CSIF lanza una encuesta para visibilizar el abandono de los profesionales con COVID persistente
El sindicato reclama medidas urgentes de apoyo, atención sanitaria e investigación ante la falta de reconocimiento laboral y médico que sufren miles de afectados en España
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha puesto en marcha una encuesta anónima a nivel nacional con el objetivo de analizar la situación real de los profesionales que padecen COVID persistente, una enfermedad que, más de cinco años después del inicio de la pandemia, continúa afectando gravemente la vida laboral y personal de miles de trabajadores en España.
El sindicato denuncia el abandono institucional que sufren estos profesionales y exige al Gobierno y a las comunidades autónomas medidas de apoyo e integración laboral, atención sanitaria integral, inversión en investigación y el reconocimiento oficial del COVID persistente como contingencia profesional.
Según estimaciones de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), más de 600.000 personas podrían padecer síntomas persistentes derivados del coronavirus, y el 60% de ellas tiene serias dificultades para reincorporarse con normalidad a su puesto de trabajo. Los afectados describen una amplia gama de síntomas que incluyen fatiga extrema, disnea, niebla mental, insomnio, alteraciones neurológicas, ansiedad o depresión, lo que, según CSIF, “reduce drásticamente la capacidad de concentración, el rendimiento físico y la resistencia al estrés, haciendo imposible mantener una jornada laboral ordinaria”.
El sindicato alerta de que el problema es especialmente grave en el sector público, donde empleados de servicios esenciales —como sanitarios, docentes, fuerzas de seguridad o personal de atención social— sufren las consecuencias del contagio sin que su dolencia haya sido reconocida como enfermedad profesional, pese a haberse contagiado en el ejercicio de su trabajo. Esta falta de reconocimiento, denuncia CSIF, los deja “en una situación de vulnerabilidad y desamparo”, ya que las mutuas y la Seguridad Social aplican criterios dispares a la hora de evaluar sus casos.
La central sindical considera que la crisis del COVID persistente “no puede seguir tratándose como un problema médico individual”, sino como una cuestión de salud pública, laboral y de derechos sociales. En este sentido, subraya tres aspectos especialmente preocupantes:
- El creciente número de empleados públicos que acumulan bajas de larga duración sin soluciones médicas ni laborales.
- El riesgo de despido o pérdida de empleo en el sector privado por bajo rendimiento derivado de la enfermedad.
- La ausencia de protocolos claros que garanticen una reincorporación laboral segura y adaptada a las limitaciones de cada persona afectada.
Desde CSIF recuerdan que “no se puede olvidar a quienes estuvieron en primera línea durante la pandemia”, y reclaman una respuesta coordinada y eficaz que ponga fin al vacío institucional. “No hablamos de casos aislados, sino de miles de trabajadores que necesitan protección, reconocimiento y dignidad”, subrayan desde la organización.
La encuesta promovida por CSIF pretende, además, recoger testimonios directos y datos actualizados que permitan trasladar a las administraciones una imagen real de la magnitud del problema y reforzar la reivindicación sindical de medidas urgentes.
“El compromiso de CSIF -señala el sindicato- es dar voz a los profesionales afectados, acompañarlos y exigir políticas públicas que garanticen su recuperación y reinserción laboral en condiciones dignas. La sociedad no puede permitirse que quienes cuidaron de todos durante la pandemia hoy se encuentren olvidados.”