Remitidos

Emvicesa: Una empresa abocada a la corrupción

Curiosa mañana la del lunes. Convocados a las nueve, pensé que me había equivocado de día o de hora. Una solitaria carpeta encima de la gran mesa redonda: la de la Presidenta de la Comisión, Mabel Deu, que se había ausentado un momento. Allí no había nadie. ¡Qué pocas expectativas levantaba dentro y fuera esta primera sesión de la Comisión de investigación sobre el caso Loma Colmenar! Sólo un fotógrafo hacía acto de presencia previo al comienzo de la sesión.

Curiosa mañana la del lunes. Convocados a las nueve, pensé que me había equivocado de día o de hora. Una solitaria carpeta encima de la gran mesa redonda: la de la Presidenta de la Comisión, Mabel Deu, que se había ausentado un momento. Allí no había nadie. ¡Qué pocas expectativas levantaba dentro y fuera esta primera sesión de la Comisión de investigación sobre el caso Loma Colmenar! Sólo un fotógrafo hacía acto de presencia previo al comienzo de la sesión.

La primera compareciente (Susana Román), puntual ella sí, no hizo sino confirmarlas: se excusaba de declarar antes de hacerlo, dentro de unos días, en el juzgado. Y, con las mismas, excusaba a su compañera Rabea Mohamed. De Antonio López, además, ya se sabía que estaba fuera de Ceuta y que no haría acto de presencia. ¡Qué panorama!  En ese parón inicial, la Comisión se jugó su propia continuidad: para más de uno constituía en sí misma una tomadura de pelo. Quizá era lo que se pretendía. Sólo el respeto al resto de comparecientes citados evitó que se deshiciera apenas iniciada su andadura.

Con ella, el Partido Popular juega un difícil equilibrio. Tuvo que aprobarla para poner en marcha una nueva adjudicación que, esta vez sí, se llevaría a cabo con “celeridad y transparencia”. Además, la Comisión sustituía la investigación interna anunciada y que nunca se inició; y, finalmente, con ella reforzaba su papel de parte perjudicada por el escándalo y denunciante, inclinando las responsabilidades hacia un único punto.

Pero cualquier “mal pensado” podría pensar que su puesta en marcha ha estado supeditada a lo que ocurría en los juzgados: se solicitó su constitución a finales de junio, se aprobó en el Pleno del día 27 de julio y se constituye, finalmente, el día 22 de septiembre, cuando ya se constaba cierto movimiento judicial. Ahora, tras el auto del que se vende que no reconoce valor administrativo al listado de EMVICESA, más de uno prefiere dejar el tema en mínimos para que se revuelva lo justo. Y ayer se revolvió.

Por alguna razón, seguro, el Partido Popular decidió que comenzara preguntando el grupo con menor representación: así que Ciudadanos empezó preguntando. En dos ocasiones (Mohamed Alí y José Mª Más) me quedé solo (ningún otro Grupo preguntó) y, empezando, terminé haciendo el ochenta por cien de las preguntas.

De la declaración de los trabajadores se concluye que la empresa municipal de la vivienda era terreno abonado para la prevaricación y el cohecho. Todo empezaba y terminaba en el gerente que tomaba decisiones sin dar cuenta a nadie de la Empresa y sin ningún control interno y que, además, controlaba la documentación y lo que con ella se hacía.  En las promociones asignadas por cupo, al Gerente le llegaban compromisos en forma de listados –no de expedientes- que eran incorporados, nadie sabe cómo ni por qué, a la promoción en curso.

Todos coinciden en que el órgano competente para aprobar las adjudicaciones era la Comisión Local de la Vivienda. Pero, pásmense, ésta cerraba la promoción y aprobaba las adjudicaciones cuando ya se habían firmados los contrato, entregado las llaves y ocupado las viviendas. No había marcha atrás. ¿Dónde están las resoluciones de adjudicación, con sus listados ya provisionales ya definitivos, que dan valor administrativo a la adjudicación? No era costumbre. O hay que ir muy atrás en el tiempo para encontrarlos. Hay más: la Comisión Local de la Vivienda aprueba y ratifica, el 21 de febrero de 2013, POR unanimidad, los listados de adjudicatarios y los listados de compromisos para la siguiente promoción. Sin embargo, estos listados no se llegaron a presentar en la sesión. Han leído bien.

Escuchar a los trabajadores de EMVICESA declarar que preferían no saber, o que sentían que su trabajo se ignoraba (cuando no terminaba perjudicándoles), daba sentido a esta mañana de Comisión.  Mis respetos para ellos: no es nada fácil trabajar en esas condiciones. Para todos salvo para ese grupito de listillos que siempre existe y que tan bien sabe moverse por estos barros.

La Comisión de Investigación ha sido suspendida, de hecho, “sine die” por el voto ponderado y mayoritario del Partido Popular. PSOE, MDyC y Ciudadanos votamos en contra. No tenemos fecha prevista para una nueva convocatoria. Ahora se dice que la Comisión de investigación entra en competencia con la actuación judicial. Parece que sí que servía para algo.

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