Política

Europa tiene un plan

El Gobierno de Ceuta, sin un plan estratégico para reflotar la economía ceutí, confía en beneficiarse de los 140.000 millones que España recibirá de Europa para afrontar la crisis. 

Ceuta vive tiempos de zozobra. La incapacidad demostrada por los gestores públicos durante las últimas décadas para perfilar un plan estratégico orientado a garantizar la supervivencia económica de la ciudad comienza a pasar factura. Gobierno municipal, partidos, empresarios y sindicatos tratan de perfilar, urgidos por la necesidad, un plan que permita a Ceuta no sucumbir a la crisis económica generada por el coronavirus y afrontar del mejor modo el oscuro futuro que augura el fin del comercio irregular transfronterizo. Si la crisis sanitaria fue algo que no se pudo prever, la inaugurada con el cierre de la frontera marroquí al paso de mercancías no debió tomar a nadie por sorpresa.

Los discursos públicos del Gobierno municipal vienen presentando desde hace semanas el documento “Por un futuro más estable y seguro para Ceuta”, en cuya redacción están implicados, además, partidos y agentes sociales y económicos, como la clave de la estrategia que la ciudad habrá de seguir para reconstruir su economía. Un documento que, dicho al paso, plantea no pocas dudas a empresarios y sindicatos.

Ahora, tras el acuerdo alcanzado en el seno de la UE para financiar la salida de la crisis de sus miembros, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha querido ver un madero al que aferrarse en las ayudas pactadas en Bruselas. ¿Qué puede hacer Europa por Ceuta?

La cumbre europea celebrada el pasado mes en la capital comunitaria aprobó la creación de un fondo de 750.000 millones - 390.000 de ellos en ayudas directas y 360.000 en préstamos- como recurso para sostener las economías europeas frente al devastador efecto dela pandemia de coronavirus. España percibirá 140.000 millones, 72.700 en ayudas directas.

El presidente Vivas mostraba el pasado lunes su entusiasmo por el acuerdo y los beneficios que, según defendió en rueda de prensa, puede reportar a la ciudad.

 Con este fondo, la UE se propone financiar una serie de reformas e inversiones, propuestas por los distintos estados miembros. Estos proyectos deben orientarse al cumplimiento de las denominadas “recomendaciones económicas por país” (CSR) que, en el caso de España, conciernen a la sostenibilidad de las pensiones, las inversiones sociales, la reforma de la educación o el desarrollo de estrategias dirigidas a propiciar la transición verde y digital.

Vivas interpreta que Ceuta puede acceder a la financiación de programas de desarrollo con cargo a estos fondos. El presidente ha llegado a anunciar que pondrá en marcha los recursos de la sociedad municipal Procesa y del Área de Economía y Hacienda de la Ciudad para la preparación de estos proyectos que, según adelantó este lunes, podrían encarnarse en un primer esbozo para el 30 de septiembre próximo.

Estos proyectos formarán parte de los planes de reformas e inversiones que España tendrá que presentar ante la Comisión Europea, que se encargará de evaluar si cumplen con sus recomendaciones económicas anuales, refuerzan el potencial de crecimiento o la creación de empleo, o favorecen la transición ecológica y digital. Estas propuestas deberán ser aprobadas por mayoría cualificada en el Consejo, esto es, por al menos quince estados miembros que representen el 65% de toda la población de la UE.

La idea de que la mano auxiliadora de Europa llegue a cruzar el Estrecho no está avalada por ninguna garantía de éxito. Aun así, los gestores municipales ya imaginan qué tipo de planes podría Ceuta proponer al Gobierno español: la creación de un centro tecnológico, la rehabilitación o construcción de viviendas eficientes en términos energéticos o un indefinido plan para, en palabras de Vivas, “valorizar los recursos que genera la ciudad creando inversión, renta y empleo”.

Mientras, el plan estratégico para la reconstrucción de la economía ceutí continúa todavía en fase de redacción.

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