Política

Emilio Carreira ha dejado de ser militante del Partido Popular después de 25 años

Carreira: “Los problemas de la frontera, el puerto y las comunicaciones, hace 20 años que no se revisan"

Emilio Carreira (C.A.)
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La ciudad ha evolucionado, es una sociedad compleja y "necesita políticos que sean capaces de presentar propuestas que oigan muchas sensibilidades y que sean capaces de aunar un pacto sin ramplonería". 

Emilio Carreira ya no milita en el Partido Popular. Hace unos días hizo efectiva su renuncia a través de una carta al presidente del partido, Juan Vivas.

PREGUNTA.  ¿Se ha marchado defraudado del PP?

RESPUESTA.  No.

P.  ¿Qué justifica la renuncia a seguir militando?

R.  En este momento, para mí es mucho más importante la independencia que otra cosa. La independencia tiene su precio también, pero creo que me va a permitir ser más feliz.

P.  ¿Ha habido alguna circunstancia más que le haya empujado a tomar esta decisión?

R.   No. He vivido la política con todas sus aristas. La conozco bien. Lo que pasa es que hay momentos en los que uno tiene más capacidad de aguantar. Este no es uno de esos momentos en los que yo tenga ninguna intención de aguantar porque además creo que ni la sociedad española ni la ceutí está dispuesta a aguantar nada. En este momento se demanda transparencia y esa es una de las razones que a mí me hacen mover ficha.

P.  El escenario actual no pinta bien.

R.  Es muy malo. El momento es muy difícil para todos. Se nos plantea un escenario que no es culpa de nadie, es culpa de un patógeno invisible que también ha puesto de manifiesto quién es quién. Es verdad que está poniendo en dificultades a las personas, a los grupos, a las comunidades, a los actores políticos y sindicales, a todos.

P.  Y el patógeno no une.

R.  No, no, no… La reacción que todo el mundo demanda es justamente la que no se ha producido. Sí creo que ha unido al conjunto de la sociedad, pero también se han visto las múltiples miserias que existen entre quienes tendrían que ser los agentes movilizadores de la sociedad. Nos encontramos en un momento de disputa territorial, política y por el poder, que siendo legítima es un problema que los ciudadanos están soportando con la boca abierta, como diciendo ¿qué pasa aquí?

P.  ¿Volviendo a su independencia, no se consideraba antes un ciudadano libre para opinar?

R.  Siempre he sido un ciudadano libre porque la libertad es un derecho que tienen todos los ciudadanos. Pero es verdad que lo mismo que un militar se somete voluntariamente a una serie de restricciones, la militancia partidista coarta mucho la libertad de las personas. Además, la deriva que está llevando la política partidista no solamente coarta la libertad sino también hace que las personas pierdan lo mejor que tienen, que es la capacidad de expresarse con sinceridad y transparencia.

P.   Parece que es inevitable.

R.  No. Esto no es inevitable. Lo que pasa es que el sistema partidista español está derivando hacia un sistema caudillista en todos los sentidos, hacia cualquier lado que se mire, donde sólo se premia la fidelidad ciega y no se premia la inteligencia, ni la iniciativa ni la capacidad de respuesta ante los problemas. Esto es lo que al final está haciendo que esto sea un auténtico asco.

P. ¿Quiere decir que no siempre quien lidera un partido es el más capacitado?

R.  En los partidos políticos, según la ley, tiene que haber democracia interna, pero claro, la democracia interna es fácil de violentar mediante una serie de sistemas que la convierten en todo lo contrario. Al final, lo que se busca no son militantes, lo que se busca son ovejas.

P.   ¿Quién ha sido el primero en saber que Emilio Carreira dejaba el PP?

R.   Yo.

P.   ¿Y después de usted?

R.   El presidente del Partido Popular de Ceuta.

P.   ¿No se lo comunicó a la secretaria general?

R.   La secretaria general ha sido la tercera que se ha enterado.

P.   ¿Qué le dijeron?

R.  El presidente del Partido Popular me ha dado las gracias. No sé por qué, pero me ha dado las gracias. La secretaria general ha tenido una respuesta bastante más amplia y cariñosa, pero en cualquier caso tampoco hacía falta ninguna respuesta.

P.   ¿Ha dejado de ser simpatizante del Partido Popular?

R.  Soy una persona que se considera liberal, de centroderecha y liberal. Por lo tanto, la simpatía desde el punto de vista ideológico la va a tener siempre el Partido Popular, siempre y cuando que actúe dentro de sus parámetros. Un partido que es liberal y de centroderecha. Creo que no puede actuar de otra manera porque si no perdería su propia esencia. Estoy hablando conceptualmente. Luego después ya… las personas son las personas.

P.   ¿Considera buena la alianza de Juan Vivas con Vox?

R.   Juan Vivas no obtuvo una mayoría absoluta en las últimas elecciones y necesitaba, por lo tanto, alguna alianza para poder tejer una mayoría parlamentaria que le permitiera gobernar, pero lo que creo que un político tiene que hacer –fundamentalmente- es cumplir lo que dice cuando pide el voto a los ciudadanos.

P.   ¿Y no lo ha hecho?

R.   Bueno… Cada cual que saque sus conclusiones. La campaña electoral fue una campaña fuerte. Yo a Juan Vivas jamás le he llamado traidor. Al contrario, siempre he hablado bien de él. Y no va a ser esta entrevista la nota discordante en cuanto a mi posición respecto de Juan Vivas. Los que le han llamado traidor a Ceuta y a España han sido otros.

P.  ¿Creo que se refiere a que dijo una cosa en campaña y después ha hecho otra, no?

R.  ¿Eso es evidente, no? En campaña se pueden decir cosas que uno piensa hacer y cree que puede hacer y luego, por las razones que sean, no se pueden llegar a hacer. Pero una cosa es que uno quiera hacer cosas y luego no pueda hacerlas porque las dificultades que se plantean a lo largo del camino lo impiden y otra cosa es hacer todo lo contrario ¿no?

P.  ¿Usted hubiera alcanzado un acuerdo con Vox para sacar adelante unos Presupuestos en el hipotético caso de haber sido presidente?

R.   Emilio Carreira, para empezar, nunca quiso ser presidente de nada. No sólo de la Ciudad, de nada. Ni quiso, ni quiere ni querrá. Lo digo porque como siempre ha corrido el rumor de que yo quería quitar a Juan Vivas… Es para despejarlo. El que ha alimentado este rumor no he sido yo. Han sido personas posiblemente próximas a Juan Vivas y no sé si él en algún momento se lo ha podido llegar a creer. En todo caso, quien lo dijo mintió y quien se lo creyó se engañó a sí mismo. Pero Emilio Carreira no hubiera hecho jamás nada sobre lo que hubiera dicho previamente que no lo iba a hacer. No para ser presidente sino simplemente como forma de vida.

P.   ¿Tenía Juan Vivas alguna alternativa?

R.   Sí, no haber dicho en campaña que no iba a aliarse con Vox. Pero mire, qué quiera que le diga, yo no estoy aquí para hablar de Juan Vivas. Estoy para hablar de mí. Juan Vivas ha hecho lo que ha hecho y cada uno se define por sus actos, y ya está.

P.   ¿Qué opina de Vox?

R.  Estoy en contra de cualquier forma de maximalismo, que ahora se llama radicalismo. En esta vida no se puede ver entre buenos y malos, derechas e izquierdas, ricos y pobres, traidores y leales. Esto es demasiado simplón. Cuando la vida se plantea en esos términos, entre leales y desleales, la vida se reduce tanto que se reduce a una simple mentira y las mentiras hacen mucho daño. Provocan que la gente se polarice y cuando la gente se polariza mucho, en lugar de conseguir que trabajemos todos por un proyecto ilusionante, lo que trabajamos es para destruirnos unos a otros. Y eso contamina.

P.  ¿Cree que en estos momentos Vox le ha ganado mucho terreno al PP en nuestra ciudad?

R-  No. Lo que veo en Ceuta es una polarización artificial provocada por políticos irracionales, por políticos que están fuera del sentido común, queriendo e intentando arrastrar a los ceutíes a una lucha que no tiene ningún sentido. Buscan culpables de las cosas que pasan en Ceuta en vez de buscar soluciones. La gente que busca culpables no pretenden que las cosas se solucionen, sólo pretenden decir de quién ha sido la culpa, pero las cosas van a seguir igual. Eso no aporta nada.  

P.  ¿Qué me dice del Gobierno de España, el de ahora y el de antes, sobre su trato a Ceuta?

R.   Es verdad que este Gobierno no está atendiendo a Ceuta como Ceuta necesita ser atendida. Es cierto, ahí el presidente de Ceuta lleva razón. Juan Vivas lleva razón cuando dice que el Gobierno de España no atiende los intereses de Ceuta. Eso es verdad. Pero es igual de verdad que cuando no lo decía; cuando lo decía yo, pero él no. Porque el Gobierno de España no es el Gobierno del PP ni del PSOE, es el Gobierno de España. Esto se está convirtiendo en un problema partidista cuando este es un problema de concepción de Estado, de que Ceuta, realmente, esté integrada como un territorio más en el conjunto del Estado y respetada y considerada como tal. Y no ha estado respetada ni considerada como tal ni ahora ni antes. Daba igual que el Gobierno lo presidiera Mariano Rajoy que Pedro Sánchez o José Luis Rodríguez Zapatero… Bueno, hago una excepción, cuando lo presidió Aznar hubo un gesto por parte del Gobierno donde los ceutíes sentimos que se le daba a Ceuta la importancia que tenía. Pero cuando salió Aznar del Gobierno se murió toda la sensibilidad. No ha quedado nada. Esto lo he vivido, lo he denunciado y lo he dicho en los Consejos de Gobierno, en mis comunicaciones con el presidente. Y bueno, pues ya ve donde estoy en estos momentos. Ahora es fácil decirlo, gobierna el PSOE, pero es igual, Ceuta necesita una atención y probablemente necesite también una voz muy potente.

P.  El presidente Vivas nunca ha dejado de elogiar la especial sensibilidad de los gobiernos de España, que fueron presididos por el PP, con Ceuta.

R. Yo eso no lo he defendido jamás, exceptuando la etapa de Aznar. Estamos hablando de la crisis de Perejil y los años posteriores donde hubo un plan que se llamó “Ceuta activa”, que el Gobierno de Aznar puso en marcha y permitió que en Ceuta se rearmara la sociedad y se sintiera fuerte y querida por el conjunto de España. Eso se terminó con la llegada de Zapatero. Después con Rajoy y sus gobiernos fue igual. Y ahora igual. Los problemas estructurales que tiene esta ciudad derivados del hecho fronterizo como pueden ser la frontera, el puerto y las comunicaciones, hace veinte años que no se revisan. A mí me parece muy bien el fervor patriótico que le ha entrado ahora al Gobierno de Ceuta, pero a mí el fervor patriótico me costó el puesto.

P.  Imagine que una empresa demoscópica le llama y le pregunta: ¿En el supuesto de que hoy se celebraran las elecciones generales usted a quién votaría?

R.   No le diría a quien voy a votar como casi nadie cuenta lo que va a votar. Sí le puedo decir que a quien no iba a votar es a quien en este momento está gobernando España.

P.   ¿Y si las elecciones fueran a la Asamblea de Ceuta?

R.   Tampoco contestaría a quién voy a votar. En la política local creo que es muy importante el candidato, las personas que se presentan para representarnos porque son vecinos y los conocemos. Y yo creo que en este momento, igual que alguien consideró que era urgente mi renovación, yo creo que es urgente también la renovación de quien considero que ya tiene que ser renovado. Ceuta necesita un proyecto más común y que aquellas cuestiones que afectan a su estabilidad y su futuro requieran de un amplio consenso. Esta no es la Ceuta de López Anglada. Esta no es la Ceuta del siglo pasado. La ciudad ha evolucionado, es una sociedad compleja y necesita políticos que sean capaces de presentar propuestas que oigan muchas sensibilidades y que sean capaces de aunar un pacto en torno, por ejemplo, a las relaciones con Marruecos, a si Ceuta debe seguir siendo un territorio fuera de la Unión Aduanera, en torno a qué papel tiene que jugar nuestro puerto o si la educación está bien atendida. Estamos hablando de un pacto que no puede abordarse con la ramplonería política con la que algunos partidos lo están abordando. Pues bueno… vamos a esperar, porque yo estoy seguro de que en Ceuta tiene que surgir un liderazgo que permita despejar todas estas dudas.

P. ¿Cree que algún militante de peso o no seguirá su camino, es decir abandonará el partido?  

R.  No he seguido ningún camino extraño. Tengo ya 61 años y mucha vivencia en la política partidista y en la vida política activa y no quiero que nadie se lleve una falsa impresión. No estoy haciendo una propuesta para que alguien piense que vamos a formar algo que luche contra nadie. Quiero de modo normal y tranquilo recuperar esa libertad que se necesita de vez en cuando para decir lo que uno piensa y para decirlo donde quiera, cuando y como quiera, sin ningún otro ánimo. Son ya 25 años y tenemos que dejar paso a otros en la actividad pública y partidista.

P.  ¿La militancia del PP local está callada y convencida o está apretando los dientes?

R.   No tengo la capacidad de pulsar eso. Creo que la militancia del PP es honrada, sensata. Son personas muy decentes que quieren mucho a Ceuta y que están convencidas de lo que están haciendo. Y por lo tanto, tienen todos mis respetos como lo tiene la militancia de otros partidos políticos.  

P.   ¿Le hace falta un nuevo líder al PP en Ceuta?

R.   Eso lo tiene que decidir el PP de Ceuta. Soy simpatizante pero ya no soy militante. No tengo derecho a opinar en los órganos internos del partido. Pero también esa decisión, que la he tomado yo voluntariamente, me libera absolutamente respecto de ese tipo de decisiones. Lo dirán los militantes y supongo que tendrán la oportunidad. Habrá personas que pensaron en un momento determinado que yo podría aspirar a eso. Muy lejos de la realidad estaban. Yo no he estado nunca detrás del cargo de nadie. De mi cargo si ha estado detrás mucha gente y supongo que estarán contentos porque ya lo tienen.

 

 

 

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