Competencia desbloquea la reordenación naviera

La CNMC impulsa el cierre de la operación Baleària–Armas y reconfigura el mapa marítimo

La CNMC autoriza dos bloques clave de la operación Baleària–Armas, desbloquea el Estrecho y Canarias y deja a la plantilla de Armas a la espera de destino. DFDS refuerza su presencia en Ceuta–Algeciras

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se ha convertido en la pieza clave del proceso. Su decisión de dar luz verde a dos de los tres bloques en los que se dividió la operación entre Baleària y Naviera Armas ha reactivado un expediente que llevaba meses encallado. El propio presidente de Baleària, Adolfo Utor, confirmó que el cierre definitivo está ya muy cerca.

El análisis exhaustivo que la CNMC abrió en enero frenó el calendario, pero la naviera ha ido entregando la documentación requerida hasta lograr el desbloqueo del Estrecho —con autorización definitiva— y de la operativa en Canarias. Dos movimientos que reordenan el tablero naviero y que dejan a la plantilla de Armas Trasmediterránea pendiente de su futuro inmediato.

En el caso canario, el visto bueno aún puede pasar por el Ministerio de Economía, que tiene un máximo de 15 días para decidir si eleva el expediente al Consejo de Ministros. También puede optar por no hacerlo y permitir que la autorización sea efectiva de inmediato. En los muelles, sin embargo, la teoría va por un lado y la realidad laboral por otro: los trabajadores dan por hecho que la próxima semana sabrán dónde quedan ubicados en este nuevo mapa naviero.

Porque el reparto no es sencillo. En el Estrecho, Baleària solo asume una parte de los activos de Armas. La mayor porción ha ido a parar al grupo danés DFDS, que ya opera la línea Ceuta–Algeciras y que también se queda con otra parte del negocio. Baleària, en cambio, se queda con la conexión con Marruecos.

Queda un último capítulo: el bloque de Alborán, que incluye las rutas desde Almería y Málaga con Melilla. Ese tramo sigue pendiente, aunque fuentes del sector dan por hecho que también podría resolverse en los próximos días.

Si nada se tuerce, el cierre formal de toda la operación llegará a lo largo del mes de abril. Para Baleària, será el final de un proceso largo. Para la plantilla de Armas, el principio de una nueva etapa cuyo guion aún no está del todo escrito.