Remitidos

Búscome y el fomento de los roles de género por la Ciudad

Participantes en la Carrera de la Mujer (C.A./ARCHIVO)
photo_camera Participantes en la Carrera de la Mujer (C.A./ARCHIVO)

Búscome lamenta que la Ciudad, la misma que ha borrado de un plumazo la palabra igualdad en el organigrama de las Consejerías y es inerte a la lucha contra la discriminación, organice una carrera de la mujer fomentando los roles de género.
Son varias las personas las que nos han demostrado sus quejas y asombro ante lo que es un auténtico fomento de la desigualdad. No es propio de una Consejería, que se supone que tiene que velar por la igualdad, el permitir que al inscribirte en la carrera de la mujer tengas que marcar si eres hombre o mujer, para luego llevarte a señalar si quieres una mascarilla masculina o femenina.
¿Es necesario diferenciar por sexo, después de saber que esa distinción hace perpetuar de manera inconsciente los estereotipos que a lo largo de la historia la sociedad nos ha atribuido, el modelo de la mascarilla y, por tanto , el color.  Habrá quien piense que esto es irrisorio por culpa de un desconocimiento profundo del origen de la violencia de género y su pirámide, pero para quienes venimos luchando desde hace tiempo contra el machismo esta metedura de pata es un eslabón más hacia un camino de retrocesos.
Es imperdonable que, en pleno siglo XXI, tengas que decir si eres hombre o mujer para apuntarte a una carrera, cuando encima es virtual. Y mucho más insultante es que consideren que el rosa es un color hecho para la mujer y el negro para el hombre. Los colores de las mascarillas.
Mientras en los colegios y en las familias cada vez son más conscientes que la lucha contra el patriarcado comienza desde la infancia, la Consejería que tiene que velar por la igualdad efectiva no únicamente no promueve campañas de concienciación o actualiza su área y sus planes, sino que contribuye a la perpetuación de unos roles que desembocan en la violencia de género, en el acoso y en la discriminación laboral.
Se ha intentado buscar una explicación mediante el envío de un correo a la propia Dunia Mohamed y su respuesta, lejos de aclarar, ha sido decepcionante, aunque se agradece enormemente el interés prestado a la asociación y, por ello, le invita a que haga más pedagogía y actualice su formación en pro de Ceuta.
Cuando le hemos interpelado por esta cuestión en la distinción realizada en la página https://mistiemposconchip.com acerca de la carrera de la mujer, la consejera se ha justificado en que la organización del evento le corresponde a la Asociación de Mujeres Mastectomizadas (el color que las identifica es el lazo rosa) y que sí está informada del desarrollo del mismo.
Su explicación es que las mascarillas se han gestionado para que haya tres tallas distintas y dos colores al objeto que la persona interesada en participar pueda elegir talla y color con independencia de su  sexo, algo que no tiene ninguna lógica.
En primer lugar la queja no va para la asociación que lleva años haciendo una labor encomiable en la lucha contra el cáncer de mama, sino para la Consejería que es la que debe de velar por el cumplimento estricto del Plan de Igualdad que dictamine que hay que erradicar con los roles de género. En segundo lugar porque sabemos sobradamente que el rosa es el color que caracteriza a esta lucha y no nos hemos quejado del color, sino del hecho de pensar que el hombre deba usar una y la mujer otra.

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