Sanidad

La iniciativa busca que los conductores dejen de fumar en los vehículos en presencia de sus hijos

Autoescuelas, gasolineras y colegios, en la campaña "Coche sin humos"

Cartel promocional de la campaña (CEDIDA)
photo_camera Cartel promocional de la campaña (CEDIDA)

La Consejería de Sanidad organiza cada curso el concurso escolar “Clase sin humo”, en el que el curso pasado participaron 1.344 alumnos de ocho centros.

La Consejería de Sanidad, Servicios Sociales, Menores e Igualdad implicará a autoescuelas, gasolineras y centros educativos en la campaña “Coche sin humo, gana puntos”, con la que pretende conseguir que los padres no fumen en el interior de los vehículos. La campaña, una iniciativa que forma parte del I Plan de Educación Vial y pondrá en marcha el Plan Integral de Tabaquismo, quiere concienciar a los adultos con menores a su cargo sobre las consecuencias perjudiciales que tiene el consumo de tabaco en el coche, entre ellas que los niños expuestos al humo del tabaco tienen hasta cuatro veces más riesgos de sufrir un cáncer de pulmón en edad adulta pero también problemas de salud infantil como sibilancias, tos crónica, asma, bronquitis, infecciones, neumonía y otitis.

Para concienciar a los progenitores, la Consejería distribuirá material preventivo en dos versiones, – madre fumadora y padre fumador- , y consistirá en un folleto informativo, cartelería y adhesivos para colocar en la luna trasera de los vehículos, en puntos estratégicos de acceso al conductor, como estaciones de servicio y autoescuelas. De esta forma también se invita a los padres a distinguir su coche como ‘libre de tabaco’ y con ello difundir un mensaje en positivo.

Como apoyo didáctico, los técnicos especialistas en tabaquismo acuden con regularidad a los centros escolares a impartir sesiones formativas en prevención del consumo de tabaco a los niños en las que, de manera amena y didáctica, se hace hincapié en el retraso de la edad de inicio en el consumo de tabaco, en los efectos nocivos de las nuevas maneras de fumar (cachimba, cigarrillo electrónico y vapper) y en el riesgo aumentado que supone para la salud fumar en espacios cerrados, como los coches.

Así, la Consejería, e incluidas en estas actividades preventivas, organiza cada curso el concurso escolar “Clase sin humo”, en el que el curso pasado participaron 1.344 alumnos de ocho centros, que han recibido 83 sesiones informativas y de sensibilización, en las que se ha trabajado tanto en desmitificar productos de moda como el tabaco de sabores o el cigarrillo electrónico, de los que los jóvenes poseen información escasa y errónea, como en reforzar el poder tomar una decisión correcta a tiempo.

Además, se han realizado otras acciones, como talleres de prevención de consumo de tabaco a alumnos de segundo ciclo de la ESO, FP y bachillerato, a los que han asistido 850 estudiantes; cursos dirigidos a universitarios, con 58 participantes;  a las Fuerzas Armadas, con otros 55, y a las asociaciones de padres y madres, con 120 asistentes. Los técnicos en tabaquismo también han realizado talleres de prevención a internos del centro penitenciario, trabajadores del CETI, alumnos de la Escuela de la Construcción y a menores sujetos a medidas judiciales.

 

Tabaquismo y niños

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30 % de las muertes por tabaquismo pasivo en el mundo se da en los niños, cuya respiración es más acelerada y ni sus pulmones ni su sistema inmune están totalmente desarrollados, y el humo contiene más de 4.000 sustancias tóxicas. Esas sustancias quedan retenidas en el interior del vehículo y seguirán respirándolas durante semanas aunque ya no se fume. Incluso si el conductor mantiene abierta la ventanilla, la concentración de sustancias tóxicas continúa siendo la misma que si estuviera cerrada. De hecho, hay estudios científicos que demuestran que fumar medio cigarrillo en un vehículo con la ventanilla bajada lo impregna de esas toxinas durante al menos diez días, de forma que genera una contaminación diez veces superior a los límites considerados peligrosos para la salud.

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