Política

Vox proponía que se guardara un minuto de silencio por víctimas de violencia intrafamiliar

Una diputada del PP votó con la oposición en una propuesta de Vox

Juan Vivas y la vicepresidenta segunda, Dunia Mohamed, en el Pleno (C.A.)
photo_cameraJuan Vivas y la vicepresidenta segunda, Dunia Mohamed, en el Pleno (C.A.)
Tenían que haber sido 8 pero fueron 7 los votos del PP para apoyar la propuesta de Vox de convocar un minuto de silencio cuando la víctima no es una mujer

Ni los más viejos del lugar recuerdan que el Partido Popular haya roto la disciplina de voto en la Asamblea. La propuesta de Vox de convocar un minuto de silencio cuando las víctimas lo sean por violencia intrafamiliar y no solo de género, ha propiciado esta situación novedosa en las filas de los conservadores.

En el último Pleno ordinario resolutivo, el resultado de la votación de ese punto fue de 13-11 a favor de la moción. Algo no cuadraba, PP y Vox sumaban 14 porque la diputada Mabel Deu se encontraba ausente. Sin embargo, a los seis votos de Vox no se sumaron los 8 del Partido Popular. Fueron únicamente 7. Alguien del PP o no presionó el botón correcto o es que realmente piensa diferente a sus compañeros del Grupo parlamentario en este asunto socialmente sensible.

Más bien lo segundo. Parece que sin avisar al partido, Dunia Mohamed, también vicepresidenta segunda de la Asamblea, optó por posicionarse junto al bando opositor, el de PSOE, MDyC y Caballas, que votaron en contra de la propuesta de Vox sin ambages y tras unos discursos contundentes.  

No era un voto necesario, pero la decisión de la diputada resulta sintomática. Gobernar en minoría puede ser indigesto para el PP. A la decisión de la diputada, valiente para algunos, por oponerse a las tesis que sobre violencia de género viene defendiendo Vox, se suma la desazón que esta circunstancia ha provocado en algunos de sus compañeros y quién sabe si también en el presidente.

Puede que la versión oficial sea que fue un desliz de la parlamentaria. Desliz o no, ocurrió. Y la votación no se repitió como a mano alzada ha pasado alguna vez, ni nadie reaccionó. Tampoco el PSOE que podría haber dejado en evidencia a la bancada popular. El único gesto de contrariedad fue del portavoz de Vox, el proponente Verdejo, que se volvió para mirar -casi involuntariamente- a sus compañeros diputados.

Futuras propuestas de Vox, las más sensibles, podrían propiciar desmarques como el sucedido en la mencionada sesión plenaria. El presidente tendrá que mimar a quienes le apoyan para gobernar, pero también a los suyos por lo que pueda pasar.     

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