Remitidos

La política de personal del Ayuntamiento de Ceuta

FACHADA DEL AYUNTAMIENTO
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Si por algo se han caracterizado los gobiernos de Juan Vivas desde su inicio hasta nuestros días es por el desinterés que ha tenido en la gestión de la materia de Recursos Humanos de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

La consecuencia nefasta es que a día de hoy nos encontramos con una plantilla de funcionarios locales envejecida, y donde ni siquiera las plazas vacantes por jubilación han sido repuestas, siendo por el contrario amortizadas. El volumen y las tareas que en 2019 afrontan los funcionarios del Ayuntamiento han supuesto un aumento cualitativo y cuantitativo en los últimos años, y deben ser afrontados en el día a día por una plantilla con escasez de personal administrativo y técnico en todas y cada una de las Áreas de la Ciudad. Bueno, para ser honesto decir que hay dos Áreas que sí han contado desde el primer día con el apoyo magnánimo del Presidente Vivas: la Policía Local y el Servicio de Extinción de Incendios. Más allá de esto la nada.

El Ayuntamiento hace ya muchos años que desistió de ser un referente de oferta pública de empleo para los jóvenes de Ceuta. Jóvenes preparados que han visto que la posibilidad por igualdad, mérito y capacidad de convertirse en empleado público nunca fue una prioridad para este gobierno. Y es una pena, porque las exigencias de la Administración moderna demanda a voces la entrada de funcionarios de nuevo cuño que afronten con garantía de éxito los nuevos retos de una administración del siglo XXI.  La administración electrónica y las nuevas tecnologías exige no solo la formación y actualización de la obsoleta plantilla de funcionarios actual, sino además la aportación de sangre joven que ya llevan impregnado en sus genes los mecanismos y las herramientas para desarrollar  los  nuevos procedimientos que se están implantando en la Administración.

Por el contrario, y es lo más indignante, asistimos una vez más al mercadeo de los distintos grupos políticos de la Asamblea para colocar a un buen número, cuánto más mejor, de personal eventual a cargo de la nómina del Ayuntamiento. Estos “asesores” (nunca la palabra “asesor” ha sido más devaluada) aportan poco o nada a la Administración Publica, ya que su labor dista mucho de estar al servicio del ciudadano. ¿Alguien se ha preguntado alguna vez el coste de esta nómina de asesores? ¿Alguien se ha preguntado alguna vez porque ese coste económico que por lo visto sí se puede permitir la Ciudad no se ha aplicado en una oferta de empleo público?

Parece ser que el señor Vivas afrontará una vez más una legislatura, sirvan estas letras para apelar a ese sentimiento de funcionario del que hace gala para que aproveche estos cuatro años para remediar esta situación. Si lo hace será un gran servicio a la ciudadanía, a sus funcionarios y a él mismo, porque será una de las cosas de las que podrá sentirse orgulloso cuando abandone la presidencia.

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