Política

Vox, sobre su constante falta a los plenos: “No vamos a respaldar ni a un promarroquí (Moha), ni a la ley de violencia de género”

El partido de ultraderecha ha intentado, por enésima vez, reventar la sesión plenaria, después de que los grupos le achacasen que su ausencia a cuatro sesiones vulnera el reglamento de la Asamblea

Nuevo capítulo en la extensa temporada de Vox y su intentona de reventar las sesiones plenarias. A falta de propuestas elaboradas, como le achacaba el consejero de Medio Ambiente, Alejandro Ramírez, los de Juan Sergio Redondo, no han esperado ni a que corriese el primer punto para caldear el ambiente. Con falsas acusaciones de elucubraciones entre los portavoces del resto de grupos, han sido estos los que tampoco han permanecido en silencio para afearle a los ultraderechistas sus constantes ausencias a las convocatorias plenas. En total ya suman cuatro. Tres de ellas en la última semana. Lo que supone una clara vulneración al reglamento de la Asamblea, la recordaba la portavoz del MDyC, Fatima Hamed.

Lejos de excusarse, Vox ha respaldo su ausencias con las clásicas verborreas que tiñen su discurso: “No vamos a respaldar a un diputado promarroquí”-  en alusión a la falta de quorum que se produjo para investir al nuevo diputado de Caballas (Moha)-, “ni a legitimar una ley de violencia de género que contente a las feministas”, invocaba el portavoz de la formación, Carlos Verdejo, en referencia a la sesión plenaria que se celebró en la jornada de ayer jueves con motivo del Día Internacional contra la Violencia Machista.

Lejos de finalizar su intervención, Verdejo echaba más leña al fuego señalando al nuevo secretario general socialista por “narcotráfico en el Estrecho”, por el simple hecho de llevar una mascarilla con el símbolo de la Guardia Civil. Sin embargo, Juan Gutiérrez, lejos de entrar en la provocación se ha limitado a responder que su trabajo para combatirles se va a centrar en luchar en pro de los ceutíes.

Con todo este caldo de cultivo, ha sido el presidente Vivas quien ha hecho uso de la palabra para señalar a la formación de Verdejo de ser los únicos que avalan con su discurso a Marruecos. “Se quieren atribuir la capacidad de decidir quién es o no español, y ahora para decidir quién está o no en esta Asamblea. Aquí no hay ningún diputado promarroquí”, intentaba zanjar Vivas, mientras se levantaba la diáspora en toda la bancada ultraderechista que, sin respetarse, ni siquiera entre ellos, los turnos de palabra saltaban entre insultos al presidente y al resto de diputados. “No está en condiciones de seguir. Está muy fallón”, le espetaba el portavoz de Vox. A lo que Vivas le alentaba a presentar una moción de censura,” y mientras no lo hagan seguiré siendo el presidente de los ceutíes”.

Por alusiones, Moha se estrenaba en su escaño para manifestarles su oposición a toda propuesta que presenten. “No son un partido político, son la expresión del odio y la cobardía y, por ello, no vamos a blanquear su fanatismo”. El diputado de Caballas besaba su pin del escudo de Ceuta antes de bajar del atril en clara significación al puesto que ocupa, la función que va a desempeñar y que, pese a la intencionada ausencia de Vox para su investidura, ese propósito ha sido fallido.

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