Remitidos

Queda PSOE para mucho, no lo mancillemos

Hace unos días leí un titular: “Compañeros y compañeras, ¡estamos jodidos!” Nadie duda de la dificultad de la posición del PSOE porque estamos en el punto de mira . En el punto de mira por quien nos presiona para facilitar la investidura de Rajoy, o por quien nos quiere llevar a un pacto de izquierdas condicionado por el independentismo.

Hace unos días leí un titular: “Compañeros y compañeras, ¡estamos jodidos!” Nadie duda de la dificultad de la posición del PSOE porque estamos en el punto de mira . En el punto de mira por quien nos presiona para facilitar la investidura de Rajoy, o por quien nos quiere llevar a un pacto de izquierdas condicionado por el independentismo. Desde el PSOE y el PSC hemos sido los únicos que hemos planteado una solución al problema ocasionado en Cataluña y nuestra alternativa pasa por buscar un nuevo acuerdo que se base en actualizar nuestro marco de convivencia constitucional, avanzando a un estado federal logrando así la unidad de España.   

Bien, sobre Rajoy nadie tiene duda de la rotundidad de nuestro planteamiento, es decir, un no a su investidura. Un presidente que no es decente no puede seguir gobernando España, ni él ni nadie del PP, porque estaríamos diciendo que sí a todas las políticas que han destruido la libertad, los derechos y el estado de bienestar.

Sobre el pacto de izquierdas, ¿ a quién no le gusta? Tenemos que ser conscientes de que el panorama político ha cambiado y de que existen más partidos dispuestos a contribuir a mejorar la vida de las personas. Aquí no tengo nada que decir. Eso sí, las condiciones deben ser sociales y apostando por el bien común, no por el interés particular.

Nunca me disgustaron los referéndums. Pienso y creo en la capacidad para decidir, pero no siento que ese debe ser el conexo y la condición para gobernar España. Un país golpeado duramente por el desempleo y la pobreza debe tener una perspectiva más amplia. Han sido años de luchas contra la LOMCE, la reforma laboral, la ley mordaza, los recortes en sanidad, la falta de recursos para la investigación, los desahucios, la subida del IVA cultural, y ahora que tenemos la oportunidad de dirigir un país escaso de valores, viene un partido imponiendo sólo sobre Cataluña. Es evidente que esta imposición de Podemos es consecuencia de un sector que lo dirige y de su finalidad para desestabilizar al PSOE. Y no, no podemos caer en ese juego partidista.

El PSOE es un partido de estado y responsable. Siempre dije que no todo vale para estar en el poder y tenemos que ser consecuentes con nuestro ideario.

Ahora bien, esta pincelada reflexiva no debe ser tomada por una o varias personas. Las cuestiones de los pactos se tratan en un Comité Federal, y así se ha hecho en Madrid. Lástima de quienes se creen con la potestad de tomar decisiones sin hablar con su militancia o, como mínimo, con los órganos competentes, no sólo en Madrid, en cualquier territorio, también en Ceuta.

Que nadie piense que existen discrepancias internas en el PSOE, existe democracia. Tras la resolución del pasado 20 de diciembre donde se acordó los ocho puntos donde nos apoyamos para gobernar. Un gran pacto por la recuperación justa, los buenos empleos, un sistema fiscal justo que luche contra el fraude y garantice la financiación de nuestro estado del bienestar, y la transición energética que nos permita luchar eficazmente contra el cambio climático. Un pacto por la educación, la ciencia y la cultura. Un pacto por la regeneración democrática, la mejora de la calidad institucional y la lucha contra la corrupción. Un acuerdo nacional contra la pobreza y en defensa del estado de bienestar, en particular, reactivando la Ley de Dependencia y recuperando la universalidad de nuestro sistema de salud, así como crear un ingreso mínimo vital para luchar contra la pobreza infantil. Un pacto social, político e institucional contra la violencia de género. La reconstrucción del Pacto de Toledo para asegurar las pensiones dignas de hoy y de mañana. Una ponencia parlamentaria para renovar nuestra Constitución, blindando derechos sociales, regenerando nuestras instituciones y federalizando nuestro modelo territorial. Y un acuerdo para renovar el compromiso de España con la integración europea. Tocará hablar del Congreso.

Cuando me convoquen para decidir no tendré duda cual será mi criterio. Es cierto que los intereses de España están por encima de todo, pero los del partido también, también de los intereses personalistas. Nadie me garantiza que quienes piden retrasar el congreso están más preocupados de quienes lo quieren cuando toque según los estatutos. Lo que sí tengo claro que estas siglas sólo pertenecen a sus militantes y éstos quieren, sobre todo, responsabilidad pero también dignidad, ilusión, coherencia, transparencia  y ética. ¿Por qué nadie habla de eso?

Compañeros y compañeras, como dije al principio, estamos jodidos porque hagamos lo que hagamos estará mal, pero si lo que hacemos lo hacemos con corazón y honradez, llegaremos más lejos de lo que estamos.

Queda PSOE para mucho, y yo me siento orgullosa, no lo mancillemos.

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