Vivas reestructura su equipo: toma de posesión en un momento clave de legislatura
El Gobierno de Ceuta celebra la toma de posesión de Ramírez, Chandiramani y Martínez-Peñalver en el Palacio de la Asamblea, tras remodelación la anunciada por Juan Vivas
El presidente Juan Vivas ha movido ficha. A mitad de legislatura y en plena cuenta atrás para que arranque la ejecución de los grandes proyectos estratégicos, el Gobierno de Ceuta se reorganiza. Este miércoles, el Salón del Trono del Palacio de la Asamblea ha sido escenario de la toma de posesión de Rafael Martínez-Peñalver, Alejandro Ramírez y Kissy Chandiramani en sus nuevas responsabilidades. Una remodelación que no solo reparte poder, sino que apunta a reforzar la maquinaria institucional en un momento de vértigo político y técnico.
Una nueva consejería y un gesto político
La novedad más relevante: la creación de la Consejería de Urbanismo y Transportes, que dirigirá Martínez-Peñalver, hasta ahora único diputado popular sin cartera. El gesto no es menor: el presidente entrega una pieza clave del nuevo puzle a alguien que llega con la mochila cargada de experiencia técnica desde la Autoridad Portuaria. Su nombramiento libera a Alejandro Ramírez, quien deja atrás la extinta Consejería de Fomento para centrarse en las áreas de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, ahora reducidas a dos direcciones generales. El reparto responde, según se interpreta desde el Gobierno, a una lógica de especialización funcional: menos dispersión, más foco.
Ramírez: “Tenemos retos urbanísticos y de transformación digital”
Ramírez ha agradecido la confianza de Vivas y ha esbozado el espíritu de esta nueva etapa: “Tenemos retos urbanísticos, de vivienda, de transformación económica y digital. Esta remodelación busca dar un impulso más”. Ha subrayado el trabajo “transversal” del equipo y ha descartado por ahora la necesidad de crear un órgano específico de coordinación entre las dos vicepresidencias: “La cohesión del grupo ya permite afrontar objetivos estratégicos de forma conjunta”.
Chandiramani, nueva vicepresidenta segunda
El relevo tiene, sin embargo, un marcado carácter político. Con Chandiramani como vicepresidenta segunda —una figura nueva—, Vivas refuerza su núcleo duro en un momento de madurez de la legislatura. La consejera ha sido clara: “Pretendemos reforzar y coordinar la acción de gobierno. Nos quedan dos años y mucho por hacer. Agradezco al presidente su confianza. Vamos a seguir con más ímpetu, con la misma fuerza e ilusión”. Su perfil técnico y su veteranía aportan estabilidad a un Gobierno que se enfrenta al reto de cumplir su hoja de ruta mientras empieza a perfilar su legado.
Martínez-Peñalver: “Este es el momento”
Martínez-Peñalver, el rostro nuevo en el Ejecutivo, se estrena con humildad y ambición. Rodeado de su familia y de compañeros del puerto, ha reconocido la “emoción” del momento y ha descrito la oportunidad de liderar la transformación urbana como “un proyecto que va a corto, medio y largo plazo”. Con referencias a Málaga, Bilbao y hasta al “París del siglo XIX”, el nuevo consejero ha defendido que el urbanismo puede ser “una herramienta de justicia territorial” y un motor de cohesión social: “Ceuta necesita planificarse, diseñarse, abrirse. Este es el momento”.
Una etapa decisiva
A dos años de las próximas elecciones, el movimiento de Vivas es tanto técnico como simbólico. El presidente recompone su Gobierno para llegar al final de legislatura con la maquinaria engrasada, las grandes inversiones encarriladas y un equipo que, al menos por ahora, sigue transmitiendo unidad. El tiempo dirá si este rediseño es suficiente para afrontar lo que viene. Lo que está claro es que, desde hoy, empieza otra etapa. Y no hay margen para el error.