Puerto

Destino permanente de migrantes, la Autoridad Portuaria ya dio la voz de alarma hace año y medio

La inmigración incontrolada amenaza el progreso del puerto de Ceuta

El repunte de los enfrentamientos en el puerto en las últimas semanas entre los propios migrantes, adultos y menores, altera el día a día de un puerto que necesita recuperarse de la pandemia.

Que la situación en el puerto de Ceuta es insostenible no es una frase novedosa y, por tanto, ni siquiera debe formar parte del titular de este artículo. La enorme presión migratoria que sufre la ciudad, y el puerto en particular, ha venido siendo denunciada por la Autoridad Portuaria desde hace año y medio cuando su presidente, Juan Manuel Doncel, dio la voz de alarma.

El repunte en los últimos meses con escenarios tan incómodos como molestos, así como por sucesos delictivos en las instalaciones portuarias preocupan y bastante, y de ninguna manera nadie debería pensar que su denuncia es incompatible con cualquier muestra de solidaridad, empatía y demás bondades que a buen seguro se podrían decir sobre el fenómeno migratorio.PHOTO-2020-08-08-15-01-27

No hay nada que esté reñido con mantener el orden y la seguridad en un recinto portuario tan transitado, y también tan necesario para el futuro de los ceutíes, para el buen funcionamiento de un motor puntero en lo económico y la seguridad de trabajadores, viajeros y, por supuesto de los propios migrantes, incluidos los menores de edad, que no miran ni por lo que valen sus vidas, debido a circunstancias personales o de cualquier otra índole.

¿Cómo puede progresar un puerto inseguro que ofrece una imagen que para nada invita a invertir en su desarrollo? Simplemente, no va a progresar. ¿Y las Administraciones, qué piensan?. Las peticiones y las posibles soluciones que a lo mejor un día se pusieron sobre la mesa, cayeron en saco roto. 

En una visita al puerto, enseguida trasciende que sus trabajadores están resignados. El año 2019 ya fue fatídico en sucesos: menores que perdieron la vida, enfrentamientos entre migrantes y hasta el presidente de la Autoridad Portuaria tuvo que pedir colaboración sin fines partidistas.PHOTO-2020-08-08-15-01-26.jpgSSS

Ha pasado el tiempo y además un estado de alarma. Terminada la declaración de emergencia del Gobierno de España, el puerto ha recuperado desgraciadamente su pulso migratorio, el descontrolado, y con el añadido de que la pandemia fue utilizada por el país vecino para justificar el no acogimiento de todos sus nacionales, que se han quedado en Ceuta.

Cerrada la frontera sine die, residentes de la nave que tienen su hogar provisional en el Tarajal, también se dejan ver por el puerto, son unos cien. A estos ciudadanos marroquíes, se suma otro medio centenar de migrantes de la calle que no quieren residir en el Ceti y que como los anteriores, y también los menores, buscan ganarse unos euros a su forma, como si hubieran sido requeridos por los responsables de las gasolineras, estacionamientos o supermercados ubicados en el recinto. Los encargados de estos negocios se han dado por vencidos. Si protestan los clientes, poco pueden hacer. IMG_6794

Otro grupo numeroso de menores extranjeros no acompañados malvive entre las escolleras y la ampliación del muelle de Poniente. Duermen hasta la una de la tarde y luego comienzan a deambular de una punta a otra del puerto y por otras zonas de la ciudad. Unos piden dinero directamente y con insistencia, para comer, eso indican gestualmente con la mano. Donde hay una petición reiterada hay personas que ven intimidación. El panorama no pinta bien, pero estos chicos no quieren ser tutelados por la Ciudad.

La lucha por el control de puntos claves portuarios, con tantos migrantes en la zona, ha derivado en enfrentamientos entre los mismos extranjeros, ¿y qué se puede hacer si nadie, ni siquiera Europa, aporta una solución?.

Los que regresan al terminar la jornada al Ceti se han turnado en los aparcamientos y máquinas de lavado de coches desde primera hora, o han cogido su sitio a las puertas de una gran superficie comercial. Luego, otros son los que quieren dominar ese espacio y así a diario. Una presión que a una gran mayoría de ciudadanos les afecta.

La esperanza sigue puesta en el Estado español, en que asuma responsabilidades, pero mientras la imagen que se ofrece disuade al peninsular para venir, volver o incluso invertir en el puerto. La transformación es el futuro, pero la presión migratoria es un grave inconveniente que todo lo altera en estos momentos.PHOTO-2020-08-08-15-01-26

Estos días ha habido migrantes detenidos y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han tenido que intervenir repetidamente, además de intensificar su presencia en el puerto desde primera hora de la mañana, impidiendo aglomeraciones, despejando la zona y procurando que los inmigrantes utilicen las mascarillas que les ha proporcionada Cruz Roja, según ellos mismos afirman. 

El porvenir de Ceuta está amenazado por una inmigración incontrolada que no puede pasar del puerto a la Península, la única puerta que nos queda. Atrapados en Ceuta esperan una oportunidad. Sea como fuere, aún comprendiendo la desesperación de estas personas, en lo que no puede convertirse la zona portuaria es en zona hostil. El puerto para Ceuta es vital y las Administraciones lo saben. Los ingresos han caído, la actividad es menor. Falta un revulsivo. La decisión unilateral de Marruecos de cerrar la frontera terrestre o darle un giro a su funcionamiento, como supuestamente pretende, nos limita.

Desde la Ciudad Autónoma se reconoce la preocupación que tiene el Gobierno por este asunto. Lo que está ocurriendo, en palabras del vicepresidente segundo, "introduce” un elemento de “inseguridad importante” y se nos asegura que desde el área de Gobernación se trabaja para intentar reducir la tensión y los conflictos que se están produciendo, “siempre con la colaboración con la Policía Nacional". Para el Gobierno de Ceuta esto que sucede ahora tiene mucho que ver con la situación “prepandemia", a la que hemos vuelto y quizá agravada.IMG_6802

Un paseo por el puerto corrobora que este fin de semana agentes de la Policía Nacional adscritos a la Brigada Provincial de Policía y  Seguridad Ciudadana, concretamente los Grupos de Atención al Ciudadano y la U.P.R. están realizando controles en coordinación y cooperación junto a Policía Local en este punto caliente de Ceuta, con el fin de prevenir los posibles incidentes que pudieran originarse entre mayores y menores de edad como ya ha sucedido. 

No obstante, el Estado va a tener la última palabra para evitar que la presión migratoria ocasione más problemas de los que ya han puesto al ralentí el desarrollo económico y social de Ceuta. Se teme, y con razón, que cuando tomen las determinaciones que son necesarias sea ya demasiado tarde. 

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