Israel no ha cumplido un solo acuerdo en toda su historia
Treinta y dos años después de Oslo, Uzman Bersabé denuncia que Israel ha usado los pactos como arma, con la complicidad de potencias occidentales, en un escenario de colonización y castigo colectivo
Israel no ha cumplido un solo acuerdo en toda su historia.
Y no solo, no ha cumplido ningún acuerdo que ha suscrito sino que además los ha usado para golpear a traición a sus oponentes y salir siempre impune.
Uno de los más significativos, fue sin duda el de los famosos acuerdos de Oslo en 1993, quizá el más favorable para los palestinos, al menos se les reconocía cierta soberanía en una parte del territorio (franja de Gaza y Cisjordania) en el que podrían consolidar su autogobierno y la retirada del ejército israelí, aunque en ningún momento se reconocía el Estado Palestino. Este acuerdo, en realidad solo fue un intento de resolver un conflicto enquistado y sangriento que repercutía gravemente en la estabilidad de todo Oriente Medio, incluidas las petro- monarquias y esto empezaba a afectar los intereses de EEUU.
Pese a los avances provisionales, Israel y Palestina nunca firmaron un tratado de paz permanente. En Israel, una ola de descontento se desató sobre todo en los grupos más extremistas.
Los acuerdos de Oslo se negociaron en Oslo y se firmaron en Washington, Isaac Rabin por parte Israelí y Yasser Arafat por parte de Palestina, ante el presidente norteamericano Bill Clinton, que fue el principal promotor.
Isaac Rabin fue asesinado en 1995 por un supuesto lobo solitario ultranacionalista israelí, Yasser Arafat murió en muy extrañas circunstancias de una supuesta enfermedad repentina.
El nuevo gobierno Israelí, presidido por Benjamín Netanyahu, al frente de la coalición Likud, que recogía a lo más extremo del sionismo talmúdico, que se oponía de forma fanática a los acuerdos de paz, propició su suspensión, si bien los usaron en sus propios términos para seguir colonizando tanto Gaza como Cisjordania, incrementando el robo de tierras, desplazamiento forzoso de su población, apartheid, masacres y bombardeos continuos hasta nuestros días. Se incrementó enormemente la creación de asentamientos ilegales sobre todo en Cisjordania, con la llegada de cientos de miles de colonos judíos traídos de todas partes del mundo, sobre todo europeos y de EEUU. Todo ello con la condena y prohibición de cientos de resoluciones de la ONU.
El motivo de tanto fanatismo hay que buscarlo en su propio ADN sionista judío; ellos creen que son el pueblo elegido de Dios, el cual les prometió hace 3.000 años las tierras palestinas para construir un reino eterno (Hertz Israel) que va del rio Nilo hasta el Éufrates, que son las dos líneas azules de su bandera. Es decir desde Egipto hasta el Irak, lo que desde la antigüedad se le conoce como el Creciente Fértil, cuna de las más grandes y antiguas civilizaciones de la humanidad pero que para ellos, todos estos pueblos y naciones tienen la obligación de acatar y rendirse a su dominio porque así está escrito en la Torah y el Talmud.
En realidad toda esta narrativa supuestamente religiosa judía, es una ideología moderna, surgida hacia finales del siglo XVIII y que durante el siglo XIX, conectó a través de una gran red de banqueros judíos europeos con la monarquía británica y a través de ella con el resto de reyes y emperadores europeos, financiándolos en el gran proyecto colonial, que terminaría sometiendo y colonizando a prácticamente todas las naciones del mundo.
La presentación ideológica y filosófica de esta nueva ideología se hizo en Basilea (Suiza) en 1897 a cargo de Theodor Herzl, un periodista, escritor y activista político fascista, de familia judía de banqueros austro-húngaros nacido en Hungría, su idea de que la solución final del antisemitismo tendría que pasar por la creación de un hogar judío fuera de Europa, logró convencer a los doscientos representantes de algunas comunidades judías en Europa y se creó la primera organización sionista internacional, a partir de aquí, trabajarían incansablemente para conseguir este objetivo, que finalmente señalarían sobre Palestina, que por entonces estaba gobernada por el Imperio Otomano. Theodor Herzl es considerado en Israel el fundador del sionismo político moderno y padre espiritual del estado de Israel.
Esta narrativa de carácter religioso del sionismo, sobre la supuesta legalidad a ocupar tierras palestinas por promesa divina y quien esté en contra es antisemita, solo esconde una realidad mucho más creíble, la de un proyecto colonial, supremacista y de apartheid, que por la fuerza de la violencia extrema y apoyado, protegido, financiado y armado por todo Occidente, se ha convertido en la piedra angular, “una muralla protectora de Europa contra Asia, un puesto de avanzada de la civilización frente a la barbarie”.
Desde esta perspectiva consideran que cualquier acto por terrible que sea, que favorezca esta misión divina les está permitido y bendecido, siempre que sean contra los no judíos (goyim) y especialmente en estos tiempos si son árabes o musulmanes a los que consideran sub- humanos, seres inferiores al nivel de animales o incluso más bajos. Todo esto no es que yo lo diga, esto se habla abiertamente en sus medios de comunicación, en sus discursos políticos y de toda índole, a unos niveles que en su mayoría superan al de los nazis en pleno III Reich alemán.
Ahora, 32 años después, en pleno genocidio retransmitido en directo ante los ojos de toda la humanidad, se vuelve a montar la misma farsa, esta vez sin tantos reconocimientos como el anterior, ahora simplemente como un alto el fuego , en los que Israel como siempre no ha respetado ni en su primera fase, una vez conseguido lo que necesitaban que era la devolución de los pocos rehenes israelíes que quedaban, la mayoría muertos por la mismas bombas israelíes, pues ya no hay motivo para no continuar el genocidio. En ese canje de rehenes por presos palestinos, única concesión que hacia Israel, ya se sabe que poco a poco están volviendo a capturarlos. Y el ciclo de dolor, muerte, bombardeo y hambre vuelve a cebarse en cientos de niños y población civil indefensa.
Hace apenas unos días, la relatora especial de Naciones Unidas Dña. Francesca Albanese, tuvo que presentar su último informe en Johannesburgo (Sudáfrica) porque EEUU la ha sancionado y prohibido el visado para viajar a EEUU, donde está la sede de Naciones Unidas por realizar el trabajo encomendado por esa misma Naciones Unidas, denunciando los crímenes masivos, genocidio y limpieza étnica reales y documentados que perpetra Israel, al igual que están
sancionados todos los jueces y equipos profesionales de la Corte Penal Internacional, todos ellos juristas de primer nivel mundial.
En este informe que tuvo que presentarlo on line ante la ONU desde Sudáfrica, que está publicado en su web oficial al que todo el mundo puede tener acceso, nombra a 63 estados, principalmente occidentales como cómplices del genocidio israelí, por eso habla de un crimen colectivo, porque no se podría haber llegado a este genocidio sin el sostenimiento, protección y alianzas preferenciales de estos estados con Israel, en concreto nombra sobre todo a EEUU como principal cómplice, también destaca la colaboración, connivencia y complicidad de Reino Unido o Alemania entre otros, destaca también que desde 26 países, incluida España hubo en estos dos años envíos importantes de armamento a Israel, menciona el papel de transito de armamento por diversos puertos europeos incluidos españoles y en esto resalta el papel de trabajadores portuarios que con sus protestas y voluntad de bloquear envíos, lograron desviar algunos barcos. En este contundente y demoledor informe lo que destaca y es absolutamente necesario es la suspensión inmediata de relaciones armamentísticas, comerciales y diplomáticas con Israel, que no ha ocurrido sobre todo desde esta Unión Europea que es su mayor socio comercial.
Por lo tanto no nos podemos llevar a engaño, la realidad patente y trágica que se está viviendo en Palestina es de una trascendencia global. Los indescriptibles tormentos que estas fuerzas malignas han desatado contra nuestros hermanos palestinos, no son más que un gran experimento forjado por las élites y oligarquías mundiales en su afán de perpetuar su dominio mundial. Si este experimento logra tener éxito y todo un pueblo legítimo, ancestral e inocente como el palestino, es aniquilado y borrado del mundo. Nos enfrentamos inexorablemente a la palestinización de toda la humanidad.
UZMAN BERSABE