingo en una concentración encabezada por Alberto Núñez Feijóo, en la que se reclamará por sexta vez en esta legislatura el adelanto de los comicios. El presidente ceutí ha optado, en cambio, por centrar su intervención en los retos específicos de la ciudad autónoma, como la vivienda, la inmigración, la educación o la financiación autonómica.
Vivas ha comparecido tras la reunión para detallar los asuntos abordados, centrando su discurso en las necesidades particulares de Ceuta y solicitando la colaboración del Gobierno de la Nación para resolver problemas estructurales que afectan a la ciudad. Su intervención ha estado marcada por un tono institucional, alejado de la confrontación y reivindicando la importancia de la cooperación entre administraciones más allá de las siglas partidistas.
Otro de los gestos que han llamado la atención ha sido su actitud respecto a la cuestión lingüística. En contraste con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que abandonó la sala cuando el lehendakari Imanol Pradales comenzó a intervenir en euskera —cumpliendo así su anuncio de no utilizar el sistema de traducción simultánea—, Vivas sí utilizó el pinganillo habilitado para escuchar a los presidentes autonómicos que se expresaron en lenguas cooficiales. Con este gesto, el presidente ceutí no solo evitó sumarse a la polémica, sino que mostró respeto institucional hacia el pluralismo lingüístico del Estado.
Estos comportamientos marcan un perfil propio dentro de su partido, donde algunos sectores han optado por usar foros institucionales para escenificar posturas políticas enfrentadas con el Ejecutivo central. Vivas, sin embargo, reafirmó en su discurso la necesidad de reforzar la implicación del Estado en Ceuta, y recalcó que esa colaboración debe sostenerse en la lealtad institucional, el sentido de Estado y la responsabilidad compartida.