Remitidos

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La imagen de los musulmanes no se debe vincular a la investigación en la CIE

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photo_camera José Luis Mullor, presidente de ACEDI (C.A./ARCHIVO)

Hemos pedido al presidente de dicha Comisión islámica, Sr. Aiman Adlbi que dimita, en nombre de la ética y el decoro necesarios en una situación como esta, a fin de que la imagen de la comunidad musulmana no se vea vinculada, de ninguna manera, a la investigación.

En estas últimas fechas, la comunidad musulmana de España ha recibido dos tristes noticias: la detención, y posteriormente puesta en libertad provisional, del presidente de la Comisión islámica de España, y el encarcelamiento del tesorero de la misma entidad. Los cargos por los que son investigados: presunta colaboración con una organización terrorista, blanqueo de dinero y fraude fiscal.

ACEDI no quiere pronunciarse en absoluto sobre el resultado de la investigación o el de un posterior juicio, si lo hubiere. Esto compete a las fuerzas de seguridad del Estado y a los tribunales; en ambos confiamos sin reserva alguna. Ahora bien, no es la primera vez que se investiga en los locales circundantes a la sede de la Comisión islámica, y esto daña sensiblemente la imagen de la comunidad musulmana en general.

Desde nuestra web www.esislam.com hemos pedido al presidente de dicha Comisión islámica, Sr. Aiman Adlbi que dimita, en nombre de la ética y el decoro necesarios en una situación como esta, a fin de que la imagen de la comunidad musulmana no se vea vinculada, de ninguna manera, a dicha investigación. Estamos muy lejos de comprender desde aquí esa querencia por el poder y por el puesto, un apego tan aferrado que deba arrastrar detrás de sí la imagen de los musulmanes españoles, quienes, todo hay que decirlo, hubimos de observar de nuevo con estupor como el presidente de la CIE era elegido prácticamente a dedo, sin el concurso de unas elecciones democráticas y abiertas. Curioso es, que el cargo de presidente de la CIE se haya convertido en el único cargo vitalicio de la Democracia en nuestro país, y que siempre sobrevuele los tejados de la calle Anastasio Herrero de Madrid, cual, si palacio fuere, donde se aloja el emir.

Pero esto ya lo denunciamos, y no vamos a ser redundantes en este escrito, hablando una y otra vez sobre lo mismo.

Quisiera, mediante estas palabras, denunciar dos hechos reales los cuales han hecho de nuestra Comunidad religiosa Abu Madian el objeto y víctima de un comportamiento que, al menos, podríamos calificar, como exento de todo decoro, de educación, y dejación de funciones por parte de la CIE hacia nosotros.

Pero antes, hagamos un poco de historia:

El que aquí suscribe, fue protagonista y víctima a la vez de un comportamiento, por decirlo de manera educada, nada ético, cuando un grupo de musulmanes españoles nos acercamos al Sr. Tatary solicitándole ayuda para que hiciera gestiones a fin de reabrir el cementerio musulmán de Griñón (Madrid), cerrado desde la Guerra civil. Era el año 1996, y el hijo de un amigo falleció y allí debió ser enterrado de manera muy poco “oficial”. El Señor Tatary, indignado ante nuestra petición de que se ocupara del asunto, nos dijo que él nunca se iba a rebajar a hablar con el señor Cónsul de Marruecos en Madrid, que era quien tenía las llaves. Era entonces, como él mismo reconoció, cuestión de orgullo; y eso es lo que le impidió ayudarnos en nuestra tarea y ejercer sus obligaciones como presidente de la CIE. Posteriormente, nos dirigimos a la mezquita de la M30 de Madrid, y recibimos del director exactamente la misma respuesta. Solicitamos audiencia al cónsul y, entre nosotros y él, pusimos un fondo de nuestros bolsillos para pagar una factura de agua que el Ayuntamiento de Griñón reclamaba; después de lo cual, con el permiso del edil de Griñón se abrió el cementerio, en el cual, se encuentra enterrado el Sr. Tatary – que Dios le haga misericordia.

Un hecho similar acaba de ocurrir hace meses. Nuestra comunidad, junto con otras comunidades islámicas españolas, envió al Ayuntamiento de Madrid un escrito, del que tenemos copia y acuse de recepción, por vía telemática, en el que solicitábamos que se habilitaran unos terrenos para enterramientos musulmanes en el cementerio de Carabanchel. Esto lo hicimos en el mes de abril del pasado año. El Ayuntamiento no nos contestó. Echamos de menos una respuesta, cosa obligada dentro del marco de la buena educación que debe presidir los comunicados de este cariz. Por lo que fuere, el Ayuntamiento no nos ha contestado hasta la fecha.

La cosa no quedó ahí, sino que en el sitio web de la CIE nos encontramos con un escrito de diciembre del pasado año, en el que se dice que han iniciado con el Ayuntamiento negociaciones para habilitar unos terrenos para enterramientos islámicos en el cementerio de Carabanchel. Unos meses después de nuestro escrito al Ayuntamiento.

Evidentemente, nuestro escrito fue el detonante de esto. En 28 años de existencia, la CIE nunca trató, ni quiso tratar el tema de los cementerios, y hubo de esperar a que nuestra comunidad enviara un escrito por vía oficial, a fin de, moviéndose entre bastidores, sacar un comunicado que recogía nuestra reivindicación como si fuera suya y lo hubieran propuesto ellos. La CIE, en toda evidencia, jamás nos contactó, como tampoco lo ha hecho en otros temas que ahora mismo voy a comentar.

Como presidente de una comunidad islámica distinta de ACEDI, llamada Abu Madian, solicité de la Subdirección de Asuntos religiosos del Ministerio de Justicia el título de “ministro de culto”, el cual recibí sin dificultad. Ahora bien, no se entiende muy bien por qué, en 2015 salió una figura normativa que antes no existía llamada “ministro de culto con efectos civiles”. La única diferencia de este último concepto con el de ministro de culto simplemente, es la de que los efectos civiles habilitan para elevar a matrimonio civil en España, uno musulmán. En la Subdirección de asuntos religiosos me aconsejaron dirigirme al presidente de la CIE, entonces Sr. Tatary para hacerle esta petición. Le envié un mail a su dirección email personal, que él mismo me dio en Ceuta en el Iftar organizado por el Ayuntamiento en el año 2019; envié una copia al email de la CIE; el Señor Tatary no me contestó, aun a pesar de haber respondido no hace mucho a un email anterior que trataba sobre otro asunto; la CIE tampoco me respondió. Envié una carta certificada, acompañada de un nuevo email al Sr. Tatary y a la dirección email de la CIE. Nadie me contestó.

Evidentemente, no me extrañó, sabiendo que ese era su comportamiento habitual desde ya hace dos decenios: paralizarlo todo para aquellos que no eran de su grupo y/o de su agrado. Evidentemente, sabían que no podían argumentar sobre mí desconocimiento de las leyes religiosas y de las del Estado; pues conocidas son de sobra por mí, después de haber desempeñado durante años el puesto de responsable de Contabilidad en una gran empresa española.

Por eso no contestaron, no tenían argumentos; y por supuesto tampoco, el nivel moral ni la educación mínima para hacerlo. En todo esto, el Señor Tatary falleció y dejé todo esto en suspenso para intentarlo una vez más. Es así que el siguiente paso que me queda es, en primera instancia, enviar un burofax y posteriormente, en el caso, casi seguro, de que no me contestaran, ir en Justicia.

Posteriormente supe que, hay comunidades y personas que llegan a pedir 400 Euros por celebrar un matrimonio que dura 30 minutos e ir al Registro civil a validarlo, lo cual no toma más de media jornada de trabajo y dos visitas al registro. Uno ata hilos y cree comprender las razones ocultas de este enigmático proceder…

Todo esto para decir, o mejor denunciar, el tipo de “representación” y de “representantes” de los musulmanes que tenemos en España. No es de extrañar que, algunos, sin conocimiento de todos estos detalles, tengan esa mala imagen de los musulmanes, creyendo, entre otras cosas, que nosotros elegimos a esa gente que, Dios sabrá por qué se encuentran ahí y quién les habrá puesto; pero no vamos a hacer historia. La gran mayoría, el 99,99% de los 2 millones de musulmanes de nuestro país, no los elegimos y tampoco los queremos.

La CIE es un extraño engendro que no sirve para nada en absoluto. A nivel religioso, su representación es nula, ya que no hay en el Islam autoridades ni estratos como los hay en la Iglesia Católica. Y a nivel social y administrativo se trata de una estatua de cera sin valor alguno.

Se necesita una nueva CIE, con representación de los musulmanes que, teniendo ascendencia española, nos sentimos españoles y musulmanes al mismo tiempo; gente que conozca a fondo el tejido administrativo de nuestro país, y que no se sienta ciudadano de otro, para así no tener conflictos de intereses patrios.

La avaricia de algunos musulmanes de nacimiento ha hecho mucho daño al islam español. Y estamos como estamos debido a que algunas comunidades islámicas que disponen de ingentes medios financieros, trabajan por los intereses de países que no tienen nada que ver con España.

Solicitamos, poco antes de las elecciones de la CIE, que se resolvieron online en plena pandemia, en un escrito enviado a la Subdirección de asuntos religiosos, un desmantelamiento de la CIE y la creación de una nueva CIE en la que cada musulmán por separado tuviera derecho a voto. Incluso hicimos una proposición de cómo debería ser esta nueva Comunidad Islámica Española, que hoy por hoy, comunidad no es, tampoco islámica, y mucho menos española.

Hoy, por hoy, estamos esperando la respuesta. Quizás un día llegue. ¿Cuándo?...

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