El Rosalind Franklin ya está en Ceuta como hotel flotante para la Cuna de la Legión
El ferry Rosalind Franklin ya está atracado en el Muelle España y ofrecerá dos noches de alojamiento y enlace directo con Málaga para corredores y acompañantes de la X Cuna de la Legión, la edición más multitudinaria de la prueba cívico-militar
El Rosalind Franklin amaneció este viernes en el Muelle España como quien llega a una fiesta a la que llevaba años queriendo asistir. No viene a hacer una travesía regular ni a cubrir una línea comercial: viene a echar una mano. A sumar camas. A aliviar el eterno quebradero de cabeza que supone alojar a miles de participantes de la Cuna de la Legión, que este sábado celebra su décima edición y que ya es, sin discusión, la más multitudinaria.
El barco-hotel permanecerá dos noches en Ceuta, convertido en una especie de “residencia flotante” para corredores, acompañantes y curiosos que desembarcan desde Málaga. La idea llevaba tiempo rondando por los despachos del Gobierno de la Ciudad, pero no había terminado de cuajar hasta ahora. Este año, por fin, sí. Y llega con un nombre propio inevitable: Manuel Rejano, delegado de Baleària en la zona sur, fallecido hace apenas unos días y cuya implicación fue clave para que este refuerzo extraordinario saliera adelante.
El buque partió de la terminal de Eurogate en Málaga en la tarde del viernes y regresará el domingo 8 de marzo, en un viaje pensado para absorber el pico de demanda que genera la prueba cívico-militar. Como guiño adicional, Baleària ha habilitado 150 plazas de aparcamiento gratuito en el puerto malagueño para quienes viajan estos días.
La compañía insiste en que la operativa busca facilitar la movilidad entre Málaga y Ceuta en un fin de semana en el que la ciudad se convierte en un hervidero de mochilas, dorsales y nervios previos a la carrera. Y lo cierto es que el Rosalind Franklin llega preparado para ello: camarotes privados, servicio de restauración, recepción 24 horas, zonas comunes para compartir batallitas y un ambiente tranquilo para quienes necesitan dormir antes de enfrentarse a los kilómetros.
Un barco convertido en hotel, una ciudad que se queda pequeña y una carrera que no deja de crecer. La Cuna de la Legión sopla diez velas y lo hace con un invitado especial atracado en el Muelle España. Un refuerzo que llega tarde para otras ediciones, pero justo a tiempo para la más grande de todas.