Remitidos

Pandemia, recortes y listas de espera en la sanidad pública

Una enfermera trabaja con uno de los nuevos carros de medicación (CEDIDA)
photo_camera Una enfermera trabaja con un carro de medicación (CEDIDA)

La pandemia y los recortes agravan el tiempo de espera en la sanidad pública y aún más a aquella que tiene los perores datos, a nivel de recursos como es la sanidad ceutí. La pandemia derivada del coronavirus y los recortes presupuestarios en materia sanitaria desde el año 2010 han provocado un aumento exponencial  del número de pacientes en lista de espera en la sanidad pública, y como consecuencia también en nuestra sanidad local.  
El tiempo medio de espera asciende a 170 días (media entre todas la CCAA) y para una primera consulta con el especialista, a 115 días, de manera preocupante hay dos CCAA que no aportan datos, uno es la Comunidad Valenciana y la otra es, ¿la adivinan? Como no podía ser de otra manera es la Ciudad Autónoma de Ceuta, unos datos, como decíamos que ponen de manifiesto la insuficiente respuesta del SNS para resolver las necesidades de la atención sanitaria de   la  ciudadanía.
Es necesario el  desarrollo de una estrategia que afronte la gestión de las listas de espera desde el propio SNS para los que se deberán planificar los recursos materiales y humanos. También es necesario que esta estrategia dentro del SNS refuerce a los sistemas sanitarios que han ido quedando rezagados e infradotados, como es el nuestro.

Los datos publicados por el Ministerio de Sanidad según la última actualización del informe anual referente al Sistema de Información Sobre Listas de Espera en el Sistema Nacional de Salud (SISLE-SNS), situación a 30 de junio de 2020, demuestran que la pandemia del Covid-19, ha hecho que aumente el número de pacientes en lista de espera tanto quirúrgica, como la primera consulta en la sanidad pública (en Ceuta las listas de espera de consultas externas desaparecen en dicho informe, no arrojándose datos a las mismas).

Se trata de una consecuencia directa de la pandemia del COVID-19 pero también de los importantes recortes presupuestarios que se han producido sistemáticamente desde 2010 en el conjunto   del      Sistema        Nacional       de          Salud.

EL COVID ha obligado a una reorganización y un sobre esfuerzo de la Atención Primaria una de cuyas consecuencias es la imposibilidad material para atender las patologías crónicas con un cuidado óptimo. A lo anterior debemos sumarle varias circunstancias: las trabas administrativas que los gestores han puesto para derivar a la Atención Especializada, el aumento del flujo de usuarios a los servicios de urgencias por déficits estructurales del sistema, así como el miedo de muchas personas vulnerables a acudir en estos momentos al médico. No es necesaria una especial agudeza intelectual para inferir que esto va a tener consecuencias graves sobre las listas de espera. Si encima tenemos a unos directivos jugando a maquillar cifras, ocultar datos o maniobrar para evitar escándalos políticos durante su mandato nos encontramos con una bomba de relojería que más temprano que tarde nos va a explotar a los ceutíes. 

La Atención Primaria ha sufrido los recortes en inversión mucho más que la Atención Especializada, y si esto no se modifica la Atención Primaria seguirá desbordada y lo estará cada vez más.

 

Datos de interés

zx1El Ministerio de Sanidad público su informe de las listas de espera del SNS, quirúrgica (LEQ) y de consultas externas (LECE) a junio de 2020 y de los datos que arroja pueden extraerse las siguientes conclusiones:

El Ministerio de Sanidad en su informe anual actualizo a junio del 2020 sus datos de lista de espera para ser operado o recibir una consulta en la sanidad pública. Los datos demuestran que el Sistema Nacional de Salud (SNS), en plena pandemia Covid y a pesar de que el número de pacientes a operar ha disminuido, bate récords de demora, alcanzando su tiempo medio de espera más alto registrado nunca en lista quirúrgica (170 días). También sigue acumulando demora en las consultas externas. A fecha de junio de 2020, más de un tercio de los pacientes en lista de espera (33,8 por ciento) deberá esperar más de seis meses para recibir la atención quirúrgica requerida. En el caso de las consultas, el 52,7 por ciento de los pacientes deberá esperar más de sesenta días para ser atendidos. 
Abundando en las listas de espera quirúrgicas, un paciente que quiera operarse en la sanidad pública tendrá que esperar de media 170 días, 49 más que en diciembre de 2019. Es cierto que el número total de pacientes en lista de espera disminuye y pasa de 704.997 a 691.508. Pero esto se debe a que en 2020, muy probablemente al efecto de la pandemia de coronavirus y al confinamiento, el número de pacientes que entran a operarse ha disminuido de manera importante.

Así, en 2020 entran en lista de espera quirúrgica 862.349 pacientes, mientras que en 2019 lo hacían 1.321.778. A pesar de ello, como hemos visto, el tiempo medio de espera sigue alargándose.

Estos datos que estamos viendo son evidentemente medias y datos a nivel nacional, en concreto en nuestro sistema sanitario comparándolo a comunidades autónomas con unas características cercanas a las nuestras , en cuanto al peso del mismo, como pueda ser la Rioja nos encontramos que esta, tiene un total de 3.818 pacientes pendientes en LEQ frente a los 725 de Ceuta

Un porcentaje de pacientes con más de 6 meses de 5,2 de la Rioja a 29,1 de Ceuta y un tiempo medio de espera (días) 69 la Rioja y 134 Ceuta (fuente Ministerio de Sanidad).

En cuanto a las listas de espera en consultas externas (LECE), igualmente el tiempo de espera crece de manera importante. La media que tiene que esperar un paciente para recibir una consulta en la sanidad pública es de 115 días, 27 más que en el período anterior (diciembre de 2019). Además, más de la mitad de estos pacientes (52,7 por ciento) deberá esperar más de 60 días para ser atendido.
Comparando los datos de la LECE de Ceuta con la Rioja (como hemos explicado anteriormente por ser un servicio de salud con unas características y recursos similares al nuestro).

La Rioja tenía a 30 de junio del 2020un tiempo medio de espera en consultas de 32 días siendo Ceuta junto con la CCAA Valenciana las únicas que no aportan datos en los que se refiere a LECE.

En resumen  los datos evidencian un panorama extremadamente preocupante, (en Ceuta es muy preocupante al hacer comparación con sistemas sanitarios similares al nuestro y observando los malos datos que arrojamos)  en el que se refiere al abandono de la asistencia sanitaria a las personas con enfermedades no covid 19.

 

Situación actual

El SNS requiere una estrategia con mayores recursos materiales y humanos.

La actual situación sanitaria debido a la pandemia, ha acentuado aún más nuestras carencias sanitarias desde las dos principales vertientes, que habría que haberla abordado de forma inmediata. 

Por un lado, la diáfana falta de profesionales a todos los niveles. No ha habido durante la pandemia ni en ningún momento anterior, una clara determinación por parte del INGESA de abordar este asunto.

Y por otro lado la urgente adecuación de las infraestructuras sanitarias a la realidad de nuestra ciudad, y más si cabe con la actual pandemia. (Terminación por la vía de urgencia del Centro de Salud del Tarajal y dotación presupuestaria para la realización de un cuarto centro de salud). En este asunto como en el anterior no ha habido intención por parte de la administración de aumentar las partidas presupuestarias para su consecución.

Desde la Federación de Sanidad de CCOO consideramos que los resultados de estos índices que cuantifican la lista de espera quirúrgica y la lista de espera de consultas, son preocupantes por su persistencia, agravada por la pandemia del COVID-19 y su cronicidad en el tiempo, además de la insuficiente respuesta del SNS para resolver las necesidades de la atención sanitaria a la ciudadanía. 

Desde CCOO consideramos una estrategia urgente y necesaria  que afronte la gestión de las listas de espera desde el propio Sistema de Salud Público para los que se deberán planificar los recursos materiales y humanos así como una dotación presupuestaria suficiente para abordar los dos graves problemas de nuestro maltrecho sistema sanitario ceutí que son la falta de recursos humanos y la carencia de infraestructuras.